La Voz De Motul

Editorial

Múlmeyaj, trabajo en equipo

Por: Lisardo Enríquez L.

Hay esfuerzos humanos individuales y los hay colectivos. Estos últimos generalmente están impulsados por fuerzas de mayor perseverancia, idealismo, visión y capacidad de trabajo. En personas con una trayectoria destacada en las actividades que a lo largo de una vida han realizado, es mayor el mérito cuando suman a un proyecto el esfuerzo de otros. Es el caso de Elly Marby Yerves Ceballos, maestro distinguido 2012 en el estado de Yucatán, quien ha recogido material de sus vivencias y lo ha recreado para conjuntarlo con productos similares de otros autores a través del múlmeyaj (trabajo conjunto o trabajo en equipo) maya al publicar 16 cuentos y relatos.

En la presentación de Múlmeyaj, el coordinador del texto publicado, maestro Marby Yerves, explica que se trata de una colección de cuentos que en su mayoría abordan temas de las zonas rurales e indígenas de la península de Yucatán, los cuales se relacionan con las tradiciones y costumbres, con los mitos, con el pensamiento mágico, prácticas de la medicina herbolaria y otros temas. Muchos de estos cuentos originalmente se presentaron en concurso y obtuvieron el primer lugar.

El coordinador del libro ha sido maestro rural, maestro de las Misiones Culturales por muchos años y ha desempeñado funciones directivas estatales. Su pasión ha sido la educación rural. De ahí vienen también sus cuentos (porque aparte tiene ensayos). De siete piezas literarias que de él se incluyen en Múlmeyaj, inicia con una que hace alusión al trabajo misionero educativo, en la cual describe a una maestra “con mucha experiencia en el trabajo social”, una maestra entregada por completo a la comunidad. El cuento se llama “¡Ahí viene Lolita! A quien esto escribe le ha traído a sus recuerdos a alguien exactamente así, a la maestra Rúfila García Orozco, quien fue la trabajadora social de la Misión Cultural Número 212 en el municipio de Naranjal, región de Córdoba, Ver., allá por el año de 1980.

Los demás cuentos son: El Rebelde, Chapat Metnal (espanto del infierno); Canil Bej (Pica sombra, pequeña culebra que se dice causa daño no inmediato porque no pica directamente al cuerpo); Jeet´s Muuk´ Yaj (fuerza para acabar con el dolor, como en el caso de un moribundo); El curandero Don Tomás Chi y; Chail Kaan (culebra chicotera). De Francisca Sosa Mongeote es el cuento Papamot, describe a un hombre del estado de Campeche de buen carácter que tenía facilidad para realizar tareas muy diversas. De la misma autora es el texto Nuestros cenotes y otras bellezas naturales, que como es obvio se refiere a los ríos subterráneos únicos en aquellos paradisíacos lugares del sureste, así como a la abundante fauna silvestre. Aquí nos dice que la palabra cenote viene del maya dzonot que significa pozo.

De Marcos Elwin Yerves Medina vienen dos bellos cuentos: Zaztún (Piedra clara) y Papelón. En el primero se narra la cacería de animales que habitan en el monte;  el personaje central es un joven que en principio no se aficionaba por esta actividad, pero termina obsesionado por ella. El segundo cuento habla de un pueblo de venganzas familiares donde un joven se ve como cobarde ante esas situaciones, pero en realidad se trataba de un hombre que se daba cuenta eran cosas muy desagradables que no debían ocurrir. Hay 5 piezas más que valen tanto como las ya comentadas y que no será posible anotar en esta ocasión.

Deseo que estos cuentos puedan llegar a mayor público que los disfrute. Me han recordado a un escritor que admiro mucho: Don Ermilo Abreu Gómez. Decía que Canek lo fue concibiendo en su conversación con los mayas a los que encontraba en distintos pueblos de Yucatán.

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