La Voz de Motul

Editorial

La Enseñanza Católica Acerca de las Imágenes

Publicado el 17 de julio de 2013 en la edición 375

Por: Jesús Hernán Puerto Simá

Muchos hermanos protestantes al tener una visión distorsionada de la Iglesia Católica afirman que los católicos son idólatras y adoran las imágenes y los santos. Aunque la Iglesia Católica no enseña eso, la acusación suele ser el caballito de batalla en casi cualquier discusión doctrinal.Lo primero que tenemos que hacer, es  dejar claros algunos conceptos y sus diferencias para no quedar en ridículo al acusar a alguien de idolatría sin conocer sus significados.

UNA IMAGEN es cualquier tipo de figura o representación de alguien o algo.  ÍDOLO es  un ser o una cosa que no siendo Dios es considerada como dios, que se cree que tiene vida y poder (Isaías 44, 9-20) y que se pone en el lugar de Dios. Puede estar representado en una imagen o no.

IDOLATRÍA Adoración que se da a los ídolos. ADORAR: Reverenciar con sumo honor o respeto considerándolo como cosa divina. VENERAR: Respetar en sumo grado a una persona por su santidad, dignidad o grandes virtudes o a una cosa.

De las definiciones anteriores podemos resumir que idolatría es adorar (considerar como Dios o como una deidad) a algo o alguien diferente de Dios. La Iglesia siempre ha afirmado que los Santos y las imágenes no deben adorarse, sino venerarse.

Los hermanos protestantes ignoran esta diferencia. Tal como en todas las herejías, se focalizan en un punto de la revelación, lo distorsionan y se van al extremo. Así sucede en este punto, donde cualquier muestra de veneración la confunden con idolatría.

“El sagrado Concilio manda que además las imágenes de Cristo, de la Virgen Madre de Dios y de los santos, se conserven principalmente en los templos y se les tribute el debido honor y veneración, no porque se crea que en ellas resida alguna divinidad o poder, por lo cual deba dárseles culto, o que a ellos haya que pedirles algo, como hacían antiguamente los paganos, que ponían su esperanza en los ídolos, sino porque el honor que a ellas se les rinda se refiere a las personas que ellas representan.

A través de las imágenes que besamos, ante las cuales nos descubrimos la cabeza y nos inclinamos, es a Cristo a quien adoramos, y a los santos, a quienes veneramos” (Concilio Ecuménico de Trento: 3 de diciembre de 1563).

Con esto queda aclarada la doctrina Católica con relación al culto que se debe a las imágenes, que no es de adoración, sino de simple veneración o respeto, como se hace con la fotografía de la abuelita difunta, el monumento a un héroe, etc. En efecto, si rendimos homenaje a ciertos objetos que nos recuerdan a la Patria (la bandera), a un héroe (monumento a Felipe Carrillo Puerto) y a un ser querido (retrato o carta de la mamá difunta), ¿por qué no podemos hacerlo con todo lo que nos recuerda a Dios, a la Virgen, a los ángeles y los santos?

Viendo estos objetos, nos acordamos de las personas que representan y tratamos de conformar nuestra conducta a sus enseñanzas y ejemplos.Además, es muy importante subrayar que cualquier acto de homenaje que se rinda a estos objetos, va a las personas representadas o simbolizadas en ellos (la cruz simboliza a Cristo que murió en ella).

Claro que si alguien cree que alguna imagen o estatua tiene algún poder especial y le pide algún favor, se está portando mal. Una cosa es pedir a Dios delante de una imagen y otra cosa es pedir a la imagen.

Los católicos usamos estatuas, cuadros y otros objetos artísticos para recordar a la persona o la cosa que representa y para enseñar. En la Iglesia primitiva eran especialmente útiles para la instrucción de los analfabetos.

Muchos protestantes tienen ellos mismos cuadros de Jesús y otros cuadros bíblicos en sus escuelas dominicales con el propósito de enseñar a los niños, especialmente a aquellos que no han aprendido a leer.

Los católicos también usan para conmemorar algunas personas y eventos, muy parecido a las escenas de la natividad que usan las iglesias protestantes.

Estar de rodillas también puede hacerse como una muestra de veneración y respeto, como cuando el Rey Salomón se arrodilla ante su madre y nadie entendió que por eso él la adoraba (1 Reyes 2,19). Daniel se arrodillo ante el ángel Gabriel, (Daniel 8,15-18). Las mujeres se arrodillaron frente a ángeles en el sepulcro (Lucas 24,4-5).

El protestante suele citar los pasajes (Hechos 10,25-26) y (Apocalipsis 22,9) que se veneran a un ser humano igual a nosotros, pero nunca los primeros dos. ¿Puede ser consecuente una interpretación de la Escritura que construye su doctrina de pasajes aislados e ignora el resto?. Postrarse (estar de rodillas) está prohibido siempre y cuando la intención sea adorar, pero cuando la intención es de veneración o respeto no, de lo contrario los profetas serían los primeros idólatras.

Si uno midiera a los protestantes con la misma regla entonces usando estas imágenes “grabadas”, ellos estarían practicando la “idolatría” que ellos acusan a los católicos de practicar.

Pero el hecho es que no hay actos de idolatría en estos casos. Dios prohíbe la adoración de imágenes, pero no prohíbe la hechura de imágenes en general. Si así lo hiciera, todas las películas, videos, fotos, escenas del pesebre, cuadros, dibujos y toda clase de cosas estarían prohibidos, puesto que esas también son imágenes.

Como vemos, en realidad los ídolos son reflejo de VICIOS del hombre mismo. POR EL CONTRARIO, las imágenes que tenemos los católicos son reflejo de VIRTUDES CRISTIANAS, Como la Virgen María y los Santos que fueron ejemplos de amor, humildad y entrega a Jesús. Así que se puede notar que la diferencia es grande.

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