La Voz de Motul

Editorial

UNA HISTORIA DE AMOR EN MOTUL.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL. ALFREDO Y MARÍA, UNA HISTORIA DE AMOR. LA CASA DE DON CRESCENCIO NOVELO. LA IMAGEN DE LA CASA ES UNA RECONSTRUCCIÓN DIGITAL ELABORADA POR LA EDITORIAL LA VOZ DE MOTUL, PUBLICADO EL 2 DE OCTUBRE DE 2013 EN LA EDICIÓN 386.

Los antecedentes que se tienen de ésta propiedad son de la mitad del siglo XIX. Sus paredes fueron construidas por la familia Novelo Puerto. No se sabía mucho de ellos, pero hace poco se comenzó una investigación y se encontró el testamento y otros muchos documentos de esta familia motuleña.

Don Crescencio fue de cuna humilde. Un hombre muy trabajador, quien puso una tienda y se metió a la exportación e importación de productos a Europa. Entre otras mercancías compraba cacao en Tabasco y lo llevaba a Europa.

Doña Rita Puerto Cuevas se casó con Don Crescencio Novelo y tuvieron 4 hijos: Crescencio, Álvaro, Alfredo y Amparo Novelo Puerto. Doña Rita era una hábil administradora que apoyaba en los negocios. Eran los dueños de la hacienda San Nicolás, San Martín, San Juan y su anexa, San Joaquín.

Don Crescencio murió joven y doña Rita Puerto se convirtió en la jefa de familia y siguió trabajando con éxito los negocios. A pesar de que tenía diabetes, ella viajaba a Europa por negocios. Al final se quedó ciega, pero continuó con sus viajes y haciendo negocios por más de 20 años. La casa doña Rita se la heredó a sus hijos Crescencio y Alfredo.

Alfredo Novelo Puerto se enamoró de la señorita María Ambriz y juntos vivieron una historia de amor. Fueron muy felices por muchos años, pero dado a que ella era una bailarina y no era bien vista su relación en la sociedad de la época, ellos no se casaron sino unos momentos antes de morir él. Ella había llegado a trabajar como bailarina de un show de cabaret a Mérida y él se enamoró de ella desde el momento en que la vio. Alfredo y María no tuvieron hijos.

A la muerte de Alfredo, doña María convirtió su casa en el Hotel Ambriz, que a mediados del siglo XX (1950), daba hospedaje a los peloteros cubanos que jugaban con el equipo Cardenales de Motul de la Liga Peninsular. A su muerte doña María se la heredó a su ahijada doña Rita Arce, quien se la vendió a Miguel Arce Sánchez. Miguel trabajaba en la cervecería Carta Clara y en los años sesentas se la vendió a la cervecería. Fue a partir de esos años que se le empezó a conocer a la casa como “El Carta Clara”.

La casa original servía como oficina,  al frente tenía un despacho, un jardín central con una fuente con peces, muebles de mimbre y ratán. La cocina tenía losas blancas, el baño tenía una tina de mármol. En la parte de atrás estaba la huerta con árboles frutales, en ese lugar están las bodegas actualmente de una cervecería. Las paredes de esta casa han visto a muchos personajes de la sociedad de Motul.

Hace unas semanas recibimos la visita de Alicia Spinner, descendiente de la familia Novelo Puerto. La oportunidad nos permitió conocer algunos detalles de esta historia. Alicia comentó que trabaja en una novela sobre la historia de la familia, por tal motivo visitó la ciudad, la casa de la familia, el cementerio y recorrió la ciudad. Si tienen cualquier otra información sobre el tema, muchos les agradeceríamos su gentileza de hacerlo llegar a la redacción a la dirección electrónica: lavozdemotul@gmail.com

 

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