La Voz De Motul

Editorial

La Revolución en Motul II

Los abastecedores del mercado “Guillermo Palomino” y la Logia “Nachi Cocom”.

Cuando estudiamos la historia de Motul en los tiempos de la Revolución Mexicana, aparece el mercado “Guillermo Palomino” como uno de los escenarios en donde sucedieron muchos de los acontecimientos que marcaron la historia de la ciudad.

      Cabe recordar que en la sociedad existían dos grupos sociales muy marcados. Primero sobresalía la figura de los dueños de las fincas henequeneras, los “hacendados” que detentaban el poder económico y político y en contraparte vivía la mayoría de la población compuesta por campesinos henequeneros bajo un sistema de “acasillamiento”, que era una forma de semiesclavitud en la que se encontraban. Los acasillados no podían salir de las fincas sin el permiso de sus patrones.   

    Entre estos dos grupos se encontraban los comerciantes, que se dividían en varios segmentos. Uno dedicado al comercio y servicio que estaba controlado por los hacendados, estos gozaban incluso de créditos en el extranjero, entre las firmas más importantes se encontraban la de Don Sabas Alpuche, la de Don Anastacio Euán, la de Don Gerónimo Pérez Cervera, la de Don Juan Gamboa y Hermano, la de Don Casiano Sauri, la de Don Carlos Echeverría y la de Don Crescencio Novelo.

     Sobresalía el pujante comercio de los “Turcos”, que arribaron a la ciudad a fines del siglo XIX y principios del siglo XX aproximadamente entre las décadas de 1890 hasta 1910.

      Este grupo se distinguió por su laboriosidad y su habilidad para el comercio de lienzos y telas finas. Es preciso aclarar que estos migrantes eran en realidad libaneses. Como  su país de origen el Líbano, estaba sometido por los Turcos, sus pasaportes los visaba el gobierno de Turquía y en sus documentos oficiales aparecían los sellos del gobierno Turco. Cuando llegaban oficialmente se registraba su ingreso como procedentes de Turquía, por esta razón se les llamaba “Turcos”. Entre las principales familias que se destacaron estaban la de Don Salomón Mena, la de Don Nicolás Mena, la de Don Jorge Mena, la de Don Elías Simón, la de don Jorge Siqueff, la de doña Rosa Dergán, la de Don Manuel Estefano, la de Don Miguel Abraham y la familia Rafful.

Los abastecedores

Este grupo comercial era independiente de la economía de las fincas. Pero mantenía tratos directos, tanto con los patrones que eran los dueños del ganado, como con los “acasillados” que cuidaban, entre otras actividades, la ganadería de las haciendas.

Este grupo se caracterizó por su rebeldía en contra de las injusticias que se cometían con los “acasillados” y por su generosidad con los desvalidos. El decano de todos abastecedores de principios del siglo XX (1910) fue Don Bernardino “Belito” Avilés y son sus contemporáneos Don Teodocio Arce, Don Manuel Ramírez y Don Valerio Buenfil, todos estos dedicados al abasto de carne de res.

Don Moisés Villanueva, Don Francisco Escalante y Don Crespiniano Vera al abasto de carne de cerdo. Todos trabajaban los fines de semana y durante la semana se turnaban por días para el abasto de carne.

Don “Belito” tuvo tres hijos varones: Roque, Segismundo y Demófilo. Roque fue el que heredó el oficio de las reses, tanto para su cría, compra y venta en el mercado, fue el papá de Don Roque “Chocoxix” Avilés.    

Uno de los empleos de Felipe Carrillo Puerto, fue ser vaquero repartidor de ganado en pie para el abasto del mercado. Es en esta etapa cuando Felipe visitaba las haciendas para realizar sus compras cuando conoció más a fondo el sistema de control que se ejercía a través del acasillamiento de los campesinos henequeneros. Por su generosidad, coincidieron Felipe y Don “Belito” y empezaron a trabajar en sociedad.

En el Archivo General del Estado, encontramos distintos documentos de esa época, el más antiguo es del 6 de diciembre de 1911, a través del cual Valerio Buenfil le solicitó al ayuntamiento la concesión del arco número 11 del mercado “Guillermo Palomino”, para la venta de carnes frescas, comprometiéndose a pagar los impuestos correspondientes.

El Comisionado de Rastro y Mercado de la ciudad otorgó el permiso el 14 de diciembre del mismo año, estableciendo como obligatorio el pago diario del impuesto.

Otro documento de fecha 13 de noviembre de 1916 señala la solicitud de Don  Roque E. Avilés G. de la concesión del arco número 15 de la calle del centro del mercado, comprometiéndose a pagar los impuestos diarios “hasta en los días que no lo ocupe”. El Presidente Municipal Victoriano Martínez, quien asumió al cargo por la licencia de Felipe Carrillo, lo turnó a la Comisión de Mercados para su análisis. Ramiro Palma, presidente de la Comisión de Mercados aprobó “se le conceda el puesto para el expendio de carnes el 30 de noviembre de 1916”.

El Mercado “Guillermo Palomino”

El mercado “Guillermo Palomino” se encontraba ubicado en el lugar que actualmente ocupa el bazar o cancha municipal. Era una construcción hecha con madera y láminas de zinc, estilo europeo con techos de dos aguas y con arcos. En la esquina poniente, frente al palacio municipal, se encontraba  el “Casino Motuleño”, actualmente es el lugar que ocupa un banco. En la esquina oriente frente a la iglesia estaba la cantina de Don Carmen “Mosco” Escalante.

Los abastecedores controlaban el mercado y fueron los que apoyaron el movimiento libertario y de justicia social de Felipe Carrillo Puerto. Al principio los abastecedores dieron entrada a los “Turcos” al mercado.

Al respecto encontramos la solicitud del 7 de diciembre de 1911, de José Gerarla, quien posteriormente se cambiaría a Jairala, que solicitó al Ayuntamiento la concesión del arco número 53 del mercado “Guillermo Palomino”, para establecer los domingos un expendio de artículos de lencería. Firman la autorización el 14 de diciembre del mismo año J. M. Zavala O., quien asentó en el oficio respectivo “Es de concederse el permiso solicitado por el súbdito turco José Gerarla para expender artículos de lencería en el arco número 53 del Mercado Guillermo Palomino…”.

Sin embargo, años más tarde cuando el proceso revolucionario se recrudecía, los “Turcos” al no tener partido entre los bandos en pugna, se dedicaron a la especulación con el comercio y encarecían los productos.

Existieron enfrentamientos con los abastecedores que frenaron la entrada de los “Turcos” al mercado. Como prueba encontramos los siguientes documentos.

Primero el 6 de octubre de 1916 Miguel Elías solicitó la concesión del arco número 52, como respuesta recibió “No ha lugar la solicitud”.

Segundo, el 9 de octubre de ese año José Jairala quien solicitó ampliar su estanquillo con la concesión del arco número 51 que estaba contiguo al suyo, pero le fue negada, de igual forma le contestaron “No ha lugar la solicitud”.

Cabe recordar que en el año de 1916 el grupo político de Felipe Carrillo tenía el control del cabildo. Se suma a estas negativas, la del 14 de julio de 1914 impuesta a  Antonio Dergan, quien solicitó “como vendedor ambulante necesito un puesto en el mercado Guillermo Palomino de esta ciudad para colocar mi pequeña venta los domingos en la mañana y necesitando para el efecto el permiso necesario, ocurro al H. Ayuntamiento para que se sirva concederme la mesa que corresponde al arco número 44. “No se le concedió” porque ya se ha concedido antes”. De igual manera en el año de 1914 los hermanos Carrillo Puerto tenían enorme influencia en el Ayuntamiento.

El 11 de noviembre cumplió 88 años de fundad la Logía Nachi Cocom # 6 del oriente de esta ciudad de Motul.

El grupo de Carrillo Puerto en Motul

Felipe Carrillo Puerto como presidente del Partido Socialista del Sureste propuso el 13 de octubre de 1920 para diputado propietario por el Sexto Distrito Electoral correspondiente a esta ciudad a Eraclio Carrillo Puerto y como su suplente al profesor José J. Barceló.

    La planilla que contendió por la Presidencia Municipal la encabezó el Dr. José N. Salazar A., acompañado de Ermilo R. Solís, Anastacio Cortés, Francisco Barroso, Manuel Cirerol, Manuel Lara M., José J. Can, Juan B. González, Valerio Buenfil, José J. Barceló y Edesio Carrillo Puerto para regidores propietarios y a Juan C. Rivero, Juan P. Canché, Rosalío Hernández, José María Sánchez, Julio Uc, Marcelo Collí, Santiago Toraya, Anastasio Araujo, Magdalena Euán y Bruno Martínez para regidores suplentes.

     El Representante del Partido Socialista del Sureste en esas fechas fue Segismundo Avilés. Estos son los integrantes principales del movimiento libertario y de justicia social que animó Felipe Carrillo Puerto en Motul, este es parte de su grupo político.

La Logia Nachi Cocom

Un año más tarde, el viernes 11 de noviembre de 1921, varios de los políticos integrantes del grupo de Felipe Carrillo fundaron la Logia Nachi Cocom, ellos fueron: Edesio Carrillo Puerto, Acrelio Carrillo Puerto, Manuel Cirerol, Ermilo Solís, Ramiro Palma, Valerio Buenfil, José Salazar, Elías Siqueff, Santiago Toraya, Eduardo Andrade, Manuel Barroso, Manuel Lara, Francisco Patrón, Francisco Domínguez, José Barceló, José Can, Juan Manzanilla, Honorato Marín, Porfirio Canché y Segismundo Avilés. Puede afirmarse que la constitución de la Logia marcó el momento de mayor esplendor del movimiento libertador de Felipe Carrillo Puerto.

     La Masonería es una institución filosófica, filantrópica y progresista cuyo máximo objetivo es el amor a Dios, al que ellos nombran como “el Gran Arquitecto del Universo”, estimulan el perfeccionamiento moral e intelectual de hombres y pueblos buscando obtener la fraternidad universal.

    Orienta al hombre hacia la investigación racional de las leyes de la naturaleza, invitan al esfuerzo del pensamiento, buscan en la reflexión filosófica la penetración del sentido espiritual del movimiento de la historia.

     Practican el altruismo, desean el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. La Logia es un movimiento humanista. La lucha que libraron nuestros abuelos fue por la libertad de los peones acasillados y por el bien común o justicia social de todos los motuleños.

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