La Voz De Motul

Editorial

La Emboscada de Motul

Artículo publicado en la edición 504 del 6 de enero del 2015

APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA EN MOTUL

LA EMBOSCADA

Por: José Valerio Buenfil y Méndez 
Una de las esquinas emblemáticas de la ciudad es la emboscada, ubicada en el cruce de la calle 33 x 16. Una casa colonial atestigua ese punto de referencia. La calle 33 de Motul fue la línea del tren hasta la calle 30, donde giraba sobre la calle 33-A, la diagonal que conduce al cementerio municipal, esa era la ruta del tren cuando atravesaba la ciudad.

En Motul el tren se inauguró el 16 de julio 1888. Lo construyó el general Francisco Cantón Rosado quien obtuvo la concesión de la línea del tren Mérida-Valladolid. La construcción del tren la tenía controlada la familia Carrillo Puerto. El tren en su cruce por la ciudad tuvo varios puntos estratégicos.

Uno de esos fue el crucero de la emboscada donde mataron a Donaciano Canché el 4 de noviembre de 1920, como parte de las disputas entre liberales y socialistas. En esos años Motul se dividió en dos bandos antagónicos: liberales y socialistas que se enfrentaron en varias ocasiones durante la Revolución Mexicana.

El primer choque fue la noche del 20 de septiembre de 1917 durante un mitin realizado en el parque principal “José María Campos” por el licenciado Víctor J. Manzanilla, presidente del Partido Liberal Yucateco. Esa noche mataron al liberal Wenceslao Montañez.

El segundo enfrentamiento ocurrió en diciembre de 1919, cuando el Coronel José Isaías Zamarripa se apoderó del gobierno del Estado y apoyado por el Partido Liberal Yucateco, persiguieron a los socialistas de todos los municipios, matándolos y torturándolos.

En Motul asesinaron a Mateo Chuc a Santiago Castillo y a Manuel Chí. Y fueron brutalmente flagelados de manera cruel y despiadada: Idelfonso Can, Valerio Buenfil (abuelo del que escribe), Buenaventura Lizama, Mateo Huchim, Aniceto Huchim, Abelardo Canto, Severo Pool, Pablo Chí, Justiniano Chí y otros más.

En las filas socialistas había órdenes de matar al liberal Donaciano Canché, primo del socialista Valerio Buenfil. No se tienen los detalles específicos de la causa de su sentencia de muerte por parte del bloque socialista que comandaba la familia Carrillo Puerto.

Cuenta mi tía Andrea Buenfil Escalante, hija de mi abuelo Valerio Buenfil “que su papá le mandó a advertir a su primo Donaciano que no saliera de su casa porque había ordenes de matarlo. Incluso una noche entre los patios de las casas atravesó Valerio Buenfil para llegar a casa de su primo para decirle que se cuidara “Esas son pendejadas que me quieren matar”, “ustedes que le hacen caso a Valerio, contestó Donaciano, ante las advertencias de su familia y de Valerio.

Donaciano tenía su parcela cerca de la línea del tren como a un kilómetro de la esquina de la Emboscada. El rumbo era su paso que hacía siempre a caballo, en algunas ocasiones lo acompañaba su hermano Mauricio.

La ciudad estaba estaba dividida en varios estratos. En la parte alta de la economía henequenera estaban los hacendados, en medio una amplia clase social, en la que tenían un papel especial los vaqueros, jornaleros agrícolas libres que trabajaban su parcela y se contrataban en ranchos y haciendas.

En esos años los rumores aseguraban que querían matar a Donaciano, la voz había corrido por la comunidad. La lucha revolucionaria tuvo su punto más álgido cuando se armaron los socialistas para defenderse de los liberales.

Eso ocurrió el 4 de noviembre de 1920. Cuando se armaron dos pelotones de socialistas, uno comandado por Valerio Buenfil y otro por Miguel Escalante. Cada pelotón tenía entre 18 y 20 hombres armados. Ese día habían fuertes rumores que la ciudad iba a ser atacada por grupos liberales procedentes de Dzemul.

Una escolta del pelotón de Valerio Buenfil encabezada por Bruno Martínez y sus dos hijos: Juan Bautista, vaquero de 18 años de edad; y Bruno Martínez, vaquero de 25 años; acompañados de Pedro Aldana, Silvestre Kúk, Román Canché, Gabino May y Gabriel Tec, vaquero de 35 años de edad fue la encargada de cometer la emboscada.

Como conocían los movimientos de Donaciano Canché, la emboscada la armaron en el crucero de la linea del tren con la calle 16, donde cotidianamente Donaciano doblaba de regreso de su parcela para dirigirse a su casa que estaba sobre la calle 27 entre 18 y 20.

Ese día la escolta se guardó tras de las albarradas y cerca de las seis media de la tarde pasó Donaciano Canché y fue enfrentado a tiros de muerte. Abatido cayó Donaciano de su caballo y las escoltas dispararon nuevamente hasta matarlo de tres tiros. Al final Gabriel Tec lo remató con un machetazo en la cara.

Cerca de las 8 de la noche llegó sólo el caballo de Donaciano Canché a su casa, la gente al paso del corcel, rumoraba que ya se había cometido la emboscada y que ya lo habían matado.

Valerio Buenfil se mantuvo en el centro de la ciudad, acompañado de Albino Chan, Ermilo R. Solís y Andrés Rivadeneira. Como existía la amenaza de que la ciudad fuera atacada por los liberales, los pelotones se armaron a las 3 de la tarde y se mantuvieron en guardia hasta las 6 de la mañana del día siguiente. Por los hechos Bruno Martínez y sus dos hijos fueron detenidos días después junto con Gabriel Tec, acusados de ser los autores materiales de la emboscada.

El 4 de enero de 1924, un día después del magnicidio de Felipe Carrillo Puerto el gobierno inició la persecución de los socialistas “El gobierno del Estado en oficio número 221 de fecha 7 de enero dice a la Procuraduría General de Justicia lo siguiente: con fecha 4 de enero y en oficio número 104 el presidente del Consejo Municipal de Motul dice a este gobierno que se ha presentado en esta oficina el ciudadano Mauricio Canché mayor de edad y dijo que venía a poner una queja por la impunidad del crimen de su hermano Donaciano Canché asesinado por órdenes de Valerio Buenfil”.

Bruno Martínez y sus hijos fueron detenidos nuevamente al igual que Gabriel Tec. En su defensa Valerio Buenfil presentó el acatamiento del Decreto de Amnistía del 31 de marzo de 1921.

Al final, el Juez del Primer Departamento Judicial de Motul por falta de pruebas liberó a los detenidos y garantizó el acatamiento de la amnistía. Desde esos años, el crucero ubicado sobre la calle 33 x 16 fue conocido como la emboscada, como hasta en la actualidad se le conoce.

Por: José Valerio Buenfil y Méndez. Este trabajo se realizó con el testimonio de mi tía Andrea Buenfil Escalante y el Expediente 9, del volumen 213 del Archivo de Justicia Penal de 1924 del Archivo General del Estado (AGEY).

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