La Voz de Motul

Editorial

EL “TURCO” ANTONIO DE MOTUL.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL. PUBLICADO EL 24 DE 2016 EN LA VOZ DE MOTUL. 

Uno de los personajes cotidianos de la ciudad de Motul a mediados del siglo XX fue el “Turco" Antonio, así se registra en el “Servicio de Migración de Extranjeros de la ciudad de Motul, Yucatán, documento donde se asentaron sus datos: Antonio Felipe Gonzalo Salazar (Asad Mohamed Abuasal Sadilly) de constitución física regular, de 1.59 centímetros de altura, moreno, canoso calvo, de cejas pobladas, ojos cafés y nariz convexa baja, con mentón saliente, de 60 años de edad. Nació el 19 de febrero de 1874, su idioma nativo es el árabe, de oficio comerciante ambulante, natural de Hasbaya, Siria. Su hijo Guilbardo Salazar Aguilar escribió el 11 de febrero de 2009 el siguiente testimonio de la vida de su padre.

“Asad Maohamed Abuasal Sadilly ó Antonio Felipe Gonzalo Salazar son la misma persona, por motivos políticos migratorios se tradujo el nombre. Nació el 19 de febrero de 1874 en la población de Hasbaya, Siria, hijo de Nixme y Salim tuvo dos hermanos Shagia (Mujer) y Salim (Hombre). Decía que tuvo una mujer procrearon un hijo de nombre Mahmoud.

Viajaron en barco desde Beirut hasta el puerto de Veracruz, navegaron hasta el puerto de Progreso que ahí se unió a otros paisanos y se pusieron a trabajar en el comercio ambulante anduvieron por varios pueblos del sur, del oriente y norte del estado con mucha dificultad, pues no hablaban más idioma que el árabe, posteriormente aprendió el español y la maya, por obra del destino llegó hasta el pueblo de Sinanché, conoció en este pueblo a Luciana Aguilar Lora casándose al poco tiempo de conocerse, procreo dos hijos Arcadio y Guilbardo.

Toda su estancia en éste estado practicó el comercio ambulante. En una época muy difícil, trabajó materialmente haciendo milpa por invitación de sus cuñados. Junto con ellos sembraban maíz para cosechar y poder subsistir, combinaba el trabajo de venta  ambulante con el trabajo material.

Posteriormente adquirió dos terrenos con henequén del cual aprendió a trabajar, adquirió un rancho pequeño con varias reses y caballos, por invitación de sus cuñados  y la gente de la población se aficionó a la cacería de venado. Tuvo una escopeta española calibre veinte de dos cañones, se le conocía por ser de dos cañones como “Exlot” en lengua maya.

En su natal Hasbaya practicó y profesó la religión musulmana posteriormente se convirtió al catolicismo ya que su esposa doña Lucy era católica.

Le gustaban mucho los caballos, estos caballos le servían de transporte para poblaciones circunvecinas para el comercio ambulante, mencionó a algunas Yobaín, Cansahcab, Dzidzantún, Telchac, Dzemul, etc. En la población de Dzemul tuvo un amigo paisano Don José Rame cuando trabajaba esa población lo visitaba y se ponía a platicar. En la población de Dzemul adquirió una casa grande de mampostería la vivió poco tiempo.

Su esposa no se acomodaba a vivir en esa casa y población, posteriormente la vendió a un señor muy popular que se le conocía como “Mela” ese señor daba viajes en auto antiguo de Dzemul a Motul sirviendo como taxista, cuando aún no estaba lista la carretera.

Pasado un tiempo compró una casa en la ciudad de Motul, a donde se trasladó a vivir con su familia, la casa se ubica en el N°273b de la calle 26 norte, en esta casa abrió una tienda de lencería, y zapatería radicó en esta población más de quince años.

Se ganó la amistad, simpatía y respeto de mucha gente, algunos hasta la actualidad lo recuerdan cariñosamente, le decían “El Turco Antonio”, tuvo muchas anécdotas y recuerdos, se supo ganar la confianza de los que lo trataban, demostraba siempre su buen humor y su honestidad, fue muy apreciado por quienes lo trataron.

Cuando se iba a vender a las poblaciones circunvecinas a Motul lo hacían en un truck o plataforma siempre y cuando hubiera lugar, en ocasiones regresaba a Motul caminando porque no había transporte. Mencionó algunas poblaciones y haciendas: Ucí, Kiní, Sacapuc, Timul, Hili, etc.

A veces se ponía a cantar en su idioma (árabe) yo veía que se ponía triste lagrimaba y a veces lloraba al recordar su tierra. Sabía tocar la flauta. Recuerdo que en una ocasión que viajamos por ferrocarril a Tixkokob, yo apenas era un niño fuimos a vender artículos que él traía.

Si mal no recuerdo allí frente al mercado visitamos a un señor de apellido Auaís, recuerdo que había una tienda, nos invitaron a pasar a un corredor grande, el señor le facilito una flauta y se puso a sacar unas melodías propias de su tierra, luego nos invitaron a comer unos hermosos mangos cosechados en el patio de esa casa.

En la ciudad de Mérida conoció a los hermanos Asís y Wiliam Abraham, les compraba ropa cuando aún estaban en la calle 65 frente al ex correo y los portales. En un puesto de madera, si no me equivoco de color azul claro.

Cuando en aquel entonces no habían tantas confecciones se vendían cortes de vestidos, cortes de pantalón, se trabajaba con la mezclilla orilla de oro, cotín, manta cruda N° 40, 50, 60, 80 y 100, lanet organza, yoyet, para vestidos y cortes de dril y casimir para varones.

Para hipiles, para ropa interior y manteles se vendia igual tela blanca, árbol de oro, escocia x, xx y xxx igual tela rica, marca escudo, olán de china, dril blanco h.100, batistas carolina, burato, tiras de estampado para hipiles, etc.

También le compraba telas a Don Sebastián Oliver dueño de la tienda “El Rio Blanco” ubicado en la calle 65 calle ancha del bazar, atendían la tienda los hermanos Carrillo igual Don Guido Pinelo y otros que no recuerdo.

Compraban en la tienda “El Rio Hondo” de los hermanos Charruf en la calle 65 y a los hermanos Abud igual Alejandro Elias y Antonio frente al parque Eulogio Rosado a los señores Antonio Dajer igual los Chami en la tienda “La abeja” de los hermanos Amado y Alfredo Sayde en la calle 65 frente a los portales y ex correos, a Don Augusto Jorge de la “Casa Blanca”, calle 63 entre 58 y 60 Don Antonio Sid calle 65 x 58.

A don Vicente Álvarez dueño de la zapatería y telas “La Exposición” calle 56 x 65 igual del mismo dueño de la tienda “La Gran Vía” ubicada en la calle nueva así como también a la “Zapatería Las Novedades” atendido por don Max Morales, al kiosco N° 5 de Don Manuel Cáceres ubicado en la calle ancha del bazar de la 65.

Cuando aquel entonces se viajaba de Motul a Mérida sólo en ferrocarril, no existía la carretera, el tren pasaba por Tixkokob hasta llegar a Mérida, tenía un horario muy puntual, si no llegabas a la hora indicada te quedabas hasta el otro día.

En la plazoleta de la calle ancha del bazar allí estaban los carreteros que daban el servicio de carga y transporte de las mercancías hasta la estación o a donde lo solicitaran, las carretas eran tiradas por unas hermosas mulas, las ruedas de esas carretas estaban forradas de fierro, las calles eran de adoquín francés.

Don Antonio como no sabía leer ni escribir inventó su propia escritura que le funcionaba de la siguiente manera y muy bien, para cada peso un círculo (O), POR DIEZ CENTAVOS UNA RAYA LARGA (I), por cinco centavos una raya de la mitad de larga (i), por un centavo pintaba un punto (.)

Ejemplo:

Dos cincuenta y cinco   OOIIIIIiiiii

Un centavo    .

Cincuenta centavos  IIIII

Cinco pesos            OOOOO

Diez pesos OOOOOOOOOO

Ejemplo:

Debe diez pesos, abona cinco pesos  OOOOO

Su saldo es de Cinco pesos por cada peso pagado tachaba un cero.

De estas casas que se mencionan y en cuyas puertas pintaba la deuda, algunas existen hasta la actualidad en Motul y Sinanché.

Cabe señalar que en esa época funcionaban los pesos y los centavos, época de la plata 0.720 y prevalecía la honradez en las familias, estas escrituras o cuentas las pintaba Don Antonio en las puertas de las casas o en alguna pared de la misma casa ya que sus ventas fueron por abonos, en ningún momento supe de algún cliente o marchante que tachara por cuenta propia el circulo o cero para rebajar la deuda adquirida (¿Qué épocas aquellas?, ¿Qué bonito verdad?).

Biografía y un fragmento de la vida de Don Antonio fallecido en el pueblo de Sinanché el 21 de Febrero de 1958. “Es mejor hacer la luz que maldecir la oscuridad”, refrán árabe.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: