La Voz De Motul

Editorial

Las corridas de toros en honor a la Virgen del Carmen

Artículo publicado en la edición 61 del viernes 13 de julio de 2007

Por: Valerio Buenfil 

Cuando los españoles llegaron a Yucatán trajeron muchas de sus tradiciones. Una de estas fue la corrida de toros. “En España, las corridas se desarrollaron como un régimen de entrenamiento para combates medievales. Una muestra pública de toreo estaba usualmente asociada con el día de festividad de un santo, o fiesta, cuando un pueblo entero esperaba ser entretenido y alimentado. El ranchero local o ganadero proveían los toros, los caballeros aristócratas demostraban el arte del combate, y los habitantes de las villas prestaban su algarabía y sus amenidades”.

En Yucatán

Antes del henequén la hacienda yucateca era básicamente ganadera y maicera y en algunos casos tenía plantaciones de azúcar, tabaco y algodón. En 1845 había en Yucatán 1,265 haciendas; en 1862, 1,049, y en 1899 eran 1,235. Las cofradías (comunidades religiosas) fundaban haciendas con el fin de mantener las fiestas de los santos patrones.

En la hacienda se fomentaba la ganadería como una actividad de los españoles, mientras que la milpa era una actividad de los mayas. La corrida fue en parte promoción de los ganaderos españoles, pero los mayas, introdujeron sus danzas y sus bailes, y así se fusionó la ceremonia del ceibo, antes del inicio de las corridas con la música tradicional de las charangas y los bailes de las vaqueras.

Cuando se transformó la hacienda ganadera en henequenera, aparecieron como una clase social los vaqueros, que tenían una posición intermedia entre los hacendados y los mayas, que por lo común se dedicaban a trabajos como el corte de pencas y la limpieza de los henequenales.

Los ganaderos y los vaqueros fueron los que asimilaron las costumbres españolas de ofrecer en “promesa” los mejores toros en honor de los santos patronos, por las bendiciones recibidas durante el año. Y los mayas continuaron con sus danzas y sus ceremonias que ancestralmente ofrecían a sus dioses, y que ahora ofrendaban a los santos patrones.

En Motul

En la ciudad de Motul la veneración a la Virgen del Carmen fue la más importante de toda la región. Las corridas que se ofrecían en su honor llegaron a tener más de 20 reses para torear en una tarde y se sacrificaban varias de ellas.

Eran corridas espectaculares, porque se lidiaban toros que los ganaderos vigilaban y cuidaban de manera especial para agradar a la virgen y por lo regular, en las la mayoría de las corridas habían “promesas” para sacrificar. Irónicamente, la perdida del sentido de la tradición, hace que para este año, se haya decidido no aceptar las “promesas” a la virgen el día de su santo, el 16. ¿Dónde cabe tremendo disparate?  Esto es un absurdo y un contrasentido de la tradición.

La autoridad

Por legado, la autoridad municipal fue la responsable de organizar y presidir las festividades populares o profanas en honor a la Virgen del Carmen. Su función era garantizar la dignidad de las celebraciones. La Junta de Mejoras Materiales era la encargada de coordinar los festejos. Las celebraciones a la Virgen originalmente se hacían en una sola semana, se buscaba el día en que caía la fecha (16 de julio) y se agarraba el fin de semana que le correspondía.

Hace cerca de 40 años, las autoridades empezaron a rematar las fiestas para comercializarlas. Gradualmente las autoridades municipales se fueron desentendiendo de sus obligaciones con la fiesta tradicional, dejando que particulares, organizaciones y empresas tomaran las decisiones de los contenidos de los festejos sin el respeto al sentido de las tradiciones, hasta llegar al absurdo que vivimos ahora, permitiendo que varios gremios se estén convirtiendo en cantinas. Toda la voracidad de las empresas cerveceras ha sido posible por la corrupción del poder municipal y la apatía ciudadana de participar dignamente en la vida pública.

El tablado

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Las corridas en honor a la Virgen del Carmen, se hacían en la alameda donde actualmente se encuentra la plaza cívica Felipe Carrillo Puerto. En tiempos de la campaña política de Luís Echeverría Álvarez, el Lic. Renán Solís Avilés propuso hacer algo digno para honrar a Felipe Carrillo Puerto en Motul. Y fue en el año de 1972, siendo presidente municipal Herberto Aguilar Ortega y regidor de Obras Públicas el Prof. Edilberto Mérida Chan, que se construyó la plaza cívica con recursos estatales y municipales. Trasladando el tablado para las corridas de toros a su actual lugar, que es propiedad federal.

El tablado es una construcción hecha de madera y palmas amarradas con soga de henequén. Cuando se amarraba en la alameda eran 112 lotes. Hace más de 50 años, el encargado de coordinar los trabajos para amarrar el tablado era el capitán Tiburcio Pech “el capitán Tib” como le decían. Al morir, heredó el trabajo su hijo don Basilio Pech. Hombre polémico, de carácter fuerte, que supo ganarse el aprecio y el respeto de mucha gente.

En los noventas, con la liquidación henequenera, muchos campesinos palqueros migraron hacia Cancún y dejaron sus tablados, fue un tiempo de crisis que afectó en mucho la vigencia de la tradición, dice Jorge Can “fueron años duros, no había quien amarre su tablado, contrabajo resistimos y tuvimos que compactarlo”.

En la actualidad, existen 80 lotes. Cada lote mide aproximadamente 2 metros de frente y 3 metros de fondo. En la parte de abajo se colocan 3 filas de sillas de a 5, haciendo 15 espectadores. Y en la parte de arriba se ponen igual tres filas de 5 y la baranda, haciendo 20, dando un total de 35 espectadores de manera cómoda. La cifra aumenta con los llenos, acomodando gente parada, pudiendo llegar hasta a 50 asistentes.

Los palqueros

Los palqueros son los herederos de la costumbre de amarrar el tablado, labor que se realizaba de manera familiar “Es una tradición que heredamos de nuestros padres es una creencia que sigue viva en nosotros” dicen varios de ellos.

Teniendo todos los implementos, un lote puede ser amarrado un domingo, iniciando por la mañana y terminando después del mediodía. También existen palqueros que amarran su lote en el transcurso de la semana, solos o con la mínima ayuda, avanzando un poco todos los días “vacilándolo” como dicen. Su actividad sirve para la diversión familiar, siempre llegan los parientes de Mérida y Cancún, para ir al tablado. Después de una temporada, los palqueros pueden hacer alrededor de 400 pesos de ganancia por su trabajo.

Están organizados en una unión denominada Unión de Tabladeros de Motul “Edesio Carrillo Puerto”. En los setentas don Basilio Pech era el “Señor de los tablados”, la autoridad viva para saber exactamente donde te correspondía amarrar tu tablado.

A fines de los ochentas se gestó una rebelión promovida por varios palqueros  disidentes, cansados de la “Autoridad” de don Basilio, que decidieron organizarse en una unión para quitarle el poder. Entre ellos estaba don “Beto” Serrano y Manuel May “Ixcal”, finalmente lograron su objetivo y se formó la unión en beneficio de los palqueros.

La unión nació con  la presidencia de Manuel May “Ixcal” y tres años después llegó a la  dirigencia Jorge Can y Kho, quien tiene en el cargo cerca de 15 años.

Los toros

Para los ganaderos el rey de la fiesta es el toro, al que catalogan según “Boy” José Asunción Contreras Ugil “por su bravura al instante, por su temperamento”. En Motul y la región existen cerca de 9 ganaderías dedicadas a la crianza de toros bravos para las fiestas. Entre ellos figuran las ganaderías de Carlos Ortega oriundo de esta ciudad, quien cada año ofrece en renta la mayoría los toros de la fiesta. En Cacalchén esta el “Tachi” Pedro Pérez, en Telchac Pueblo está Ariel Ruiz conocido popularmente como “Playa”, en Conkal está Canul, en Tepakán los López y López etc.

La renta de toros tiene diferentes categorías, se tiene las vaquillas de 2 a 3 años que pueden pesar entre 100 y 200 kilos. Estas vaquillas son muy solicitadas para las corridas por su precio, cuesta de 300 a 500 pesos la renta de cada vaquilla. Cada vaquilla puede tener en promedio 2 toreadas al mes.

De vez en cuanto se traen los ganados de la región principalmente el cebú, cuya renta cuesta cerca de 300 pesos. Y los toros más codiciados son los llamados “limpios”, los que no han sido toreados y tiene pesos arriba de los 350 kilos. Llegando a costar entre 17 y 25 mil pesos.

Los toreros

Los toreros, al igual que otras artes y oficios, tienen su “oficina” en las bancas de la plaza grande de Mérida. Ahí se les puede encontrar por las mañanas para hacer contratos. Por la tradición de la fiesta, los toreros están pendientes de la asamblea de acuerdos de los palqueros y se presentan ofreciendo sus carteles disponibles.

Un torero de cartel normalmente tiene su propia cuadrilla de tauromaquia. Una cuadrilla se compone del matador, su mozo de estoques o de espada (corredor que proporciona capas, banderillas y asiste al torero) 2 banderilleros, su peón de brega (es el que corre al toro y lo mueve para ponérselo al torero)  y un puntillero encargado de rematar al toro después de la estocada

Para una corrida se requiere como mínimo una cuadrilla. El costo de una cuadrilla es de $ 4 a $ 5 mil pesos aproximadamente. Las corridas pueden ser de juego (baxa uacax o charlotada), las normales y las de cartel,  también llamadas de postín.

En las corridas normales se acostumbran en la actualidad torear toros de segunda, que rentan en todas las corridas del estado y que no brindan posibilidades de una lidia adecuada y del lucimiento del toreo. Se traen toreros que dejan mucho que desear a los espectadores, llegando el caso irónico de disfrutar los apuros que pasan para no ser embestidos o atropellados por los toros o por los vaqueros, que las faenas imposibles de hacer a toros que su oficio es ser “correr”.

El Juez de Plaza

El Juez de Plaza es una autoridad nombrada por la autoridad municipal. Es el responsable de vigilar la correcta organización de las corridas. Él debe de revisar la calidad de los toros, la seguridad de la plaza, y el desarrollo de la corrida, teniendo autoridad para mandar en el ruedo. Han sido jueces de plaza en Motul, Don San Gómez (papá), Don Paulino Arce “Papá Abel”, Don Abilio Tamayo, Don San Gómez (hijo), Don Manuel Buenfil, “Boy” José Asunción Contreras Ugil, Mario Campos, actualmente funge como Juez de Plaza Adrián Méndez desde hace más de 10 años. En los últimos años el nombramiento del Juez de Plaza ha quedado en manos de los palqueros, debido a la indiferencia y la apatía de las autoridades municipales.

Las corridas

Antes empezaban en punto de las 3 de la tarde, a esa hora se soltaba el primer toro, el público no perdonaba los retrasos. Ahora las corridas inician por lo regular a las 6 de la tarde, siendo prácticamente nocturnas. Consultados distintos palqueros sobre el tema, consideraron que las jornadas laborales que ahora terminan alrededor de las 5 de la tarde, hace que hasta las 6 llegue la mayoría de los espectadores.

Días antes de realizarse la primera corrida, se construye el ruedo o el tablado por los palqueros, es decir, las persona o familias que tienen derecho a una parte del ruedo. En algunas comunidades sobre todo del oriente y sur del estado se sigue realizando la siembra del ceibo.

¿Qué dice la tradición?

La siembra del ceibo se realiza antes que se efectué la primera corrida, se reúne un grupo de individuos de la comunidad, palqueros y organizadores de las corridas; quienes serán los encargados de efectuar la búsqueda del tronco de este árbol, al ser localizado, es cortado y trasladado hasta el tablado, donde posteriormente es fijado en el centro del ruedo. En esos momentos se encuentran reunidos la comitiva que trae el árbol, y el J-men tiene a su cargo la realización de un ritual para obtener la bendición del Dios del ganado en el espacio taurino y de esta forma evitar accidentes en los días festivos.

La música forma parte importante desde el inicio de esta ceremonia. Los músicos comienzan su actuación musical interpretando jaranas. Al momento en que el ceibo es localizado y durante su recorrido por las calles del pueblo hasta el ruedo, se ejecutan La Angaripola, acompañada por voladores. Al llegar al centro del ruedo se realizaban los preparativos para la siembra del tronco, amenizando esta labor el grupo musical con jaranas o pasos dobles, concluyendo su actuación al momento de fijarse el ceibo con la ejecución de diana o fanfarrias.

Coronación de la plaza

El inicio de la corrida se marca con la coronación de la plaza. Dar una vuelta completa al ruedo tanto los toreros como los personajes distinguidos de la fiesta, acompañados con la música de la charanga. Aquí en la ciudad, la charanga “Gotitas de Lluvia” de Kiní, de Don Liborio, es la que actúa regularmente, se le paga por corrida $ 800 pesos.

Se gusta de interpretar en esos momentos el paso doble Armillita. Durante el transcurso de la corrida, el repertorio musical se conforma de pasos dobles, distinguiéndose entre estos la Virgen de la Macarena, que se ejecuta cuando el torero y el toro se han lucido y con esta pieza musical se reconoce la actuación de ambos; también en ese momento se ejecuta el torito. En el transcurso de la corrida se ejecutan diversas jaranas y no es extraño que actualmente se escuche música ranchera, de banda o corridos en versión de jarana.

Existen toques musicales específicos, ejecutados con trompeta y tarola, acompañados en algunos casos por el bombo. El primer toque es “Metan al toro”: dirigido para que suelten al toro, sirve como aviso a las personas y los vendedores ambulantes para que salgan del ruedo. “Banderillas” Orden dirigida a los toreros para poner banderillas al toro. “Maten al toro” Orden para que el animal sea sacrificado. “Saquen al toro” dirigido a los vaqueros para sacar al toro del ruedo. Y “termino de la corrida” para que los presentes abandonen el tablado. Durante la corrida se tocan las dianas o fanfarrias a los toreros para premiar sus actuaciones.

Los recursos de la Unión

La unión cuenta con diversos ingresos durante el año. Cada palquero paga una cuota por cada una de las dos temporadas. Este año al parecer el pago será de $ 1,500 pesos en sombra y $ 1, 200 pesos en sol, por 8 tardes: un baxa uacax, una charlotada, 5 corridas y una de “postín”.

La cantina de la corrida vende por tarde cerca de 150 cajas de canastillas. Cada caja de canastillas trae 4 canastillas. 24 cervezas por caja. 3, 600 cervezas por corrida. Con las 8 tardes que venden hacen un promedio de 1, 200 cajas por temporada. Algo así como 28, 800 latas de cerveza que venden a 12 pesos. Cada cerveza la compran a la cervecería a $ 7.50 pesos. Nos dan una ganancia cercana a los 120 mil pesos por temporada.

Los vendedores ambulantes no pagan ningún derecho al ayuntamiento, sólo la unión cobra entre 5 pesos y 20 pesos a cada uno de los cerca de 100 vendedores que acuden, entre vendedores de “Xix”, mangos, uayas, elotes, costillas, marquesitas, garapiñados, verduleras, churreros, algodoneros, etc.

El local social de los tabladeros tiene actividad casi todo el año y percibe por cuotas una cantidad no precisada entre 150 y 300 pesos. Distintos eventos se realizan durante el año que dejan percepciones no cuantificadas como los circos.

Quieren que las corridas mejoren

El presente reportaje lo realice con la valiosa cooperación de cerca de 20 palqueros y varios viejos conocedores de los oficios citados. Por la amistad personal y el respeto que le tienen al semanario accedieron a dialogar durante varios días en distintas ocasiones. Las mujeres son la que se portaron bravas y criticaron la pasividad de sus maridos por las cuentas que aceptan. En las pláticas varios se atrevieron a expresar su descontento por las malas corridas y la imagen que tienen. Aceptaron que la gente sale decepcionada de las corridas y escuchamos frases como las siguientes: “cambian el cartel sin avisar”, “se desatienden los baños”, “ponen hasta cuatro cantinas”, “hay favoritismo y varios palqueros tienen más de un tablado en sombra”, “Cuando se reparten las utilidades sólo les toca a los palqueros 4 cuartitos y la taqueada”. Por cierto, la gente señaló que varias de las personas que controlan la unión, son las manejaron la fallida campaña del Dr. Soto.

El chocolomo

La comida festiva en las corridas de toros es el chocolomo, el guiso por excelencia que se prepara con la primera res sacrificada en el ruedo. Parte de la costumbre es comer el chocolomo la misma tarde de la corrida. Es una forma de participar en la ofrenda, aunque sea sólo comiendo la carne de la res que se le ofreció a la virgen. En los últimos años al empezar las corridas a las 6 de la tarde la costumbre de comprar el chocolomo de la comida y comerlo el mismo día se está perdiendo.

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Para rescatar la tradición

Todo cambia, incluso la misma tradición se va adaptando a sus tiempos, buscando formas  nuevas de expresión. Si queremos de verdad recuperarnos a nosotros mismos a través de nuestras tradiciones, la autoridad municipal debe de convocar a la integración de un patronato de manera plural, en el que estén representados los distintos sectores y organizaciones sociales: Iglesia, gremios, grupos jaraneros, palqueros, comerciantes, empresarios, profesionistas y ciudadanos en general, para que de manera abierta y clara se tomen las decisiones correctas para el rescate y el fortalecimiento del sentido de nuestra identidad y de nuestras tradiciones. Valerio Buenfil a 7 de julio de 2007.

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Carlos Ortega es el único ganadero de reses de lidia de la ciudad. Heredó de su padre don Roque Avilés el amor y la sabiduría por la fiesta brava.Un heredero del “Xix” de las corridas don Manuel “Tsuts” Vázquez y Ramírez.

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Uno de los mejores para freír el “Xix” es “boyito” Fermín Contreras. Le da un doradito al xix que lo deja crujiente y exquisito, búsquelo y pruébelo.

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La charanga “Gotitas de lluvia” de Kiní sin faltar en las fiestas de Motul. Atrás, están Armín Sosa Castillo “Mincho”, los hermanos Briceño y semiocultos Jorge Can y Tony Arce.

 

 

 

 

 

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