La Voz De Motul

Editorial

Cerrar las calles para la entrada y salida de alumnos, ¿es una buena solución para prevenir o evitar accidentes viales?

Publicado el 16 de Noviembre en la Edición 549

Por: Luís Manuel Can Rosel

Por varios años, en nuestra ciudad de Motul, a solicitud de varias escuelas, se cierran las calles; según se piensa, esta medida es por la “seguridad” de los estudiantes, tanto a la hora de la entrada y como de su salida.

Desde mi punto de vista, el cerrar una calle por ese motivo, los estudiantes no están aprendiendo a utilizar las aceras y se acostumbran a caminar sobre la vía de circulación vehicular, y por eso cuando salen a la calle, simplemente caminan “confiados” de que los conductores los “deben” respetar. Y los conductores, tampoco están aprendiendo a que deben bajar su velocidad cuando pasen por una escuela y respetar a los peatones.

En la actualidad, tomando en cuenta que Motul es una ciudad, esta práctica no es recomendable, sobre todo si queremos que ya no sigan sucediendo más siniestros o accidentes viales.

Lo que se debe hacer es enseñar, educar y sobre todo predicar con el ejemplo la seguridad vial. No basta con exigir que se enseñe la educación vial, cuando uno mismo tampoco colabora y menos cumple con las normas viales, aquí la colaboración es de todos sin excepción.

Así como es importante que los alumnos aprendan a usar las aceras, igual es muy importante que los conductores aprendan a bajar su velocidad cuando pasen por las escuelas. Es decir, que la cultura vial es responsabilidad de cada uno de nosotros.

Explicaré los siguiente: cuando caminemos en la vía pública debemos usar las aceras, y si éstas no existen, entonces caminaremos por nuestro lado izquierdo, a la orilla de la calle, quedando de frente a los vehículos, donde podemos claramente ver su maniobra, y si somos varios, lo haremos en fila evitando ocupar toda la calle, esta práctica aplica tanto para las calles de doble sentido de circulación, como de uno solo, donde no existan aceras. Con esto ya se estará dando un gran paso para prevenir los siniestros viales, en donde lamentablemente los peatones son los más afectados.

Todo conductor debe manejar dentro de la ciudad a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, y cuando esté cerca de escuelas, hospitales, edificios públicos y en todo lugar donde a simple vista se ve la multitud de personas, debe conducir a 20 kilómetros por hora, esto es con el fin de que si alguna persona llegara a caerse, bajar o cruzar repentinamente la calle, el conductor podrá frenar inmediatamente, de lo contrario, tenga en cuenta que a mayor velocidad, mayor es el desplazamiento antes de parar por completo, y en el caso de los motociclistas a mayor velocidad, es mayor la probabilidad de perder el equilibrio y barrerse.

El hecho de conducir un vehículo implica demasiada responsabilidad, tenga en cuenta que un conductor tiene en sus manos un montón de fierros con un potente motor, que en cualquier momento lo pueden convertir en un asesino.

Bien, lo que acabo de explicar lo hice aplicando la reflexión y la lógica, aunque también existe la misma explicación, pero a manera del Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad del Estado de Yucatán, que a la letra dice:

Título Noveno. Normas Generales de Tránsito.

Capitulo II. De los Peatones. Derechos, obligaciones y prohibiciones de los peatones.

Artículo 169.- En los términos de ley, el peatón tendrá las siguientes obligaciones: fracción II. Transitar por las aceras, sin invadir la vía pública de manera intempestiva.

Artículo 170.- El peatón tiene prohibido: fracción XI. Transitar a lo largo de la superficie de rodamiento, (…)

Sección Primera. Del tránsito de niños, niñas y adolescentes.

Obligaciones de los conductores en zonas escolares.

Artículo 176.- Los conductores estarán obligados en zonas escolares a: fracción I. Disminuir la velocidad de su vehículo a 20 kilómetros por hora y extremar precauciones; Fracción IV. No estacionarse en doble fila.

Para concluir, luego de reflexionar sobre este detalle, no es conveniente cerrar las calles por “seguridad” de los estudiantes, por el contrario vamos a enseñarles a cómo caminar en la vía pública para evitar ser atropellados, y para los conductores vamos a colaborar conduciendo con precaución por las zonas escolares, recuerden que nuestros hijos y sus hijos, también están usando las vías públicas.

Todos vivimos en Motul, vamos a cuidarnos entre todos, fomentemos la seguridad y cultura vial desde nuestros hogares y en las escuelas, recuerden que los estudiantes serán los futuros adultos que tendrá Motul en unos años, varios de ellos tendrán sus propios vehículos, serán padres y madres de familia y algunos serán autoridades, y créame que están aprendiendo más de lo que observan, que de lo que se les explica.

Los siniestros viales se pueden evitar por completo, está en nuestras manos, practicando la precaución y respetando a los demás su derecho de utilizar las mismas vías de comunicación. No esperemos a que una autoridad lo haga, mejor vamos hacerlo convencidos que es por nuestra seguridad, es por nuestra economía, es por nuestras vidas y la de los demás. No es fácil aceptar que un desconocido, mi propio vecino, mi amigo o mi hermano, mató a la persona que más quería, en un siniestro de tránsito.

¡Ya no queremos más personas lesionadas, discapacitadas, ni muertas por lo siniestros de tránsito!

Luís Manuel Can Rosel.

Promotor y Conferencista de Seguridad Vial y Presidente del Movimiento Unidos por Nuestra Seguridad Vial.

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