La Voz De Motul

Editorial

Orquesta de Cámara y Apuntes para la historia de la música clásica en Motul

Publicado en la edición 418 del 18 de mayo de 2014

Por: Valerio Buenfil

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La presentación de la primera orquesta de cámara de Motul el próximo sábado 17 de mayo, es un buen presagio y un anuncio de los nuevos tiempos que vive la ciudad. Motul por su ubicación estratégica es una perla en el norte de Yucatán, tiene un imán que atrae, por los azahares del destino recibimos al maestro yucateco, violinista, director de orquesta y promotor cultural José Luís Chan Sabido, quien hoy, para fortuna nuestra ofrece la primera orquesta clásica, hecho que enaltece al municipio en el ámbito estatal, nacional e internacional. Cabe destacar que es la primera orquesta en su género que surge desde un municipio fuera de la capital yucateca.

La educación sin las artes es vacía, hueca, en especial la falta de la música, que es una de las artes que le dan armonía a la vida y a la sociedad, le imprimen ritmo y cadencia. El florecimiento de la ciudad realizado en la segunda mitad del siglo XIX (1890), fue posible gracias al influjo de la música, y en especial de la música clásica que se impulsó como parte esencial de la educación básica y el conocimiento universal.

El director y fundador artístico de la Orquesta de Cámara de Motul es el prestigiado músico con trayectoria internacional José Luís Chan Sabido, uno de los músicos profesionales más importantes de Yucatán en los últimos años. Tiene una vasta experiencia internacional y la dedicación a las artes lo que garantizan la calidad de la orquesta de cámara. Su visión y su entrega presagian el éxito para esta formación musical.

Son 7 jóvenes motuleños que inician esta orquesta: violín I: Irvin Abimael Canul Pech (concertino) y Manuel Jesús Chan May; violín II: Marisol Escamilla Catzín y el Maestro José Luís Chan Sabido; viola: Abel Arce Pacheco, violonchelo: Wendy Abigail Tec May e Ingrid Valeria Chan May y en el contrabajo, Erwin Xavier Gómez Chalé. Como invitado en esta presentación tocará el joven violista Roberto Medina Pinto.

La cita es el próximo sábado 17 de mayo a las a las 8 de la noche en el Centro Cultural “Imagine”, una empresa que se merece el reconocimiento por su apuesta a favor de la educación y la cultura. Una de las protagonistas de estos esfuerzos es la maestra Siria Irlanda Ayala Campos, quien ha dejado constancia de su dedicación y su amor a la educación, la cultura y las artes. Desde el inicio recorrió las escuelas de la ciudad y del municipio promoviendo el proyecto del Sistema Estatal de Orquestas Juveniles de Yucatán acompañada del fundador de éste proyecto social musical en el estado.

Es oportuno reconocer el apoyo que  brindó la administración municipal de Celina Montañez Avilés en los inicios del Sistema Estatal de Orquestas Juveniles de Yucatán aquí en Motul. Las ciudades más importantes del mundo destinan recursos importantes para la promoción y el apoyo de la música, la cultura y las artes en general.

En entrevista con el maestro José Luís Chan Sabido expuso “la orquesta está integrada por jóvenes de la ciudad, lo que demuestra el enorme talento y la capacidad que existe en Motul y en todas las comunidades de Yucatán.  La práctica orquestal en grupo, va mucho más allá del esparcimiento, ya que esta, fortalece la formación humana de nuestros niños y jóvenes, alejándolos de los riesgos que implica los tiempos de ocio mal utilizados y que estos, puedan derivar en situaciones no positivas para ellos y sus familias.

    La música como medio para transmitir valores humanos y expresar sentimientos sublimes, es la revelación que transforma, sublima, desarrolla la mente y el espíritu del hombre. La música a través de la práctica orquestal, ofrece a niños y jóvenes, la posibilidad de conocer y ejercitar valores humanos positivos para su formación como individuos, puntualidad, responsabilidad, perseverancia, sensibilidad, comunicación, compasión, voluntad, paciencia, sencillez, amistad, respeto, alegría, solidaridad, logro de objetivos, disciplina, trabajo en equipo, sana auto-estima y mejora de la concentración en la realización de tareas, son valores y mecanismos que se ejercitan día a día.

     La Orquesta de Cámara de Motul, es una formación integrada por instrumentos de la familia de las cuerdas, violín, viola, violonchelo y contrabajo. Una orquesta de Cámara, es una comunidad que tiene por característica esencial y exclusiva constituirse, con el objetivo de concertarse; por lo tanto, el que hace práctica orquestal o grupal comienza a vivir la práctica de la concertación, es decir, la práctica del equipo, la práctica del grupo que se reconoce así mismo como interdependiente, donde cada uno es responsable por los demás y los demás son responsables de uno mismo, concertándose o poniéndose de acuerdo todos juntos a generar belleza en armonía”.

La música clásica en la época de oro de Motul

La ocasión es propicia para recordar el papel que jugó la música clásica durante el florecimiento de la ciudad en los tiempos del auge henequenero. En la época de oro y de mayor esplendor de la ciudad. Debemos de tener presente que nuestros abuelos, los hombres y las mujeres que habitaron estas tierras, se dedicaron con verdadero tesón y entusiasmo a cultivar el henequén y a cultivarse ellos mismos, con una sólida educación universal sustentada en las artes y la ciencia.

La información que hemos encontrado en nuestras investigaciones, señalan la existencia de un movimiento musical amplio que giraba en torno de la iglesia católica de San Juan Bautista. En esos años en la práctica la educación y las artes estaban dominadas por la iglesia.

El henequén universalizó a la ciudad, miles de pacas de henequén viajaban a Europa, una de las firmas comerciales más importantes fue la de doña  Rita Puerto de Novelo, quien mantuvo relaciones principalmente en Francia y Alemania. Actualmente su sobrina nieta Alice Spinner, quien radica en Estado Unidos prepara una novela biográfica sobre su legendaria abuela.

Con sus aportaciones hemos confirmado que los barcos regresaban surtidos de variadas mercancías que fortalecieron el comercio local, llegaban vistosas salas con muebles austriacos, estantería fina de manufactura francesa, carros victoria “Retif” de París, hermosos pianos alemanes de cola, buenos caballos para montar  y una extensa perfumería fina.

En ese tiempo la ciudad contaba con el magnífico Teatro Motul, el cine Olimpia y el cine Ideal. Visitaban la ciudad compañías de dramas, óperas, operetas, zarzuelas y artistas de gran prestigio que venían con el barco de doña Rita Puerto, llegaban primero a la ciudad, donde realizaban cortas temporadas y continuaban sus giras a Mérida, Campeche y finalmente viajaban a la ciudad de México.

Con el florecimiento de la ciudad alrededor de 1890, se formaron grupos y ensambles musicales dirigidos por los señores: Ramírez, Benítez, Velázquez, Flores y Amatón. El maestro Gamboa “Chopin” daba clases particulares de música de concierto.

Dos familias numerosas fueron las que destacaron por su afición a la música, los Carrillo Puerto y los Carrillo Arguelles, sin parentesco alguno entre ambas familias; los Carrillo Arguelles vinieron de Valladolid a radicar, al parecer eran originarios de Tabasco; y los Carrillo Puerto vinieron de Sotuta, al parecer de origen nórdico.

Los Carrillo Puerto que se aficionaron a la música fueron: Felipe, Eraclio, Acrelio y Gualberto. Acrelio Carrillo Puerto relata en sus obras que Felipe y Gualberto se aficionaron a la “música y a los caballos briosos de buena pinta”. Felipe tocaba la flauta.

Gualberto fue el que más destacó en este arte, tocó el trombón de vara y el cello o violonchelo. En Mérida trabajó en una casa comercial bajo la firma de Don José Jesús Palma dedicada a la venta de instrumentos musicales y también trabajó como vendedor de la tienda de instrumentos musicales del maestro filarmónico Arturo Cosgaya.

Eraclio tocó el saxofón, fue barítono, participó en diversas bandas y grupos musicales, fue senador de la república. Acrelio tocaba el “Sac Sor, sus compañeros de grupo orquestal fueron Waldemaro Carrillo Arguelles, José Concepción Cuevas, Marcelino Pech, Flaviano Medina “Chiik”, Anastasio Yam, Marcelino Chalé, Espiridión Pool, Audomaro y Juan Bacelis.

De la familia Carrillo Arguelles todos los varones se aficionaron a la música: Pedro, Remedios, Exiquio, Juan, Manuel y Waldemaro, quienes formaron parte de las diferentes bandas y conjuntos que existieron. Los Carrillo Arguelles tocaban música de bandas y de concierto.

En esos años llegó a la ciudad Don José Gerónimo Ramírez, Primer Clarinetista de la Banda de Música del Batallón 22, que combatía en la “Guerra de Castas” contra los mayas de Chan Santa Cruz.

Gerónimo había desertado del ejército y llegó atraído por la prosperidad de la ciudad. De manera circunstancial conoció al joven Felipe Carrillo Puerto, quien se ofreció a apoyarlo, recomendándolo con varios padres de familia para que ocuparan al señor Ramírez como Profesor de música de sus hijos. El Maestro Miguel Civeira Taboada en su trabajo de investigación titulado “Felipe Carrillo Puerto: Mártir del Proletariado Nacional” dice al respecto:

    “Pero un día, con el noble propósito de obsequiar a Felipe, el maestro Ramírez, lo invitó para que le oyera tocar su instrumento, citándolo para la Casa Cural, -residencia del Dean con quien ya había trabado amistad por ser éste igualmente músico, y que tocaba con perfección la “serafina”-. Asistió Felipe a la invitación acompañado de varios amigos, y ya reunidos, el maestro Ramírez, como le llamaban, y el señor cura, ejecutaron las famosas variaciones para clarinete del “Carnaval de Venecia”, que fueron interpretadas magistralmente por aquellos dos artistas. Hecho tan significativo los entusiasmó de tal manera, que Felipe y sus amigos desde aquel momento acordaron todos formar una nueva orquesta en Motul, integrada de jóvenes únicamente, quienes serían dirigidos por dicho profesor Ramírez, comprometiéndose a pagarle cada uno la suma módica de $ 5 pesos mensuales.

      A la semana siguiente, comenzaron a tomar del maestro Ramírez, lecciones de música 22 jóvenes, entre ellos Felipe. Y fue tal el empeño del profesor y el de los discípulos para dar a conocer al público los adelantos que habían adquirido, y presentar la nueva orquesta, que a los 4 meses, sin exageración, el señor Ramírez, previo estudio que hizo de las condiciones físicas de cada uno de sus alumnos, les indicó cuál era el instrumento que debería escoger cada uno de ellos.

  A Felipe le correspondió, en el reparto, la flauta. Cuando ya todos tuvieron sus instrumentos, se intensificaron de tal manera los estudios, de día y de noche, que a los catorce meses, justamente se ofreció al público, la presentación de la nueva orquesta en la plaza principal de la ciudad, y que tocaría en  amistosa competencia con la antigua orquesta, compuesta de músicos ya viejos.

    La noticia cundió inmediatamente por toda la ciudad. Y el día fijado, que fue un domingo, hubo tal alborozo que presentaba la plaza pública, un aspecto extraordinario. El parque de la ciudad, albergó a todas las clases sociales motuleñas. A las 8 en punto de la noche, como era costumbre, el viejo maestro de la antigua orquesta –Don Valerio Lara- por una deferencia a la nueva orquesta, entregó la batuta al maestro Ramírez y le suplicó que fuera quien iniciara la audición.

     Así fue. La orquesta rompió los primeros acordes, con un formidable “Paso Doble Flamenco”, escrito por el tantas veces repetido Ramírez, para aquel acontecimiento artístico, el cual al terminarse de ejecutar, fue largamente aplaudido, viéndose obligada la orquesta a bisar dicho número. Con tan buen pie, la orquesta juvenil inició esa noche su actuación, habiéndose ovacionado todos y cada uno de los números del programa. En amistosa competencia, las dos orquestas hicieron pasar horas agradables a la concurrencia, y desde esa famosa e imperecedera noche de arte, los dos conjuntos acordaron alternarse en lo sucesivo los programas para las serenatas de la ciudad, y así fue que los jueves, tocaba en el parque la vieja orquesta, y los domingos la de los jóvenes motuleños.” 

La presentación en este año 2014 de la primera orquesta clásica de cámara que se presenta en nuestra ciudad, marca el inicio del renacimiento de la vida cultural en el que la música clásica tendrá un importante papel. Auguramos a la Orquesta de Cámara de Motul una larga vida musical, un desarrollo artístico de alto nivel y estamos seguros que llevará el nombre de nuestra ciudad  a salas de conciertos, locales, nacionales e internacionales. Enhorabuena.

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