La Voz De Motul

Editorial

LA FOCA TROPICAL

Tomado del libro “Orígenes, Actualidad y Rumbo de Telchac Puerto”, editorial La Voz de Motul, septiembre de 2015. Editor: José Valerio Buenfil y Méndez.

Fuente principal: Dra. Thelma Noemí Sierra Sosa, directora del Proyecto Arqueológico Xcambó del Centro INAH, Yucatán.  

El nombre de la foca en lengua maya fue tsulá, los individuos adultos tuvieron un color café a gris oscuro. Las focas tropicales se alimentaban probablemente de peces y crustáceos y moraban predominantemente en los arrecifes e islas lejanas de la costa.

De la foca tropical, foca monje o West Indian Seal (Hair, 2010), se hallaron diez especímenes esqueléticos de las extremidades y del cráneo en Xcambó. Los diez especímenes esqueléticos se encontraron en rellenos constructivos de nivelaciones y plataformas de la parte oeste del sitio y corresponden a un fémur izquierdo, un radio próxima derecho, un fragmento anterior de un maxilar derecho con el tercer premolar in situ, así como un canino superior derecho.

La foca tropical (Orden: Carnivora; Familia: Phocidae; Subfamilia: Monachinac; Género: Monochus; Especie: tropicalis, es una de las tres especies de la familia de las focas verdaderas, especializadas en clima cálido o tropical.

La foca tropical se extinguió entre 1950 y 1970, debido a la sobreexplotación y destrucción del hábitat por el humano. Hay reportes de pescadores e investigadores que afirman haber visto y, en ocasiones, cazado animales de esta especie, principalmente en el siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, respecto al arrecife Alacrán en Yucatán, la costa de Veracruz y las aguas cerca de la ciudad de Campeche.

El hallazgo de especímenes esqueléticos de foca en dos sitios costeros de la península yucateca, Xcambó e Isla Cerritos permite esbozar una interacción entre el ser humano y estos animales por un largo tiempo correspondiendo Xcambó cronológicamente a los siglos III a VI, e Isla Cerritos, a los siglos IX a XI.

Las evidencias indican que al parecer hubo un aprovechamiento ocasional, lo que correspondería a una caza oportunista de estos animales, de manera semejante a lo que se ha reportado en cuanto al aprovechamiento de otras especies de focas por diferentes pueblos prehistóricos.

No hay evidencia directa de que se haya consumido la carne de la foca, pero la ubicación de sus restos en los basureros secundarios de Xcambó podrán apuntar hacia este uso. Esto resulta interesante, ya que los especímenes se asocian en Xcambó a una parte del asentamiento, donde se presume habitaba la gente socioeconómicamente importante.

La rareza de focas cerca de tierra firme, y el hecho de que los mayas prehispánicos parecen no haber podido navegar a los arrecifes alejados de tierra para cazarlos, pudieran haber ocasionado que su consumo se haya restringido a personas de la élite, tal como se menciona, en casos históricos, para grupos indígenas de Florida en Estados Unidos.

Las focas nunca cumplieron un papel importante en la dieta de los pobladores prehispánicos. El cambio drástico en cuanto al aprovechamiento de éstas y otras especies de focas en diferentes partes del mundo tuvo lugar a partir de la colonización europea.

Fotografías y dibujo de C. Götz
Imágenes de los especímenes óseos característicos de foca tropical hallados en Xcambó, Yucatán.
Tomado de “LA ARQUEOFAUNA DE XCAMBÓ, YUCATÁN, MÉXICO”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *