La Voz de Motul

Editorial

LA CRÓNICA DE CHAC XULUB CHEN.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL. LA CRÓNICA DE CHACXULUB CHEN. EL TESTIMONIO MAYA MÁS ANTIGUO DE LA CONQUISTA DE MUTUL, HOY MOTUL. 

Con esta publicación queremos marcar el inicio formal de la Enciclopedia Motul. Comenzamos con la Crónica de Chac Xulub Chen, por ser el testimonio maya de nuestros ancestros que narra el inicio de la Conquista y el mestizaje en estas tierras acontecido en el siglo XVI. Fue escrito por Ah Nakuk Pech, príncipe del linaje de la familia Pech, quien relata el proceso de cambios acontecidos en esos años. Los Pech fueron la familia gobernante de la Provincia de Ceh Pech, cuya capital fue Mutul, hoy Motul.

La Provincia de Ceh Pech y su capital Mutul fue una vasta región que abarcó los municipios de Motul, Telchac Pueblo, Telchac Puerto, Sinanché, Sancrisanto, Dzemul, Chicxulub Pueblo, Chicxulub Puerto que es parte del municipio de Progreso, Baca, Conkal, Mocochá, Yaxkukul, Muxupip, Cacalchén, Bokobá y Suma, entre otros municipios de actualidad.

La Crónica narra la situación que prevalecía “a los trece días de octubre de 1518, día que entró el agua en la cabeza (bautizaron) a quienes gobernábamos las ciudades congregadas” en esta Provincia. A continuación ofrecemos la versión de Héctor Pérez Martínez, la más reconocida.

AH NAKUK PECH

Nació hacia 1490.

Descendiente de los señores de Chicxulub y de Conkal denominados los Pech, que fueron llevados por los Cocom para destruir Uxmal, era ya señor de Chac Xulub Chen en 1519 al llegar los españoles a esas tierras, lo que significa que debió haber tenido cerca de treinta años. Su Historia va de 1511 a 1562 aproximadamente y representa el testimonio más patente del peso de la conquista que recayó sobre los naturales.

La Crónica perteneció a don Juan Pío Pérez, quien la tenía entre varios Documentos de Chicxulub, 1542. Fue aprovechada fragmentariamente por Brasseur de Bourbourg al editar el Códice Troano y por Daniel G. Brinton en The Maya Chronicles en 1882, así como por otros mayólogos.

La versión más pulcra y el estudio más detenido es el de Héctor Pérez Martínez que  sirvió como fuente. La publicó posteriormente Agustín Yáñez en Crónicas de la Conquista, México, Ediciones de la Universidad Nacional Autónoma, 1939.

Miguel León Portilla en Las Literaturas Precolombinas de México, Editorial Pormaca  la estudia y compara con otros fragmentos de los Anales de los Cakchiqueles y un texto Chontal publicado por France V. Sch'oles y Ralph L. Roys, The Maya Chontal Indians.

Fuente: Ah Nakuk Peck. Historia y Crónica de Chac-Xulub-Chen. Prólogo, versión y notas de Héctor Pérez Martínez. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1936.

HISTORIA Y CRONICA DE CHAC XULUB CHEN

  1. Era la quinta división del Katún 11 Ahau, cuando se asentaron los españoles en la gran ciudad de T-Hó. A saber, en el 9 Ahau. Este fue el momento de la entrada del cristianismo. A saber, nuestros señores los españoles vinieron a esta tierra en 1511 años.
  2. Yo soy Nakuk Pech, descendiente de los antiguos hidalgos conquistadores de esta tierra, en la región de Maxtunil. Yo fui puesto para guardarlo por mi señor Ah Nahum Pech. Y de buena voluntad hago aquí la crónica y la historia de Chac Kulub Chen. Yo fui el primero en recibir la gobernación de esta tierra que tiene dos provincias: Chichinica y Chac Xulub Chen.
  3. Yo, por mi nombre, soy Nakuk Pech y no porque entrase el agua en mi cabeza. Soy hijo de Ah Kom Pech, don Martín Pech, del pueblo de Xulkúm Cheel. Nosotros fuimos puestos a gobernar en la cabecera de los pueblos por mi señor Ah Naum Pech, del pueblo de Motul. Cuando yo fui puesto a gobernar en Chac Kulub Chen, aún no venían los españoles a esta tierra de Yucatán; y yo era príncipe en este pueblo, en esta tierra de Chac Xulub Chen, cuando llegó nuestro señor el Adelantado a la comarca, en 1519 años. Nosotros les recibimos con palabras de paz y dimos tributos y veneración y alimentos a los capitanes de los españoles; el cual Adelantado vino hasta Maxtunil donde residía Nachi May. A su llegada nosotros les llevamos presentes con la intención de que estuviesen contentos para que no entrasen en toda la extensión de la tierra. Desde el primer momento ellos dieron la vuelta y tres veces devastaron la tierra de Maxtunil. Entonces ellos se fueron a la puerta del mar de Dzilam, donde estuvieran la mitad de tres años.
  4. Estando allá, nuestros padres se entregaron a ellos. El de nombre Adelantado regresó aquí, a la tierra, lxkakuk, una muchacha de este nombre, les fue dada para servirles y para prepararles sus alimentos. Pero ellos comenzaron a ser hostilizados por los cupules y entonces se fueron a vivir a Ecab-Kantenenkín, nombre de la tierra donde residieron; y en ella estaban cuando fueron combatidos por los de Ecab, y se marcharon y llegaron a Cauacá, y a ella entraron. De allá se pasaron a la ciudad que se nombra Dzekóm, de la que salieron y llegaron a la ciudad que se nombra Tixcuumcuuc. Y ellos partieron y llegaron a la ciudad que se nombra Tinún y todavía ellos siguieron buscando la nombrada Chichén ltzá. En ella pidieron al rey un sitio para aposentarse, y se les dijo: "Ese es el rey y señor." Les fue dicho: "Ese es el rey Cocom Aun Pech, Namox Cheel, rey Cheel de Dzidzamtún. Guerreros extranjeros, quedaos en estas casas de escaleras". Así se les dijo por mediación del nacón Cupul. Y ellos salieron de Chichén ltzá. Con ellos venía el príncipe lxcuat Cocom, de Aké. "Señores, no podéis iros: os perderíais", les fue dicho por el príncipe Ixcuat Cocom. Y ellos volvieron sobre sus pasos y se fueron, y llegaron por segunda vez a Cauacá, y ellos alcanzaron la puerta del estuario nombrado Catzím, donde termina el mar, y fueron y vinieron a Dzelebná que así se nombra allí donde por primera vez se asentaron la primera vez que vinieron a esta tierra.
  5. Ellos estuvieron seis años en Champotón, y después partieron para Campeche. Él, el de nombre Adelantado, el primer español, pasó por esas tierras. Ellos estaban en Campeche cuando pidieron tributo, y por esas órdenes que les dieron a los jefes de todos los pueblos, se establecieron los tributos. A causa de ellas, los que llevaban los tributos fueron allá por el mar. Entonces yo fui con mis compañeros Ah Macán Pech, y su hermano menor, Ixkú ltzám Pech, señor de la ciudad de Conkal, y mi padre que estaba en la ciudad de Kulkúm Cheel; éstos eran mis compañeros cuando yo fui con el tributo. Ellos lo vieron. También Nachi May nos acompañó porque" él sabía que Él (el Adelantado) no hablaba nuestra lengua Por eso fue que ellos llegaron primero a su casa cuando pasaron por el tributo: porque él era amigo de los españoles. Cuando el tributo era entregado a los capitanes de los españoles, nosotros recibimos abrigos y capas y zapatos y rosarios y sombreros, y fuimos muy festejados de los capitanes. Partimos cuando los españoles acabaron de distribuir los regalos. Y ya los vestidos que nosotros portábamos cuando nos fuimos, eran los abrigos y las capas que nos habían dado a lxkil ltzám Pech, de Conkal, acompañado por Ah Macán Pech, de Yaxkukul, y de mi padre, Ah Kom Pech, que era el más grande entre todos; cuando nos fuimos.
  6. Y yo, lxnakuk Pech, por mi nombre, era el señor principal cuando ellos impusieronpor la primera vez el tributo, cuando fuimos a Campeche a entregar el tributo. Todos nosotros volvimos para atrás cuando los españoles venían por el camino de Campeche hacia los pueblos para asentarse en lchcanzihoo, la ciudad grande de T-Hó. Cuando se oyó que los españoles venían por el camino de Campeche, nosotros fuimos a ellos para darles regalos, y por segunda vez les dimos el tributo. Y yo, lxnakuk Pech, de este pueblo de Chac Kulub Chen, y Ah Macán Pech, del pueblo de Yaxkukul, e Ixkú y ltzám Pech, el principal señor de Conkal, y yo también, Ixnakuk Pech, señor de esta ciudad de Chac Xulub Chén entramos en el compromiso de darles por la segunda vez los regalos fijados en Dzibilkal y ellos los querían en abundancia y por la segunda vez les fueron dados, y pavos silvestres y miel y comidas sabrosas, y los recibieron en Dzibilkal, cuando entraron en la provincia de T-Hó. Fue don Francisco de Montejo, primer Capitán General el primero en venir a esta provincia de T-Hó, y don Francisco de Bracamonte y Francisco Tamayo y Juan de Pacheco y Perarberes. Estos capitanes vinieron en 1541 años.
  7. En este año fue cuando estos capitanes vinieron a aposentarse en T-Hó. Fue antes de que ellos mandasen cuando vinieron a T-Hó. Entonces yo, Ixnakuk Pech, era el jefe; y cuando vinieron los españoles a T-Hó, yo pagué el tributo a los conquistadores en T-Hó. Y yo era el señor aquí, en la ciudad de Chac Xulub Chen. Entre tanto (vino) el escribano Rodrigo Álvarez en 1542 años.
  8. Entonces el Adelantado comenzó a repartir los pueblos entre los conquistadores, y el escribano Rodrigo Álvarez escribió la lista de los tributos con lo que tocaba pagar a cada pueblo. Todos mis compañeros y los de mi linaje pagaron el grande tributo según la distribución de los tributos hecha cuando los capitanes, el Adelantado y el escribano Rodríguez Álvarez vinieron a T-Hó. Todos los de mi tierra y yo, Nakuk Pech, fuimos dados a don Julián Doncel, encomendero y nuevo señor de Chac Xulub Chen. El nuevo encomendero tomó mi mano delante del capitán don Francisco de Montejo. Yo, pues, fui dado en la mano a don Julián Doncel, y el tributo comenzó a ser pagado por mí a los Señores, los santos hombres.
  9. Y, a saber, yo, Nakuk Pech, era el jefe cuando Álvarez, primer Alcalde Mayor, vino a T-Hó; y cuando vino Alvara de Carvayor, Alcalde Mayor; y después, cuando vino el Oidor don Tomás López, también yo era el jefe y me nombraba Nakuk Pech; pero cuando entró el agua en mi cabeza, y cuando recibí el bautismo, fui llamado don Pablo Pech y cesaron de nombrarme Nakuk Pech. Los jefes principales fuimos hechos hidalgos por los capitanes, cuando ellos se establecieron aquí, en la comarca, y fuimos los primeros en pagar el tributo a los señores extranjeros. Después, nos fue dado el poder por Dios y por el rey que gobernaba. Nosotros engendramos hidalgos y todos mis hijos lo serán hasta que el sol llegue a apagarse, a destruirse. Y nosotros éramos los jefes principales en esta tierra cuando aún no había Santa Iglesia en estas regiones; cuando estas tierras no estaban gobernadas por los españoles; en los tiempos en que ellos no se reunían para la adoración. Y antes de que los hombres fuesen cristianos, yo gobernaba la región y los hombres, porque antes de recibir el cristianismo, yo, Nakuk Pech, era el jefe. Cuando recibí los santos óleos y la santa fe para enseñarla a quienes gobernaba, fui el primero en asir la vara en favor de la justicia para que se conociera la palabra de Dios, la palabra de nuestro gran príncipe y rey, el que reina. Entonces fue cuando nuestro señor el Oidor don Tomás López fue el primero que re· partió los tributos entre los caciques de los pueblos. Y he aquí que, cuando satisfactoriamente entre nosotros el tributo estuvo establecido por el gobierno del Oidor don Tomás López, luego yo entregué mi vara a mi hijo, don Pedro Pech, en 1552 años.
  10. Esta era la cuenta del año cuando, a saber, recibí de mi padre, Nakuk Pech, y Ursula Pech, su mujer, la vara, aquí en el pueblo de Chac Xulub Chen, para servir a Dios y a nuestro gran príncipe, el rey que reina; para gobernar este pueblo, a saber, aquí, en la provincia de Chac Xulub Chen.
  11. He aquí que, con sus letrados y sus maestros de ceremonias, los del linaje antiguo de Macán Pech y Ah Kom Pech, llegaron a la ciudad de Yaxkukul, y a la de Kulkúm Cheel, y a la de Maxtunil. Y los súbditos de ellos que venían detrás llegaron a esta región. Con ellos vinieron sus sacerdotes, sus maestros de ceremonias, sus letrados y sus gobernadores, cuando llegaron a este país de Yaxkukul. Y así nosotros, también vinimos a este pueblo de Chac Xulub Chen. Y cuando nos aposentamos aquí, yo, a saber, Ah Nakuk Pech, fui puesto por mi padre, Ah Kom Pech, hijo de Ah Tunal Pech, del antiguo linaje de Maxtunil, para gobernar la tierra.
  12. A saber, después vinieron a esta tierra, a esta provincia, los señores extranjeros; pero no eran los hombres mayas, en su corazón, para entregar su tributo a los se- ñores extranjeros recién llegados. Inmediatamente los señores extranjeros, los españoles, contaron hasta el cabo las tierras gobernadas y lo que debía ser pagado. Y o, que soy Ah Nakuk Pech, fui el primero en recibir la ciudad, aquí en la provincia, de Chac Xulub Chen cuando vinieron los (que fundaron) el mayorazgo, y sus súbditos y sus letrados y sus maestros de ceremonias y sus sacerdotes, a saber, y eran nombrados el letrado Matú y el letrado Ché; y vinieron sus sacerdotes, el sacerdote Cocom y el sacerdote Takú; y vinieron los maestros de ceremonias, el maestro de ceremonias Nachán Cen y el maestro de ceremonias Kuluc; así eran sus nombres. Los maestros de ceremonias eran los que gobernaban cuando vinieron aquí, a su tierra de Maxtunil, con el letrado Chuc y sus súbditos y los letrados. Son los que habitaron en el pueblo, aquí, de Chac Xulub Chen, cuando vinieron los soldados, los nacones, el nacón Kan, el nacón Kuluc, el nacón Pot, el nacón May, el nacón Ek, que así eran nombrados los nacones cuando yo gobernaba, cuando comencé a ser el señor, el príncipe Nakuk Pech; cuando vine aquí, a la tierra de Chac Xulub Chen. Y he aqui que, (recordando) las cosas que fueron pasadas, pongo, a fuerzas en mi corazón. Después vine a habitar aquí, a la ciudad, aquí, a la provincia de Chac Xulub Chen.
  13. Yo, a saber, Nakuk Pech, era el señor cuando vine aquí a gobernar para hacer fuerte la ciudad de Chac Kulub Chen. En el pasado, los ancianos no tuvieron señal de que vendrían los españoles aquí, a la tierra; y la ciudad de Chac Xulub Chen no estaba fortificada. Y, a saber, de (improviso) fuimos enterados, por los rumores que se extendieron, de la llegada de los españoles a la gran ciudad de T-Hó, y de que los hombres de Ah Ceh Pech estaban recibiendo él cristianismo. Determiné reunir a todos los de la ciudad de Chac Xulub Chen, yo, don Pablo Pech, y mi padre don Martín Pech, conquistador de Xulkúm Cheel.
  14. Y, a saber, entonces, a saber, fue que por este tiempo comenzaron la guerra contra los españoles los de Ichmul; y engañados fuimos detrás de la guerra yo y mi señor Ah Macán Pech, del antiguo linaje de Yaxkukul, e lxkil lzám Pech, del antiguo linaje de Conkal. Fue cuando entró el tributo a los cohuahues. Gobernaban como dueños de la tierra los santos hombres cuando fuimos a hacer la guerra bebiendo todos hiel a causa de que nos odiaban los santos hombres. Durante seis (¿meses? ), fui con mis compañeros detrás de los santos hombres, lleno de fatiga. Mi señor gobernaba por medio de los que son el tronco de las órdenes. Y fueron muchos quienes miraron cumplidos los sucesos que cuento dentro de mi información, a saber, para que sean conocidos por los de mi linaje y por mis hijos, y por los que vengan detrás hasta que tenga lugar la muerte aquí, en la tierra. Y, a saber, porque mi título, mi probanza me fue entregada por nuestro señor Dios y nuestro gran príncipe y rey, el que reina, no doy el tributo, no puedo pagar el tributo, ni lo pagarán mis hijos, ni mis hijas. Por el temor que hay en mi corazón, de él me ha librado nuestro padre Dios. Antes de que con mis ojos viese el rostro de los españoles, me entregué en sus manos y di las tierras todas de mi pueblo para que habitaran los capitanes y el Adelantado, cuando los nuevos conquistadores vinieron aquí, a la tierra de Yucatán. Y el año en que vinieron los señores extranjeros aquí, a la tierra de los cupules, fue en 1511 años.
  15. En este tiempo no había sido visto ninguno de los señores extranjeros hasta que fue aprehendido Jerónimo de Aguilar por los de Cozumel. Y ésta, a saber, fue la causa de que se conocieran en la comarca, porque terminaron por caminar todos por la tierra; pero no todos palparon la tierra de la región. Entonces yo conté ante el príncipe que habían venido, en tanto que el príncipe Ah Macán Pech, don Pedro Pech, y sus súbditos, los de) antiguo linaje, y sus nacones y todos los que les seguían se fueron detrás a saludar al príncipe para que conociera las caras de sus sirvientes. Y entonces cincuenta principales hombres fueron hacia donde está el príncipe y rey, el que reina, y le sirvieron en la mesa, allá lejos, en España, y éstos son los que se quedaron a servir detrás del rey, el que reina. Entonces ordenó el príncipe que todos pagaran los tributos, hijos, mis hijos, todos, hasta nosotros los Ah Pech, los del antiguo linaje de esta tierra, y los del antiguo linaje de los cupules. Y dio su alta orden para que se ordenaran las cuentas de las cosas y de los hombres mayas delante del príncipe, y vinieron y dividieron y se asentaron en la tierra. De este modo, nuestra tierra fue descubierta, a saber, por Jerónimo de Aguilar, quien, a saber, tuvo por suegro a Ah Naum Ah Pot, en Cozumel, en 1517 años. Este año se terminó de llevar el katún; a saber, se terminó de poner en pie la piedra pública que por cada veinte tunes que venían, se ponía en pie la piedra pública antes de que llegaran los señores extranjeros, los españoles, aquí, a la comarca. Desde que vinieron los españoles fue que no se hizo nunca más.
  16. En 1915 años fue el primer año en que vinieron los españoles aquí, a Cozumel. En la tercera vez vinieron Fernando Cortés y Espoblaco Lara. Y fue el 28 de febrero que vinieron por la primera vez los que saben decir bien la palabra. Este año fue que vinieron a Chichén los comedores de anonas. Entonces, lo primero que conocieron los grandes españoles don Francisco de Montejo, el Adelantado, y los altos jefes, fue Chichén Itzá, donde se asentaron.
  17. En 1521 años, el día 31 de agosto, los españoles se adueñaron de la tierra de México después de que por tercera vez los hombres de todos los pueblos les hicieron la guerra aquí, en la ciudad de los cupules, cuando interrogaron a Ah Ceh Pech por lo de la matanza de Zalibná, y a su compañero el príncipe Cen-Pot, de Tixkochoh, en la ciudad de Tecantó, el lugar en Kinich Kakmó, ltzmal, la ciudad que era la igual de Holtún Aké. Este año, a saber, tuvo lugar por la segunda vez la llegada de los españoles a Chichén ltzá, cuando por segunda vez se aposentaron en Chichén ltzá: cuando vino el capitán don Francisco de Montejo, el que es justo y es severo; cuando vino el nacón Cupul. A los veinte años después de que llegaron a Chichén ltzá vinieron a la ciudad, cuando fueron nombrados comedores de anonas. chupadores de anonas.
  18. 1542 años fue el año en que se aposentaron los españoles en la tierra de Ichcanzihoo (lugar cuyo) Chuncán era el igual de Kinich Kakmó, sacerdote, y el príncipe, Tutul Xiú, príncipe de la ciudad de Maní, encogió la cabeza y se asentaron los del nuevo linaje. Fue, que entonces llegó y entró por primera vez el tributo, cuando ellos a saber, por la tercera vez vinieron a esta tierra y para siempre se asentaron; esto es, se aposentaron. Entonces, en la primera vez, cuando vinieron a Chichén Itzá, fue cuando por primera vez comieron anonas, y como no eran comidas estas anonas, cuando los españoles las comieron fueron nombrados comedores de anonas. La segunda vez que vinieron a Chichén ltzá fue cuando despojaron al nacón Cupul. En la tercera vez que vinieron fue cuando para siempre se asentaron y, a saber fue en 1542 años; año en que para siempre se aposentaron aquí, en la tierra de Ichcanzihoo, siendo el 13 Kan el porta-año, según la cuenta maya.
  19. 1543 años fue el año en que los españoles fueron al norte (hacia la tierra de los) cheeles a buscar hombres mayas para siervos pues no había siervos, hombres esclavos en T-Hó. Ellos vinieron y buscaron hombres para esclavos en un momento. Cuando llegaron a Popoce, los que salieron de T-Hó impusieron pesados tributos cuando llegaron a Popoce. Y entonces fueron y vinieron a Tikom muchos días; y después de que llegaron a Tikom, a los viente días, fue cuando, a saber, se partieron los españoles.
  20. Fue en 1544 años, a saber, el año en que se dio Cauacá al señor extranjero, al capitán Asiesa. En Cauacá fueron amontonados los señores y a causa del tributo ellos dieron miel, pavos silvestres y maíz. Estaban en Cauacá, después, cuando encerraron en la prisión al letrado Caamal de Sisal, y pidieron la cuenta de todos los pueblos. Un año lo tuvieron preso y el guió el camino de los españoles cuando fueron a la tierra de Zací. Este letrado Caamal, a saber, fue hecho príncipe de Sisal, en Zací, y lo nombraron don Juan Caamal de la Cruz porque hablaba muy verdaderamente. Fue el primero que adoró la cruz en Cauacá y tenía muchas palabras para los señores extranjeros. Y a saber, luego que fue entrado en el principado de Sisal, estuvo muchos días fijo en su cacicazgo cuando murió. Él, también, guió el camino de los españoles cuando les hicieron la guerra a los cochuahues. Los señores extranjeros estuvieron, a saber, un año aposentados en Cauacá y partieron y vinieron a Zací para siempre y encerraron a los hombres en la prisión para que lo viera el príncipe Caamal.
  21. A saber, en 1545 años se aposentaron los señores extranjeros en Zací y también este año comenzó el cristianismo por los padres de la orden de San Francisco, en la puerta del mar de Champotón. Allí fue donde primero llegaron los padres que empuñaban a nuestro Redentor Jesucristo en sus manos, y así lo mostraban a los hombres esclavizados cuando primero vinieron a la puerta del mar de Champotón, a saber, al poniente de esta provincia nombrada lchcanzihoo. Y, a saber, los nombres de estos padres que comenzaron el cristianismo aquí, en la tierra, en la comarca de Yucatán fueron a saber. por sus nombres, Fr. Juan de la Puerta y Fr. Luis de Villalpando y Fr. Diego de Becal y Fr. Juan de Guerrero y Fr. Melchor de Benavente. Ellos fueron los que comenzaron el cristianismo aquí, al poniente de la región, cuando aún no venía el cristianismo aquí, a los cupules. Estábamos atrasados de que viniera el cristianismo, así como se dice, y fue cuando comenzó en nosotros, aquí en los cupules.
  22. A saber, 1546 años fue el año en que sucedió lo de la hechicería. Se alzó la tierra. A los cuatro meses del nueve de noviembre llegó la paz. A nueve días de noviembre del año de 1546 años. A saber, cuatro meses fue el tiempo de la guerra. Cuando nació, a saber, hacia un año que los hombres corrieron después de que vinieron a juntarse por segunda vez y les entró el pago del tributo, cuando nació la guerra. Los hechiceros vinieron del poniente engañando a los hombres y promovieron la guerra a saber. El hechicero Canul y Ah Caamal., vinieron del poniente y un señor extranjero fue muerto y dos hijos de señores extranjeros que tenía Mena por pajes fueron muertos en Comax. Estaban abandonados. Después vinieron a Zací, sanos, todos los señores extranjeros. Cuando se levantaron en guerra contra ellos, a saber, entonces mataron al hechicero Caanial en Tepekan. Ah Pakam mató a Surujano arriba de Nicté. Por los de sus pueblos, una noche fue muerto el señor extranjero cuyos pies y manos eran débiles. Y una noche vino el día de guerra en toda la región.
  23. 1547 años es el año en que naufragó el bajel de los negros de Ecab. Y vinieron los españoles a coparlos por el temor. Y les dieron la guerra a los negros en Ecab, después Ekboxil.
  24. A saber, en 1548 años vino el padre ermitaño a Zací, a comenzar el cristianismo.
  25. A saber, 1550 años fue el año en que se congregaron los pueblos todos que estaban atados y que tocaron a Maní.
  26. En 1551 años fue que vino el padre guardián Fr. Fernando Guerrero a Zací, en Sisal. Fue que entró el agua en las cabezas de los hombres. Fue que comenzó el cristianismo aquí, en Ja comarca toda de Zací. Y vinieron del poniente, de los cheeles, vinieron de Ecab, vinieron de Cozumel, vinieron del norte, vinieron del sur. Y luego fue cuando comenzó a ser plantado el monasterio de Zací, en Sisal.
  27. A saber, 1552 años fue el año en que se establecieron los padres arriba del pueblo. Entonces fue el año en que vinieron los maestros de escuela y cantaron aquí, en Sisal. Vinieron del poniente y ellos enseñaron a cantar misa y vísperas y canto con órgano y flauta y canto llano que de ninguna manera conocíamos aquí, en nuestro asiento. A saber, 1553 años fue el año en que vino el Oidor Tomás López aquí, a la tierra de Yucatán. A saber, vino de Castilla, y llegó como mensajero de nuestro gran príncipe y rey, el que reina en Castilla, a protegernos de las manos de los españoles. Y puso término a que nos quemaran los españoles; y puso término a que nos mordieran los perros. Y comenzó a poner príncipes de pueblo en pueblo. Y aquí dio la vara y aquí dio la medida de los nuevos tributos por la tercera vez. Cuando comenzó el tributo para los españoles, mantas, cera, pavos silvestres, maíz, cubos, sogas, sal de espuma, chile, frijoles, habas, ollas, comales y cántaros nosotros llevábamos. atentos al tributo, a nuestros amos, los señores extranjeros. Y era lo que nosotros pagábamos antes de que el Oidor diera la declaración de la cantidad. Después de que éste vino fue capturado el letrado Chuc por Ah Macán Pech cuando dejamos Sisal,; y él prendió al letrado Chuc, porque éste impidió la captura de Ah Ceh Pech aquí, en Cupul. Y éste vino detrás del sacerdote Pech, de Macán Pech, como siervo de Ah Macán Pech, con sus nacones, a la comarca de Yaxkukul,, a saber.
  28. De 1519 años fue el año en que vinieron los españoles aquí, a la ciudad de nosotros los At Ytzá aquí, a la tierra de Yucatán. Yo, don Pablo Pech, hijo de don Martín Pech conquistador de Xulkum Cheel, aquí, a saber, en Maxtunil y Chac Xulub Chen, señalé arriba el día, mes y año en que recibimos a los señores extranjeros con afecto y corazón. Y nosotros no dimos guerra contra ellos: don Juan de Montejo, el Adelantado, y los demás capitanes como son nombrados en el libro. Nosotros, los conquistadores, don Martín Pech, hijo de don Fernando Pech, don Pablo Pech, hijo de don Martín Pech, fuimos los primeros en recibir el cristianismo. A los trece días de octubre de 1518 (?) entró el agua en la cabeza de quienes gobernábamos las ciudades congregadas en Maxtunil. Aquí entró el agua en las cabezas, el primer obispo de los hombres mayas, don Francisco Toral. Cuando por nuestro padre obispo entró el agua en las cabezas, éste, después, mostró las imágenes de los santos a los pueblos todos: imágenes de San Pedro y San Pablo y San Juan y San Luis y San Antonio y San Miguel y San Francisco y San Alfonso y San Agustín y San Sebastián y San Diego; y desearon los óleos. Entonces me nombré Pablo y hube de tomar los óleos.
  29. Esta es la crónica de todo lo que reúno aquí, en los libros, para que los mismos hombres entiendan, y quien quiera saberlo después, el cumplimiento de la fama de nuestro alto príncipe Dios que tiene poder sobre todo. La declaración de que vinieron los españoles aquí, a la tierra, a saber, por la voluntad de nuestro señor Dios, el que reina aquí, en la comarca y, a saber, según las órdenes de nuestro amo y señor don Juan de Montejo y don Francisco de Monte(jo) , que fueron los primeros en venir aquí, a la tierra. A saber, entonces fueron dadas las órdenes para el asiento de las iglesias en diversos lugares, en las cabezas de los pueblos, y la casa del pueblo, y el templo de nuestro señor gran príncipe, y un mesón, casa de los caminantes.
  30. Así, también, dijeron nuestro 'gran señor Ah Naum Pech, don Francisco de Montejo Pech, y don Juan Pech, como fueron nombrados cuando les entró el agua en. sus cabezas por los padres. Y el Adelantado es el capitán que vino cuando llegaron aquí, a la tierra de Vocol-Petén, que fue nombrada de Yucatán por nuestros primeros amos, los españoles. Cuando hicieron y dijeron que nosotros viviríamos siempre con Dios, y los hombres mayas oyeron los cuales nombres, a saber, entonces dijo Naum Pech a los gobernados de los diversos pueblos: "Conoceréis que viene el único Dios a la comarca, el cual es el verdadero Dios, el señalado verdadero Dios. Id a vivir y consideradamente aceptadlo. No deis guerra contra ellos. Si no tienen su comida y su bebida, maíz, gallinas, pavos silvestres, miel, frijoles, (dádselos) para comer para que entre el cristianismo y seamos siervos de nuestro Dios." Así lo concedieron y ninguno hizo la guerra ni se amotinó y fueron a la conquista con los españoles, y fueron por el camino con los señores extranjeros.
  31. Así el Nachi Cocom que habita en la cabeza de la provincia de Sotut,a, en la región de Chichén-1 tzá, la cual se llama Chkhén ltzá, y Ah Cahout Cocom, se sometieron a la palabra de Dios y de nuestro gran príncipe y entregaron sus insignias y sus banderas por nuestro gran príncipe y por la conquista, y al Adelantado, a los amos y a los padres clérigos, los pueblos que gobernaban no les hicieron la guerra ni se amotinaron, y para ellos sus súbditos edificaron el templo y las casas.
  32. Cuando Nadzi Mabun Chane sentó su residencia en la provincia, entendió que el Dios de certidumbre había llegado para toda la vida y quiso entregarle a los de Catzim y a los de Chulim, de la provincia de Maní, y a Tutul Xiú, y también aquí a los del oriente de los cheeles, y adelante, a los cupules, y también a Nadzacab Canul. Según fue dada la palabra del verdadero Dios, fue extendida aquí, en la comarca, en la tierra de Sacuholpatal, y Sacmutixtún. Y a saber, Ah Tunal Pech sentó residencia aquí, en la tierra.
  33. El cual Ah Naum Pech llamó a los jóvenes y les dijo: "Conoceréis que el día nombrado hun imix, al amanecer, vendrá de las tierras del oriente un hechicero con harbas, signo de Dios en la comarca. Id y recibidlo cori alegría cierta." Y fueron y caminaron bajo los árboles y bajo las ramas y llegaron a la región de Nadzacab Canul; y dijeron: ''He aquí que ya viene tu huésped, Ah Nadzacab Canul: manda que le reciban con presteza", dijeron, a saber, cuando aparecieron en lo alto de la puerta del mar de Campeche, los bajeles. Así dijeron cuando agitaban los blancos estandartes y las banderas y cuando se arrodillaron. El Adelantado preguntó en la lengua de Castilla por los cristianos, por si les había entrado el agua en la cabeza. No comprendieron y vinieron en responder con estas palabras: "No entendemos las palabras." Entonces hablaron así y fue llamada de Yucatán, aquí, la tierra, del pavo silvestre y del venado .
  34. Entonces los capitanes y nuestro amo el Adelantado don Francisco de Montejo, se fueron. Este último partió muchas medidas de paños para cubrir los caballos porque osaban ir a la ciudad de Maní, asiento de Tutul Xiú. Cuando llegaron a Yiba, hablaron en Yiba. Vinieron a Nohcacab desde Becol. Pasaron (adelante) los españoles y llegaron a Maní, en el asiento de Tutul Xiú y fueron designados el nacón I keb y el nacón Caixicum y el nacón Chuc, a saber, para irse a llamar a Ah Cuat Cocom. Y he aquí que, entonces, los súbditos (de Ah Cuat Cocom) primeramente los arrojaron en las cuevas y les destruyeron los ojos en la gran cueva de la Comadreja. No hubo uno a quien los ojos no hubiesen destruido en la cueva de la Comadreja. Les destruyeron los ojos y les dieron el camino para que fuesen saltando hasta el asiento del Adelantado, en Maní. Y así volvieron del camino los que fueron arrojados del lugar de Cuat Cocom. Entonces se levantó Ah Naum Pech y con dos de ellos fue y llegó hasta Ah Cuat Cocom. Cuando llegaron, éste dijo a Ah Naum Pech que no lo miró ni lo oyó y dijo que había ido a Chkhén ltzá. Presto vino al asiento de los Pech y fueron a Maní para entregar prontamente (a los culpables). Dijo Ah Cocom que no lo miró ni supo lo acontecido en el lugar, y dio su poder para aprehender a quienes lo habían hecho.
  35. Entonces Ah Pech vino a los pueblos a ver las regiones gobernadas y a los hombres, y después, también vinieron los señores extranjeros. Pero luego de que los súbditos mataron a los señores extranjeros, pasaron finalmente al asiento de Ah Batun Pech Cay Cheel. Entonces miraron y pasaron y fueron a Maxtunil, asiento de Nachi May y con Macán Pech regresaron entonces a las tierras gobernadas en la ciudad de Yaxkukul. He aquí que, (yo) don Pablo Pech, como gobernador de Macán Pech, mandaba todo lo que está aquí, al occidente de Campeche. Y no se partía el espíritu de sus nacones. A saber, fue cuando yo fui puesto a guardar, a saber, la provincia de Chac Xulub Chen con los hombres esclavos, a saber, sobre quienes impusieron trabajos con el fin señalado por la voluntad de Dios en los pueblos.
  36. Y, a saber, esta es toda la historia de cómo pasaron los señores españoles y cómo fueron recibidos los primeros padres. Y los nombres de los primeros señores extranjeros los pongo en orden para ser mostrados. (Esta es la historia que) aderezo para que se conozca cómo vino la conquista, y cuántas angustias pasamos aquí, bajo los árboles, bajo los bejucos, bajo las ramas, dentro de este tiempo y además los hombres principales y los mayores, porque pasaron dos, tres años de que estaban establecidos (los españoles) entre tanto que se daban por nuestros amos, los señores extranjeros, los pueblos a saber. Y mientras, los pueblos y los montes se midieron por el Oidor Tomás López, quien trajo cédula de mano de nuestro gran príncipe para que los montes se cortaran, para que se establecieran aquellos que no tuvieran lugares antes; y entonces nos empezaron los cargos públicos para todos. En el reinado de Naum Pech, cuando (aún) no venían los señores extranjeros a afirmar el cristianismo, aquí, en la tierra, entonces llegaron los días en que vinieron los se- ñores extranjeros aquí, a la tierra de Yucatán, y, a saber, nosotros les recibimos con temor en nuestro corazón. En seguida se cumplió el cristianismo aquí, en la tierra, y, a saber, enseguida fuimos dados a guardar los pueblos. Donde no había santa iglesia acabó la población y los que ejercían los cargos públicos se quedaron sin pueblos. Y así llegó lo que declaro: cómo aconteció la conquista, cuánta angustia pasamos nosotros y los señores españoles, porque los hombres mayas no tenían voluntad para entregarse a Dios. Y, finalmente, yo, don Pablo Pech, di la orden para que la oyesen los de la región de Maxtunil. De este modo no se aposentaron allí y entonces bajamos a la provincia de Chac Xulub Chen, acabando entonces de construir la Santa Iglesia. Y entonces ellos midieron con su medida los alrededores y los lados, y esa es la señal de mis hijos hasta que llegue la muerte del mundo. Y para no ser cercados por los hombres mayas, para no ser hechizados ni apedreados, fue que nos dimos a nuestro amo Dios con temor en el corazón, y el poder nos fue dado por nuestro gran príncipe y rey, el que reina. Y entonces se asentó la santa iglesia, para adorar a nuestro amo Dios y se asentó la casa del pueblo al oriente de la iglesia, y el templo de nuestro gran príncipe, y el mesón. Así, también, yo trabajé en mi casa, en las paredes de mi casa, al norte de la iglesia, para que no dijesen los hombres mayas en los días (por venir) que era para ellos. Es por eso, entonces, el manifiesto que yo hago diciendo que no es para ellos, (como lo hice en lo tocante a mí) padre, (yo), don Pablo Pech y Ah Macán Pech, y mi padre don Martín Pech, y Ah Kom Pech y mi señor don Ambrosio Pech, Op Pech, según su nombre maya, e lxkil ltzám Pech y don Esteban Pech, el letrado Pech.
  37. Cuando recibieron las grandes comisiones midieron los montes según la licencia dada por nuestro gran príncipe y rey, el que reina, y nuestro amo el primer Oidor Tomás López, quien nos la dio a conocer en nuestra lengua; (licencia) para medir lo de detrás de nuestras casas abandonadas para que se establecieran detrás de los pueblos y para saber dónde pasaban las medidas de la tierra de nuestros antepasados, y para que se mantuvieran y les diesen su comida a nuestros encomenderos. Por esto hago juramento en medio de todos los hombres, de esta mi información, a saber. La verdád es que vieron sus casas abandonadas donde no han entrado otras casas abandonadas. Por eso dan su verdad.
  38. El cual primer encomendero aquí, en la región de Chac Xulub Chen, fue, a saber, don Julián Doncel, el encomendero. Fue él quien dijo aquí, en nuestra tierra, al príncipe y a los caciques, que pusieran signos en las orillas de los montes y de las tierras de aquí, de atrás del pueblo que gobernaba, porque quienes las habitaban medían las orillas de las tierras y las orillas de los montes por el oriente, el sur y el occidente. Fue cuando se acabó de fijar el cristianismo, aquí, en la tierra de Chac Xulub Chen. Y así nuestro santo, nuestro señor, nuestro patrón fue Santiago, y es el que guarda la ciudad de don Pablo Pech.

 

One thought on “LA CRÓNICA DE CHAC XULUB CHEN.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido
A %d blogueros les gusta esto: