La Voz de Motul

Editorial

CAMINANDO HACIA LA MODERNIDAD.

MTRO. JOSÉ MAURICIO DZUL SÁNCHEZ. CAMINANDO HACIA LA MODERNIDAD: MEMORIA DE LA CIUDAD DE MOTUL A FINALES DEL SIGLO XIX.

Desde los orígenes de la vida Independiente de México, se planteó establecer mecanismos que permitieran conocer de manera urgente la situación de cada una de las circunspecciones territoriales de la nación. Por tal motivo desde la primera Constitución general de 1824 los gobiernos estatales tuvieron la obligación de formar “una nota circunstanciada y comprensiva de los ingresos y egresos de todas las tesorerías que haya en los respectivos distritos”. Estos informes recibieron de manera genérica el nombre de “Memoria”.[1]

Se ha documentado que fue en el año de 1841 cuando el gobierno yucateco, a través de su Secretaria General, se valió de la estructura administrativa para obtener la información necesaria sobre la situación que prevalecía en el ámbito yucateco. “Desde entonces, en la preparación de las memorias posteriores a 1841, la participación de los jefes políticos y autoridades municipales no sólo fue necesaria sino imprescindible”.[2] Es decir, la obligación de rendir informes fue trasladada también a los Partidos, Distritos y Municipios que componían las divisiones de la entidad, quienes mediante una memoria “acerca del estado que guardan los ramos de la administración”, ponían al tanto de los avances y necesidades de su comprensión al Gobernador.

El documento que a continuación se relaciona es la “Memoria que presenta al Ejecutivo del Estado el H. Ayuntamiento de la Ciudad de Motul; acerca del Estado que guardan los ramos de la Administración Municipal, al finalizar el año de 1898”,[3] en cumplimiento del deber impuesto a los cuerpos municipales por el artículo 53 de la Ley Constitucional, para el Gobierno interior de los pueblos del Estado, de 25 de abril de 1862.

Este informe del Ayuntamiento de Motul, firmado por Anastasio Sabido como Presidente Municipal, fue dividido en ramos que a continuación se presentan:

Instrucción Pública

“La autoridad que suscribe y la Comisión del ramo, han llenado debidamente las obligaciones que les impone el capítulo 6º del Reglamento de la Ley de Instrucción Primaria obligatoria, consiguiendo que la asistencia de alumnos a las escuelas públicas de ambos sexos sea de tal manera numerosa, que los Directores no han podido admitir a inscripción todos los que se les han presentado. Los exámenes trimestrales han tenido efecto con toda la regularidad y los generales del último año escolar demostraron positivos adelantos”.

Un acto que resalta es la distribución de premios sufragados por el Ayuntamiento para los mejores estudiantes de cada grado y de cada escuela, mismos que sobresalían por su brillantez y por su éxito alcanzado en los exámenes.

La Memoria contemplaba la vigilancia de este importante ramo en lo que respecta al cuidado “de la puntual asistencia de los Directores, su buena conducta y moralidad” así como “se lleven los libros y listas de Reglamento y se dé buen trato a los alumnos”. Igualmente se ponía especial atención en el cambio de las horas de clase según la estación del año, ya que como se acostumbraba, las clases se  impartían -de manera regular- de 8 a 12 horas y de 14 a 17 horas, es decir, con un espacio suficiente para que el alumno regresara a su hogar a la hora de la comida, combinando dificultad de las materias con las horas más apropiadas para su estudio. Por ello en épocas en las que tradicionalmente las lluvias o el frío podrían corromper su asistencia se variaba el horario escolar. Asimismo, otra de las responsabilidades del Ayuntamiento eran la de “comprar los muebles y útiles que falten, componiéndose y reparándose los que han sido susceptibles de alguna mejora”. También el cuerpo concejal cuidaba que la enseñanza fuera impartida conforme a las prevenciones reglamentarias y de que se formasen los Reglamentos interiores de los establecimientos que carecían de ellos. Y en aquel año, especial atención se prestó a “la instrucción relativa al sistema métrico decimal” el cual se trataba de incorporar en sustitución de la “vara”, medida que hasta entonces había estado presente en la vida cotidiana yucateca.

“El 27 de enero del año actual acaeció la sentida muerte de la señorita Dominga Palma, Directora que fue del liceo municipal de niñas de esta ciudad, a quien sustituyó inmediatamente en su empleo, la profesora titulada señorita Elvira Carrillo Argüelles. Como una muestra de gratitud a los meritísimos servicios profesionales de la finada, se recabó la aprobación del Superior Gobierno para dar a dicho establecimiento la denominación de ‘Liceo Municipal de Niñas Dominga Palma’ que tiene al presente mereciendo esta medida el aplauso unánime de la sociedad”. Efectivamente, por medio de documentación de la época conocemos la larga trayectoria y consagración de Dominga Palma como educadora de la niñez femenina de Motul, así como el desarrollo que tendría la profesora Elvira Carrillo Argüelles por varias décadas más. Ambas insignes educadoras de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, hasta ahora sin reconocimiento posterior como precursoras de la educación femenina motuleña.

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Versos a Señoritas de Mosul. El tercero se dedica uno a Dominga Palma. . Revista de Salón, 1887. CAIHY-Biblioteca Virtual de Yucatán.

En el presupuesto municipal aprobado para el próximo año de 1899, las partidas económicas para el ramo de instrucción pública fueron las siguientes:

Directora del Liceo Municipal $ 300.00
Subvención de la 2ª Escuela $ 120.00
Renta de local para la misma $ 120.00
Subvención de la Escuela nocturna $   60.00
Alumbrado de la misma $   24.00
Renta del local de la Escuela de Ucí $   18.00
Total $ 642.00

 

Mientras que el balance de alumnos inscritos en todos los grados escolares de ambos sexos fue la siguiente:

En la 1º Escuela de varones 80 alumnos
En la 3º Escuela de varones 46 alumnos
En la nocturna Escuela de varones 34 alumnos
En la Escuela de varones de Ucí 24 alumnos
En la Escuela de varones de Kiní 23 alumnos
En el primer Liceo de niñas 38 alumnas
En el segundo Liceo de niñas 40 alumnas
En e Liceo municipal de niñas 43 alumnas
Total 207 alumnos y

131 alumnas

La asistencia media   180 alumnos y 109 alumnas

 

La carencia de profesores e infraestructura se puso de manifiesto en la Memoria, al señalarse estar “clausuradas en la actualidad la 2ª Escuela de varones de esta ciudad y la del pueblo de Muxupip, por falta de aspirantes a las direcciones respectivas, lo que es de lamentar, pues abiertos al público todos los establecimientos aún no bastan para las necesidades de la población”.

Como dato interesante, en la 3° Escuela de varones, comenzaba a despuntar el joven profesor Agustín Franco Villanueva encargado de la misma, con el pasar de los años despuntaría en el campo educativo y político de la entidad. En aquel año, se relacionan entre sus alumnos a los párvulos Carlos Contreras, Roque Herrera, Francisco Solís y Teofilo Sánchez, por mencionar algunos[4].

Por último, la Memoria del Ayuntamiento en el ramo educativo manifestó la existencia de tres escuelas particulares en la ciudad de Motul, dos de varones y un colegio católico de niñas, todos de enseñanza primaria, “a los cuales establecimientos les vigila debidamente, sobre todo en lo que mira a la admisión de alumnos no vacunados y a la enseñanza del sistema métrico decimal, para cuyo efecto la comisión respectiva les gira visitas mensuales. A estos planteles concurren por término medio un total de 50 alumnos varones por 30 alumnas”.

 Mejoras materiales y ornato

Sin lugar a dudas, la ciudad resplandecía gracias al florecimiento de una rica economía henequenera que brindaba día a día múltiples beneficios al engrandecimiento del paisaje urbano motuleño. Y aunque en los años posteriores se vislumbraría un cambio radical en el centro de la ciudad, los primeros logros comenzaban a despuntar:

“Con la cooperación de algunos particulares y erogaciones del fondo municipal, se ha dado cima al vasto proyecto de transformar el Parque ‘José María Campos’ en un jardín moderno, para lo cual fue necesario derribar los vetustos, desmedrados y escasos árboles que allí crecían, afeando la vista de lugar tan céntrico, y hacer en cambio una plantación de arbustos y flores escogidas, la que ha ido prosperando satisfactoriamente. El sistema de riego se estableció al mismo tiempo por medio de entubación y juegos hidráulicos, aprovechando el agua que extrae una bomba ‘Aeromotor’ colocada en el pozo del patio correspondiente al Palacio Municipal. Los compartimientos (arriates) se arreglaron convenientemente y hoy cuenta ya la ciudad con un jardín público que se tiene cuidado de conservar en constante estado de aseo.

Una gran parte del piso de la principal galería exterior del Palacio municipal, se pavimentó de nuevo con revoco de cemento romano. Y la cárcel pública fue completamente reconstruida bajo la dirección del Jefe Político del partido, con fondos del erario del Estado que se sirvió conceder el Gobierno del Estado, mejora importantísima que ha contribuido a la conservación del Palacio Municipal en cuyo interior está ubicado el edificio de la cárcel. Las calles de la ciudad se han embutido a trechos en los puntos de mayor necesidad, quedando mucho que remediar a este respecto, sobre todo en la parte occidental de la plaza principal, costados del parque y muchas calles del centro”.

“Todas las construcciones y reconstrucciones, ampliaciones y ornamentación exterior de los edificios, han sido vigiladas para que las obras correspondientes se lleven a efecto con total arreglo al plano o diseño previamente aprobado, procurándose el alineamiento de las calles y regularidad de fachadas en todas esas mejoras.

Al principio del año, conforme a una disposición reglamentaria de policía, se mandaron pintar las paredes exteriores de todos los edificios públicos y particulares de la ciudad y pueblos de su demarcación jurisdiccional. Se han hecho también algunas reparaciones necesarias para la conservación del rastro público.

Acerca de las mejoras que necesita el Palacio municipal, me permito indicar, no ya la conveniencia, sino la necesidad urgentísima de renovar por completo los techos, que amenazan ruina y aprovechar esa oportunidad para verificar una mejor distribución del compartimiento de sus diversos departamentos, muy mal divididos la presente. Creo que esta obra debería emprenderse sin vacilaciones y de toda preferencia al principiar el año próximo venidero, pues de lo contrario pudieran ocasionarse graves perjuicios por virtud de algún hundimiento parcial”.

Como puede palparse corrían los últimos años del vetusto Palacio Municipal y muy pronto sería derribado, comenzando la construcción de un edificio más moderno, labor que se extendería por más de una década.

Es de resaltar también por aquellos años, se iniciaba el tendido de las vías Decauville por múltiples calles de la ciudad, mismas que con el paso de los años se erigirían como el principal medio de transporte entre las haciendas del municipio y pueblos circunvecinos.

Nuevo Palacio Municipal de Motul a principios del siglo XX
Nuevo Palacio Municipal de Motul a principios del siglo XX
Parque “José María Campos” de Motul a principios del siglo XX. 
Parque “José María Campos” de Motul a principios del siglo XX.

Policía de orden público

De acuerdo a terminología de la época, “policía” se refería al buen orden que se establecía para la convivencia de la comunidad. En este sentido, la Memoria manifestaba: “Está hecha la división de la ciudad en cuarteles y manzanas con su numeración correspondiente, lo mismo que la de calles y casas”, la primera realizada en la ciudad y la que aún prevalece en pleno siglo XXI.

Otras actividades de este rubro fueron: “la pronta represión de la embriaguez, vagancia, mendicidad y faltas a la moral, habiendo sido reglamentada la circulación de toda clase de vehículos, sin exceptuar las bicicletas; han sido inspeccionados los establecimientos públicos y expendios de bebidas embriagantes. Por último, ha perseguido y penado las faltas a este ramo según las facultades, haciendo las consignaciones procedentes a la autoridad judicial, conforme lo dispone el Código de Procedimientos Penales vigente en el Estado”.

Alumbrado público

Por aquellos años, el alumbrado público representaba un verdadero reto para las autoridades motuleñas. La luz artificial de las noches era a base faroles alimentados de cera, cebo y aceites, en el intento de alargar más allá del crepúsculo la existencia normalizada que terminaba con la llegada de la oscuridad. Y aunque existía un impuesto especial para su manutención, el mismo ayuntamiento señalaba: “No habiendo podido rematarse este ramo en el presente año por falta de postores, tuvo que ser administrado por la Comisión de policía, habiendo mejorado su servicio en lo concerniente a la compra que se hizo de faroles nuevos, composición de otros, reposición de depósitos, utensilios, etc.”.

Sería unos pocos años posteriores, cuando la luz de alimentación eléctrica haría su aparición en las calles motuleñas.

Fiel contraste

La Comisión del “Fiel constraste” era la encargada de vigilar que las pesas y medidas que utilizaban los comerciantes para el expendio de sus productos fueran lo más uniforme posible, ramo que en la Memoria manifestaba haber “cumplido a satisfacción su cometido, rigiéndose por las prevenciones de la Ley Federal de pesas y medidas y su Reglamento”. En este sentido, las tareas realizadas estuvieron encaminadas a “las verificaciones primera y periódicas durante el año corriente, las cuales fueron efectuadas con escrupulosa exactitud, girándose una visita general de revisión después de practicadas dichas verificaciones. Con las entradas que ha producido este ramo, está ya compensado el costo de los patrones del sistema métrico decimal. Este nuevo sistema va gradualmente acreditándose, vistas las ventajas que por su sencillez y facilidad se obtienen en la práctica mercantil”.

Salubridad e higiene

En el ramo de prevención y control de enfermedades que pudieran causar un serio peligro para la comunidad, el Ayuntamiento de Motul informó: “con motivo de haberse desarrollado la fiebre amarilla en el pueblo de Muxupip, ese Superior Gobierno dispuso enviar un médico a aquel punto, pagado por los fondos públicos, y al que subvencionó este H. Ayuntamiento con diez pesos mensuales. Con este enérgico y oportuno proceder de esa Superioridad, en poco más de un mes se vio libre de la epidemia el pueblo mencionado, y los pocos casos del mismo mal que se presentaron en esta ciudad y sus inmediaciones, cedieron, con raras excepciones, al tratamiento médico, habiéndose tomado todas las precauciones prescritas por la ciencia, en orden a evitar la propagación del mal por medio del contagio.

Todas las disposiciones del Código Sanitario del Estado, se observan rigurosamente en este Municipio. La vacuna ha sido administrada por el Subdirector del ramo, bajo la vigilancia de la Comisión respectiva, debiendo informar a este respecto que, al comenzar el año, cuando estaba todavía reciente la invasión que hizo la viruela en el pueblo y municipio de Sinanché y se llegaron a abrigar temores de un próximo contagio, los médicos de la ciudad y el expresado Subdirector no se dieron punto de reposo vacunando activamente y con muy buen resultado a numerosísimas personas, de tal suerte que será muy rara la que no esté vacunada en esta ciudad y su comprensión municipal. El servicio de vacuna ha sufrido, por la razón anteriormente indicada, algunas interrupciones, debidas a la pérdida del grano, pero enseguida se ha procurado su nueva obtención”.

Durante esta época la preparación y uso de las vacunas, su elaboración y control fue un proceso totalmente artesanal y ésta era obtenida de pústulas del ganado vacuno. Uno de los primeros encargados de la vacunación en Motul fue Gervasio Paredes, padre de Canuto Paredes, de quien ya hemos hablado con anterioridad.

 Mercado público

Diez años habían transcurrido desde la construcción del Mercado Guillermo Palomino, edificio concesionado por un período de 20 años a Amado Carrillo y posteriormente trasladado al Lic. Felipe Rosas para su administración. En este sentido, el Ayuntamiento de Motul señaló:

“El aseo y conservación del Mercado de esta ciudad están a cargo del concesionario del mismo, bajo la inspección y vigilancia de la Comisión del ramo, quien cuida además de impedir los monopolios y de mantener el orden en ese lugar público. Toda clase de comestibles, así animales como vegetales, son examinados al ponerse a la venta, exigiéndose además el aseo de las mesas y demás útiles que sirven en los puestos de carnes frescas, saladas, pescados, mariscos, frutas y legumbres, etc. La Comisión del Fiel Contraste vigila por su parte el uso de pesas y medidas legales en las transacciones”.

Rastro público

“Las disposiciones del Código Sanitario referentes a rastros, se cumplen estrictamente en el de esta ciudad. Este edificio está a cargo de un Administrador quien por costumbre inmemorial toma el nombre de Fiel del Rastro. La entrada del ganado sólo se permite con los requisitos que previene la ley del Timbre vigente, y está señalada la hora de matanza, bajo penas reglamentarias. La inspección del ganado se hace por el expresado Administrador, a prevención con la Comisión respectiva. No permitiéndose que se maten reses flacas o enfermas. Hay establecida una bomba que surte el agua necesaria para el perfecto aseo del edificio y demás manipulaciones de los abastecedores. Se cuida esmeradamente de la limpieza de los carritos de mano que sirven para el acarreo de carnes al mercado.

Mensualmente rinde el Administrador su cuenta documentada del ganado pasado a cuchillo, que sirve a la Comisión para confrontar con la cuenta del Tesorero, y al Presidente que suscribe para comprobar la exactitud de la relación de la Agencia de Hacienda que visa cada mes”.

Cabe señalar, que en dichas cuentas documentadas de ganados sacrificados en el rastro del municipio, sobresalen como principales abastecedores de carnes Bernardino Avilés y Amelio Martínez en la carne de res y Leonardo Medina y Pastor Bacelis en la carne de cerdo.

 Cementerio de la comunidad

“El de esta ciudad se encuentra en buen estado de aseo y llena muchas de las condiciones exigidas para el Reglamento del Ramo: las inhumaciones se verifican en el tiempo prevenido, así como el depósito de cadáveres, cuando los casos lo requieren; las fosas se cavan a la debida profundidad y reina el mejor orden en todo; pero es preciso observar, sin embargo, que este campo mortuorio resulta demasiado estrecho con relación al aumento de población, que año por año está teniendo la ciudad, sin contar los extensos mausoleos que se ha erigido dentro de su nada amplio recinto, y claramente se indica la necesidad de extenderlo, para lo cual tiene sobrado terreno propio en contigüidad”.

Bajo esta premisa, cinco años más tarde, sería autorizada la creación del cementerio particular de la Familia Campos Palma, bajo la vigilancia e inspección de las autoridades respectivas, destinado exclusivamente para depositar los restos de sus padres e inhumar los cadáveres de la familia[5]. Hoy día, el mausoleo de la familia Campos sobresale en el cementerio de la comunidad.

Administración de la Hacienda pública municipal

“En este importantísimo ramo se ha llevado a efecto una verdadera reorganización, tanto en lo que se refiere a la contabilidad, como al cobro de todos los impuestos municipales. El mejoramiento de la Hacienda municipal por estos medios de orden, ha sido sorprendente. Baste decir que después de cubierto el presupuesto, se han hecho gastos imprevistos por valor de $ 915.13 pesos y sin embargo quedó en caja para el 1° del presente mes, una existencia de $ 1,179.44 pesos, la mayor que hasta esta fecha haya llegado a tener la Tesorería municipal de esta ciudad, y esto sin que haya habido ingresos extraordinarios de ninguna clase.

Tal resultado habla muy alto en pro de la actual legislación hacendaria municipal, y recomienda, sumamente eficaz para aumentar los fondos, el sistema de orden en la contabilidad y vigilancia en la exacción de los impuestos, siempre que, además, se adopte una prudente economía. Se consigue también con este régimen, que las cuentas mensuales y anuales se rindan con la debida oportunidad, lo que expedita el despacho de las oficinas superiores y se ve con agrado por los Jefes de ellas y el público en general”.

Como se puede ver en este apartado, es de resaltar la labor emprendida por el Tesorero Municipal, puesto que desempeñaba el joven Felipe Carrillo Puerto, quien con su dedicación logró un importante avance en la administración de los recursos municipales. Siendo esta su primera experiencia documentada en la administración pública, Carrillo Puerto dejó entrever que su capacidad innata despuntaría con el paso de los años.

Reglamentos municipales

“En el año presente se mandó a poner en vigor el Reglamento de carruajes, que fue modificado por acuerdo posterior, reimprimiéndose para su observancia; se adoptó el de bicicletas de la capital del Estado con autorización de esa Superioridad; se formó de nuevo el de la cárcel pública, también con la debida aprobación; y se encuentra muy adelantada la formación de las Ordenanzas municipales y Reglamento interior de este H. Ayuntamiento, trabajos todos que se hicieron a iniciativa y con el concurso personal del Presidente que suscribe”.

Cabe hacer mención que en la elaboración y aprobación del nuevo reglamento de carruajes, uno de sus principales promotores fue Felipe Carrillo Puerto.

Iglesia de Motul a principios del siglo XX.
Iglesia de Motul a principios del siglo XX.

Organización del archivo del Ayuntamiento

“Se ha mandado ordenar el de la Secretaría de este H. Cuerpo, que por muchos años había estado en completo abandono, siendo empresa muy dilatada y ardua su regular organización en la forma adecuada; mucho se ha conseguido no obstante, a lo menos en la clasificación de legajos, que están todos sin expedientar. Por lo que ve el archivo del año próximo a terminar, he dispuesto su empastadura, deseando se continúe esta práctica, que conceptúo la mejor para la ordenación y conservación de periódicos y documentos en los archivos públicos”.

Muchos de estos documentos, se ubican hoy como patrimonio histórico documental del estado de Yucatán, conservados dentro del Fondo Municipios del Archivo General del Estado de Yucatán, a la cual pueden tener acceso todos aquellos interesados en conocer o reconstruir la memoria histórica de la ciudad de Motul.

La Memoria del Ayuntamiento de Motul concluye relacionando haber tenido sus sesiones ordinarias todas las semanas sin excepción; “que sus Comisiones han sabido llenar sus deberes con patriotismo, cordura y actividad, y que el Salón de Acuerdos ha sido decorado con los retratos, en grandes marcos dorados, de los Héroes de la Patria en su primera y segunda Independencia; con el C. Presidente de la República, General Porfirio Díaz y con el del actual Primer Magistrado del Estado. También se colocó en el mismo salón el retrato del eminente ciudadano José María Campos, como un homenaje de gratitud a su memoria por los servicios que prestó a la ciudad. Salón de Acuerdos del H. Ayuntamiento. Motul, Diciembre 19 de 1898. Anastasio Sabido”.

A través de esta Memoria, conocemos la transición por la que atravesaba la Ciudad de Motul a finales del siglo XIX, hacia la renovación de su estructura material y social. Las primeras décadas del siglo XX se presentarían con un escenario pletórico de personajes ilustres, acontecimientos trascendentes y transformaciones arquitectónicas profundas. Era el camino trazado hacia la modernización en el cual se encontraba inmerso.

[1] Ortiz Yam. Inés. “De documento oficial a fuente histórica: las memorias de gobierno. Yucatán y Campeche 1826-1862”. En: Sergio Quezada (coord.) Campeche a través de las memorias de los gobernadores. Evolución política y administrativa, 1826-1862. Gobierno del Estado de Campeche, Colección Bicentenario Campeche Solidario, Campeche, 2010, pp. 21-36.

[2] Ibid.

[3] Memoria que presenta al Ejecutivo del Estado el H. Ayuntamiento de la Ciudad de Motul; acerca del Estado que guardan los ramos de la Administración Municipal, al finalizar el año de 1898. Imprenta de Gambóa y Guzmán, Mérida, diciembre 19 de 1898. Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán (CAIHY) Fondo Reservado, LIX -1898 -2/2 -02 (Folletería). Disponible en la Biblioteca Virtual de Yucatán.

[4] Archivo General del Estado de Yucatán (AGEY). Municipios, Motul, Caja 2, Vol. 8, Exp. 1, 1891-1899.

[5] AGEY, Municipios, Motul, Caja 2, Vol. 10, Exp. 4, 1904-1905.

 

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