La Voz De Motul

Editorial

La arqueofauna de Telchac Puerto

Tomado del libro “Origenes, Actualidad y Rumbo de Telchac Puerto”, una coproducción de la editorial La Voz de Motul con la Administración Municipal del Ayuntamiento 2012-2015 del municipio de Telchac Puerto, Yucatán.

En otro de los ensayos de la Doctora Thelma Sierra titulado “La Arqueofauna de Xcambó, Yucatán, México”, elaborado en cooperación con el doctor Christopher M. Götz, reportan el patrón de aprovechamiento seguido por parte de los mayas basándose en una muestra zooarqueológica de Xcambó.

La zooarqueología es una subdisciplina de la arqueología, a su vez ciencia antropológica y biológica que investiga la interacción entre humanos y animales en tiempos pretéritos, con base en artefactos y ecofactos de origen faunístico, que fueron excavados en asociación con restos culturales. Las metas de la zooarqueología son el estudio de costumbres alimenticias, de estrategias de caza, obtención, manejo y domesticación de animales, de condiciones paleocológicas, de costumbres de carnicería, así como de ciertos aspectos del comercio y/o tributo, prácticas religiosas y agrícolas que involucran a la fauna. Según definición de La Facultad de Antropología de la UADY.

Los recientes estudios zooarqueológicos en las tierras bajas del norte han arrojado datos acerca de la dieta alimenticia, el uso ritual de animales, patrones de caza, pesca y domesticación por parte del pueblo maya prehispánico. Queremos presentar el conjunto zooarqueológico, el patrón de aprovechamiento de animales vertebrados e invertebrados que se seguía por parte de la población xcamboense durante sus períodos de apogeo.

En la muestra de 1,539 fragmentos esqueléticos faunísticos se encontraron especímenes de crustáceos (7.7%), peces 38.8% (actinopterígios y condríctios), reptiles (34%), aves (3.7%) y mamíferos.

De los crustáceos se encontraron 87.3% pertenecientes a cangrejos (brachyura). Un alto porcentaje de los brachyura corresponde al cangrejo de piedra (Menippe mercenaria), mientras que las demás especies de cangrejos, como la jaiba (Calinectes sapidus), el juey común (Cardisoma guanhuni), el cangrejo señalador (Uca rapax), el cangrejo araña (Libinia emarginata) y la cucaracha del mar (Limulus polyphemus) son poco representados.

Los peces, subdivididos en tiburones y peces sierra, rayas y actinopterígios, muestran una distribución heterogénea: el 39.7% de peces de Xcambó corresponde a tiburones y peces sierra, mientras que las rayas no superan el 2.3%. Los actinopterígios fueron representados por un 58%.

Entre la fauna íctia se realzan porcentualmente diversos géneros de tiburones (Ginglymostoma, Carcharhinus, Galeocerdo, Rhizoprionodon, Sphyrna), al igual que varias especies y géneros de actinopterígios, como bagre (Ariopsis felis), mero (Epinephelus sp.) y gurrubata (Micropogonias sp.). El pez más numeroso y presumiblemente importante en Xcambó fue el robalo (Centropomus sp.), con un 11.3%.

Entre los reptiles se distinguen cocodrilos, tortugas de mar, tortugas de tierra/agua dulce e iguanas. Los cocodrilos (Crocodylus moreletii) son poco frecuentes, con un 1.3% de la muestra total de reptiles, mientras que las tortugas de mar alcanzan 65.5% del total de reptiles.

Las iguanas 18.3% y las tortugas de tierra y agua dulce 14.9%. En el sitio se encontraron especímenes de la tortuga caguama (Caretta caretta), tortuga verde (Chelonia mydas) y tortuga carey (Eretmochelys imbricata), mientras que las tortugas de agua dulce comprenden a la tortuga río (Dermatemys mawii), tortuga casquito (Kinosternon sp.), tortuga japonesa (Trachemys sp.) y de caja (Terrapene sp.). En cambio la única iguana identificada fue la Ctenosaura similis.

La colección de aves se compone de aves de mar (22.8%) y pavos y especies afines (36.8%). Entre los tacones marinos de aves hubo restos de pelícano (Pelecanus sp.), gallareta (Sula sp.), fregata (Fregata magnificens), garza (Egretta sp.), mientras que las aves de tierra comprenden pavos acelados (Meleagris ocellata), gallinola (Gallinula chloropus) y perico (Arathinga o Amazona sp.).

Con relación a los mamíferos se observan zarigüeyas, con 0.4% de mamíferos; armadillos, con 0.4%; roedores y conejos, con 3.3%; felinos, con 0.4% y mamíferos marinos (exceptuando el manatí), con 4.5%; los artiodáctilos son el grupo más numeroso, alcanzaron 50.2%. El mamífero más frecuente es el venado cola blanca (Odocoileus virginianus), también se encontraron restos de conejo (Sylvilagus sp.), aguti (Agouti paca), pecarí (Pecari tajacu) y venado temazate (Mazama sp.), se hallaron restos de perro (Canis lupus familiaris) en Xcambó, que sumaron 12.3%. Hay pocas evidencias de felinos grandes (Puma concolor), y los restos de foca tropical alcanzan un 0.6%.

Los antiguos moradores de la península obtenían animales silvestres mayoritariamente en las zonas cercanas y circundantes a los sitios prehispánicos. En Xcambó la fauna consumida venía de las aguas pocos profundas del litoral, incluido en manglar, de las playas o bien de los bosques cercanos a la zona intermedia entre el litoral y la región tierra adentro. No hay evidencias de que se navegaba con fines de pesca en alta mar.

Xcambó manifiesta una predominancia de especies que habitan en fondos lodosos cercanos a la costa y aguas costeras y estuarios, como bagre marino (Ariopsis felis) y robalo (Centropomus spp.).

La información ecológica de los crustáceos y de la herpetofauna marina indican que todas las especies de cangrejos tuvieron que obtenerse en la playa, los manglares o las aguas poco profundas costeras.

En cuanto a tortugas marinas, cuyos restos fueron recuperados, se observa que la mayoría era de edad adulta. Es posible que hayan sido hembras adultas, capturadas, probablemente en el momento de desove en las playas, entre primavera y verano.

Entre las aves marinas, llama la atención los restos de la garza ceniza (Ardea herodias) y pelícano (Pelecanus app.).

Los restos de pavo ocelado (Meleagris ocellata) podrían indicar que hubo un intercambio directo y estrecho con asentamientos tierra adentro, quizás para intercambiar sal por carne.

El mamífero más representado es el venado cola blanca (Odocoileus virginianus), pudo haber sido objeto de intercambio entre habitantes costeros y de tierra adentro”.

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