La Voz de Motul

Editorial

LA MIGRACIÓN DE HOLBOX A TELCHAC PUERTO

Tomado del libro “Origenes, Actualidad y Rumbo de Telchac Puerto”, una coproducción de la editorial La Voz de Motul con la Administración Municipal del Ayuntamiento 2012-2015 del municipio de Telchac Puerto, Yucatán.

Por: Valerio Buenfil 

De acuerdo a los testimonios orales de los descendientes que viven en Telchac, quienes colonizaron el puerto, fueron unas familias que llegaron de la isla de Holbox. La gente recuerda que en una ocasión, la isla de Holbox fue asolada por una epidemia, no precisan de qué tipo, unos dicen de viruela y otras de cólera. Cuentan que Don José Inés Chay, quien tenía un “Pailebot”, el cual era un velero grande, invitó a unos familiares y amigos a salir de la isla para escapar de la epidemia, entre los que vinieron estaban las familias Chay, Rosado, Cetina y Povedano, siendo unas cuarenta personas en total.

Navegaron por toda la costa buscando refugio, y fueron rechazados en todos lados, hasta llegar a Miramar, que era el muelle donde se embarcaban para Veracruz y Estados Unidos las pacas de fibra de henequén que se producían en las haciendas de Sacapuc, Timul, San Eduardo, Constancia, Komchén y de la región de Motul, conectadas todas las haciendas por un moderno sistema de rieles, llamado de Decauville, popularmente conocidos como “Trucs”, eran unas plataformas de ruedas metálicas tiradas por caballos y mulas.

Miramar era un puerto comercial, contaba con un muelle y una intensa actividad. Era el sitio al que arribaban todos los navegantes de la península. Los migrantes de Holbox llegaron a ese puerto y solicitaron descender. El dueño de la hacienda, al enterarse de su procedencia, les impuso una cuarentena en alta mar como condición, a cambió ofreció su apoyo para que se radicaran.

Los migrantes aceptaron la condición y aguantaron los cuarenta días a bordo de la embarcación. Cerca de 40 personas viviendo en alta mar día y noche. Transcurrido el tiempo estipulado, se les permitió descender y el patrón de la hacienda les ofreció trabajo y una franja de terreno ubicada en la antigua vigía de Telchac, lejos de Miramar, una zona donde había sólo ranchos pequeños.

Así se fundó el puerto de Telchac, estos inmigrantes hicieron historia al quedarse en el sitio de la antigua vigía. Al establecerse, se dedicaron primero a la pesca para su sustento y como cargadores en el muelle de Miramar; otros se dedicaron a trabajar la sal en los terrenos de Xtampú y la copra.

Unos años después de la migración de los primeros colonizadores, familias de otros municipios cercanos comenzaron a asentarse en este puerto, entre los que figuran las familias Marrufo, Ramírez, Trejo, García y Peña.

Décadas más tarde, en los ochentas y noventas del siglo XX (1980-1990), con la crisis de la economía henequenera, el gobierno empieza a liquidar a miles de campesinos, a los que les ofrecen distintas alternativas productivas, como la pesca, la ganadería, la citricultura etcétera; es así como llegan al puerto familias de henequeneros, animados por la promesa de los apoyos gubernamentales y con la esperanza de obtener cuando menos para el sustento diario.

Es así que henequeneros que desconocían por completo la actividad pesquera, incluso algunos no sabían nadar, arribaron al puerto con sus familias para incursionar en el negocio de la pesca, sin importar poner su vida en peligro. Muchas familias no aguantaron y desertaron la aventura, entre las familias que se arraigaron encontramos a los Moo, Chalé, Puch, Baas y otros.

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