La Voz de Motul

Editorial

Documentos para la historia de Motul (IV) Motul deja la categoría de “Villa y Ciudad” y vuelve a la de “Pueblo”.

Por: José Mauricio Dzul Sánchez.

En el mes de febrero, con motivo del aniversario de la erección de Motul como Ciudad las páginas de la Voz de Motul consignaron en un interesante artículo, apoyado por documentos históricos, los pasos que siguieron en aquella ocasión para conferirle el título de Ciudad.

Aunque es citado recurrentemente, poco se conoce sobre el momento durante el gobierno de Felipe Carrillo Puerto, cuando Motul regresa a la categoría de pueblo con el fin de dotarle de tierras ejidales como parte de las medidas de tipo agrarias que tomó durante su gestión. El siguiente texto retoma este suceso.

Una de las premisas básicas del movimiento revolucionario en México fue la recuperación de las tierras comunales pérdidas por los pueblos con el fin de reactivar sus actividades agrícolas arteramente atacadas por los hacendados. Efectivamente, si bien los españoles de la época Colonial respetaron hasta cierto punto las tierras comunales de los pueblos con el fin de garantizar la estabilidad económica y social, con el siglo XIX aparecen los primeros intentos de los grandes hacendados por apropiarse cada vez de mayores extensiones de tierras para dedicarse al cultivo del maíz y la cría del ganado con fines comerciales,. Aún más, en Yucatán, el desarrollo comercial del Henequén a finales del siglo XIX originó que algunas haciendas se agenciaran la mayoría de las tierras de la región, creando poblaciones enteras de peones a su servicio.

Hacia 1920, en Yucatán, la distribución de las tierras se había anticipado a la de casi todos los demás estados de México. Continuó más que en cualquier otro lugar, a excepción de Morelos de donde Felipe Carrillo Puerto había adquirido el ideal agrarista para que la tierra sea de quien las trabajaba.  En abril de 1922 quedaba por distribuir el 49%  de tierras no cultivadas. Y fue durante la gestión como gobernador de Felipe Carrillo Puerto cuando se distribuyeron casi 440,000 hectáreas a más de 22,000 campesinos yucatecos.

Para que los habitantes de todos los pueblos que antiguamente les habían arrebatado sus tierras por las haciendas pudieran obtener los ejidos legales, el gobernador Carrillo Puerto los declaró a todos, con excepción de Mérida, “pueblos”. Sin embargo la afectación a las haciendas henequeneras aún no se consumaría e incluso los peones acasillados ocupados en las haciendas no tuvieron derechos al usufructo de las tierras asignadas a los ejidos.[1] Esto se alcanzaría con la Reforma Agraria iniciada con el Presidente Lázaro Cárdenas una década después.

Aunque la orden de regresar a la categoría de pueblo fue promovida por el gobierno de Felipe Carrillo Puerto, fueron las mismas comunidades quienes tuvieron que representar al Congreso del Estado para otorgarles este “beneficio” poniendo de justificación la baja de población, falta de recursos económicos, crisis por la que atravesaban, etc. Incluso, queda la duda si el aparato político del gobernador, vía Partido Socialista del Sureste, fue la encargada de realizar estas representaciones en aquellos poblados que tenían la categoría de Ciudad[2]. Tal es el caso de los vecinos de Motul, pues en diciembre de 1923, presentaron al Consejo Municipal la siguiente solicitud:

“H. Consejo Municipal, Presente: Los que suscribimos, vecinos de esta población, en el pleno goce de nuestros derechos, ante ese H. Consejo Municipal con el debido respeto comparecemos y manifestamos: que la crisis económica provocada por la disminución del precio del henequén, único elemento de vida del estado, ha provocado una paralización casi total de los negocios del pequeño comercio, paralización que ha tenido como consecuencia el empobrecimiento de todas las fuentes de riqueza que contribuían a sufragar los impuestos y demás cargas públicas que ahora gravitan sobre la propiedad raíz y sobre los pequeños comercios que aún subsisten y que van languideciendo día a día.

Que el reducido precio del henequén ha hecho que los jornaleros de las fincas vecinas se abstengan de hacer compras en esta población y se sujeten a consumir los productos de sus trabajos de labranzas, sin comprar tan siquiera los artículos de primera necesidad como azúcar, café, chocolate etc.

Que con este motivo las cargas inherentes a la categoría de esta población pesan únicamente sobre los vecinos de la misma y se tiene en cuenta que el número de habitantes ha decrecido porque muchos han emigrado en busca de lugares más apropiados para ganarse la vida, se llegará a la lógica deducción de que es necesario que esta población retroceda a la categoría de pueblo, para que disminuidas las cargas de las atenciones publicas que su actual categoría requiere, pueda esta población sufrir menos la agobiante crisis que pesa sobre el país y atender mejor lo indispensable para el bienestar de los vecinos que no han querido abandonar sus hogares.

Que por las razones expuestas pedimos a ese H. Consejo Municipal como genuina representación del pueblo que inicie ante la H. Legislatura local, que esta población pase a la categoría de pueblo para los efectos correspondientes y muy especialmente para lograr el bienestar de sus habitantes.

Protestamos lo necesario, en Motul a los seis días del mes de diciembre de 1922. Alejandro Rodríguez; Edesio Carrillo; Gualberto Carrillo, Anastasio F. Cortes y otros.”[3]

Al día siguiente, a tono con la solicitud, el Consejo Municipal de Motul manifestó al Congreso del Estado:

“Este H. Consejo Municipal, en sesión verificada con fecha de ayer, con motivo de un memorial presentado por la mayoría de los CC. vecinos de esta población, en que piden por las razones que expresan que se reduzca a la categoría de pueblo esta ciudad, acordó dirigir esta representación popular, enviando el original de la instancia de referencia, pidiendo o mejor dicho, iniciando que esta población sea reducida a la categoría de pueblo, por requerirlo así el bienestar de sus habitantes. Que esta iniciativa lo hacemos con fundamente en la Fracción IV del Art. 35 de la Constitución Política del Estado[4] y por estar compenetrados de la justicia que asiste a los peticionarios, pues día a día palpamos la situación agobiante por que atraviesa esta población… Motul a 7 de diciembre de 1922. Cristóbal Carrillo (presidente), Luis A. Sánchez (secretario)”.

 

Dicha solicitud fue analizada por la Comisión de Gobernación del Congreso del Estado y fue aprobada con la exposición siguiente:

“H. Congreso: La Comisión de Gobernación, a cuyo estudio y dictamen fue turnada la iniciativa de, H. Ayuntamiento e Motul, referente a la derogación de los decretos que elevaron a esa localidad a la categoría de Ciudad, para quedar reducida a la de pueblo, por las razones que expresa, a Vuestra Soberanía, en cumplimiento del Artículo 133 del Reglamento interior de esta Cámara, con el debido respeto manifiesta:

Que la iniciativa del H. Ayuntamiento de Motul, se funda en la más estricta justicia, toda vez que la población de Motul en virtud de la disminución de sus entradas arancelarias no puede sostener  la categoría de ciudad, sin gravar de manera inmoderada a los pequeños agricultores y a los comerciantes en pequeño que trabajosamente han podido soportar la agobiante crisis porque atraviesa el Estado, de la que sólo puede salir airosamente por medio de la más estricta economía que impida el agotamiento de sus exiguas fuentes de riqueza; que debe de tomarse en cuenta también la disminución notable de la población que ha emigrado a otros centros en busca de mejores condiciones de vida, fenómeno que se ha repetido siempre en todos los conglomerados sociales que se han encontrado en condiciones idénticas, acto que obedece a la ley natural de la conservación y que por lo tanto tiene patentes lineamientos; que por tales razones, esta comisión se permite proponer a la ilustrada consideración de esa H. Representación Popular, el siguiente proyecto de decreto:

Artículo único.- Se derogan los decretos que concedieron los títulos de Villa y Ciudad al pueblo de Motul, el cual, a partir de la fecha de la publicación del presente decreto, vuelve a asumir la categoría de pueblo, para todos los efectos legales consiguientes. Sala de Comisiones; Mérida, Yucatán a 16 de diciembre de 1922.”

Posteriormente en el pleno del Congreso, la XXVII Legislatura del Estado, aprobó este artículo el día 22 de diciembre de 1922, siendo la fecha oficial en que Motul, regresa al rango de pueblo.

Aunque los documentos consultados hasta el momento, no revelan el tiempo que duró Motul con el rango de pueblo, al menos en 30 de septiembre de 1924, posterior al derrocamiento y asesinato de Felipe Carrillo Puerto, en el decreto 121 del XXVIII Congreso del Estado, se refiere “Que el Pueblo de Motul se denominará ‘Motul de Carrillo Puerto’”.[5] Esto es, a casi dos años de haber bajado de rango, Motul aún mantenía la categoría de pueblo.

[1] Sarkisyanz, Manuel. Felipe Carrillo Puerto. Actuación y muerte del apóstol “rojo” de los mayas. H. Congreso del Estado de Yucatán, Mérida, 1995. pp. 182-190.

[2] Para el caso de Motul, los hermanos Carrillo Puerto encabezan el listado de vecinos firmantes de la solicitud.

[3] Fondo Congreso del Estado, Sección Comisión de Gobernación, Serie Dictámenes. Expediente formado con la iniciativa de vecinos y Ayuntamiento de Motul, tendente a que dicha localidad sea reducida a la categoría de pueblo. 16 de diciembre de 1922, caja 62, Vol. 12, exp. 44.

[4] El Artículo 35 de la Constitución de 1918 señala: “El derecho de iniciar leyes o decretos, compete a: (Fración IV) Los Ayuntamientos o Consejos Municipales que conforme a las leyes en vigor hagan y realicen sus funciones, tratándose de cuestiones municipales.

[5] Diario Oficial del Gobierno Socialista de Yucatán. Mérida, Año XXII, Viernes 3 de Octubre de 1924, Num. 8136.

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