La Voz de Motul

Editorial

DON FANO.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL. DON JOSÉ EPIFANIO POVEDANO CETZ. PUBLICADO EN LA VOZ DE MOTUL.

Don José Epifanio Povedano Cetz, veterano carpintero de rivera como orgullosamente se presenta, es mejor conocido como don “Fano”, posiblemente por la contracción de su segundo nombre de Epifanio a “Fano”.

Nació en el puerto de Telchac el 7 de abril de 1931, recordó que la familia Povedano llegó de la Isla de Holbox, su padre Ricardo Povedano Luna fue dos veces presidente municipal. También fue carpintero, en ese entonces trabajó en Motul en la calle 24 en un taller del ingeniero Carlos Cuevas, en donde construían y reparaban carretas, coches de caballito, plataformas de truck, etc.

Su madre fue Gaudencia Cetz, es el ultimo de seis hermanos y el único que sobrevive, los fallecidos son Ricardo, Pedro, Estela, Antonia y Julia, siendo el menor de los hermanos.

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Quedó huérfano de padre a la edad de siete años, es por ello que tuvo la necesidad de trabajar en el monte haciendo leña, carbón, cal y cortando “koxol ac” para techos de casas.

A los 12 años comenzó a trabajar la carpintería, en ese entonces llegaron de Cozumel dos hermanos Alejandro y Carlos Becerra para construir un barco a Don Fernando Gamboa “El Tigre”, después se quedaron a vivir cerca de 20 años en el puerto. Con ellos aprendió a construir barcos de madera. Carlos Becerra llegó a ser guarda faro en el puerto.

Recordó que en esos años los barcos se construían con unos tanques en la parte central llamados “viveros” los cuales tenían uno agujeros para permitir la entrada del agua de mar y traer vivos a los peces para su venta hasta la playa. En esos años no había hielo para refrigerar. 

Entre otros, le construyó barcos a don Carlos Arroyo, a quien le realizó  cinco barcos, uno a don Albar Arroyo Sánchez, el “Zorrillo”; uno a don Ariel Montañez y uno también a don Juan de la Rosa Briceño.

Comentó con nostalgia que en la actualidad los carpinteros emplean herramientas eléctricas ya no conocen siquiera las herramienta que se empleaban en antaño. Ya nadie utiliza el hacha, la bacera, la azuela, el gavilán, la escorfina, el berbiquí que era el taladro.

Para la elaboración del casco de la embarcación, se tenía que encontrar el árbol, con la curvatura natural de la madera, y se cortaba con hacha. Entraban al monte a las cinco de la mañana y salían a las cinco de la tarde con la madera. Señaló que hace unos 30 años se dejaron de construir barcos de madera, siendo sustituidos por los de fibra de vidrio.

Comenzó a trabajar la fibra de vidrio pero no se adaptó, relató que en una ocasión después de trabajar en la construcción de un barco de fibra de vidrio en el puerto de abrigo al regresar a su casa tuvo que quitarse la ropa, pues no soportaba la comezón que le provocaba la fibra de vidrio, por lo que se fue desnudo hasta llegar a la entrada del puerto, en donde se puso la ropa para llegar a su casa y poder bañarse. Este fue el motivo para no seguir trabajando  ese material.

A la edad de 28 años se casó con doña Eulogia Luna Sánchez, con quien procreó 4 hijos: Jesús Eligio, Ricardo, Carlos Valentín y Elsy Margarita Povedano Luna.

En la actualidad continúa trabajando de carpintero haciendo puertas, ventanas, marcos de madera, comentó que trabaja para no perder el tiempo, en sus ratos libres elabora barcos a escala teniendo construido tres, los cuales son hechos con varillas como si fuera uno real.

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