La Voz De Motul

Editorial

El Chachac “La ceremonia Maya de la lluvia” hombres del campo claman a Dios por el agua

Publicado el 24 de abril de 2009 en la edición 154
Por: Valerio Buenfil
Coincidentemente con el artículo de Mauricio Dzul Sánchez, recibí una invitación para presenciar una ceremonia maya de la lluvia llamada en esta región “Primicia” o “Acción de Gracias”. Se le conoce en general como Chachac y está dedicada en honor al dios Chaac regidor de la lluvia para pedirle sus favores y así en el campo pueda haber buenas cosechas.

Los aluxes

Alux. Maya. También arux y alusch. Duendes traviesos que deambulan por milpas y montes después de la puesta del sol. Calzan alpargatas y portan sombrero, presentando los rasgos de un niño de comisaría de tres a cuatro años. Generalmente son inofensivos pero si llegan a molestarse con algún ser humano pueden enviarle un mal aire que produce escalofríos y calentura.

Por el contrario, si se les ofrenda comida, se vuelven guardianes de la milpa y de los productores del campo que se congratularon con ellos, asegurándole una buena cosecha como recompensa.

En su faceta de cuidadores de una milpa o de un campo, los aluxes tienen la capacidad de secuestrar a uno de los chaakob, plural de Chaac. Y ponerle a trabajar en bene cio del milpero o del productor agradecido. Se a rma que estos duendes “diminutos y traviesos” provocan tolvaneras, remolinos, gritos raros y otros fenómenos, cuando se enojan al escuchar blasfemias y groserías provenientes de la gente que deambula en sus cercanías.

La ceremonia

Este ritual se realiza cuando la sequía es muy intensa. En esta ocasión todos los trabajos los realizó el X men Fernando Pool Pool, originario de Kaxatah. Con palos y ramas se elaboró un altar (Caanché) y se hace una cruz cubierta de ramas. Se prende incienso y empiezan los rezos que son una mezcla de las bases losó cas mayas de los cuatro puntos cardinales con la Santísima Trinidad, representada por la Cruz de Cristo. Los rezos se hacen en nombre de santos y patronos y se reconoce la autoridad de Jesucristo, sacri cado en una Cruz y se ofrenda a Dios Padre Todopoderoso llamado Hunab Kú.

El X men con una rama en las manos hace la señal de la cruz mientras sigue con las imploraciones. Llama a cada uno de los hombres participantes, uno por uno se colocan frente a la mesa para hacer la señal de la cruz sobre las jícaras con pozol. Después se elaboran los panes hechos a base de trece capas de maíz, luego nueve, a las que se les agrega semilla de calabaza molida y nalmente los trece panes pequeños llamados “sapos” que son envueltos en hoja de plátano. Preparan el horno y colocan los panes (“sapos”) para hacerlos piib.

Tapan el horno con hojas, lonas, costales vacios y tierra. Todos descansan de la febril actividad realizada y circulan entre bromas, chistes y regocijos, licor para beber llamado balché y refrescos de cola con aguardiente.

El Tidch

La coincidencia de lo publicado hace 147 años en Motul, por el emérito maestro Crescencio Carrillo y Ancona y la ceremonia de la primicia, como le llaman por aquí al Cha- Chaac es sorprendente por que con rma la supervivencia de la cultura maya. Recordemos que el obispo a rmó “la superstición popular cree en su rudeza poder y aún deber conciliar con la creencia cristiana, el deber de tributar sus homenajes a los diferentes Genios o divinidades tutelares que el paganismo inventó, y de aquí el uso supersceticioso en Yucatán de honrar al Genio del agua, a Yum chaac, al Genio del campo, u Yum kaax, y así otras absurdas creaciones de la antigua mitología yucateca, monstruosamente hermanadas con los principios de la civilización. Y el acto de ofrecer a estos Genios víctimas de aves, como pavos y gallinas condimentadas,

y libaciones de bebidas, como la pitarrilla o balché, y la horchata de maíz o sacá, con ciertos ritos trasmitidos de padres a hijos, es a lo que se llama tidch; escogiendo para la celebración de tales actos, los lugares escondidos y majestuosamente imponentes, así como las cavernas de los campos”.

El Calepino de Motul

En una revisión del Calepino de Motul encontramos en el folio 133v De los vocablos que comienzan con la letra Ch. Una de las primeras de niciones de chaac, que es gigante, hombre de gran estatura. Chaac fue así un hombre grande que enseñó la agricultura, al cual tuvieron después por Dios de los panes, del agua, de los truenos y relámpagos; y así se dice Ha u cah chaac caen rayos U ha chaac el rayo Lemba u cah chaac relampaguea; u lemba chaac el relámpago. Pec u cah chaac truena. U pec chaac el trueno kaxal u cah chaac llueve con truenos. Y encontramos la palabra chachac que signi ca cosa colorada por el recado rojo que se le pone a las aves que se sacri can.

Agradecimientos

Agradecemos las atenciones recibidas para realizar el presente trabajo y reconocemos a quienes con su esfuerzo y sus convicciones hicieron posible la ofrenda. En primer término a Felipe León y Pinto, migrante que regresó para devolverle la fe en el trabajo a su pueblo, a Jorge León Pech de la Secretaría de Fomento Agropecuario que apoyó la logística junto con Feliciano Moo Can, vecino de ese rumbo.

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