La Voz de Motul

Editorial

LA HISTORIA DE CANUTO PAREDES.

MTRO. JOSÉ MAURICIO DZUL SÁNCHEZ. EL ASCENSO ECONÓMICO Y SOCIAL EN EL AUGE HENEQUENERO: LA HISTORIA DE CANUTO PAREDES HERRERA. PUBLICADO EN LA VOZ DE MOTUL.

 Hacia 1870 comienza la expansión de la industria henequenera yucateca originada por la gran demanda en el  mercado  de Estados Unidos, convirtiendo a Yucatán en una economía basada en el monocultivo, llegando a ser el henequén el principal producto de cultivo en la entidad, sobre todo en la región de Motul, por mucho, corazón de la zona henequenera.[1]

Esta transformación económica también impactó a la población, originando al menos cuatro grupos sociales:

a) La alta burguesía, situada en la cúspide de la sociedad, controlando las industrias, la banca, el comercio y los altos cargos de la administración del Estado. Familias de significada relevancia en Yucatán son: los Molina, los Escalante y los Peón.

b) La burguesía media, integrada por profesionales: abogados, ingenieros, intelectuales, profesores universitarios, miembros de profesiones liberales; y comerciantes, agricultores acomodados, etc. En esta clase podemos mencionar para el caso de Motul y sus alrededores a la familia Campos, a los Martínez,  a los Puerto y a los Palma;

c) La burguesía baja, constituida por pequeños comerciantes, artesanos, funcionarios de nivel medio-bajo. Aunque su posición social tendía a ascender buena parte de los problemas que aquejaron a este grupo coincidían con los de los campesinos. Entre ellos podemos mencionar para el caso de Motul y sus alrededores a las familias: Carrillo, Paredes, Bacelís, Ramírez y Arceo; y por último

d) la clase proletaria, con campesinos, obreros y trabajadores asalariados sin muchas aspiraciones sociales de ascenso. Precisamente, la Revolución Mexicana enarbolaría el rompimiento de estas barreras sociales.

El presente artículo da cuenta de la vida de Canuto Fabián Paredes Herrera, personaje que caracterizamos dentro de la burguesía baja, y su tenacidad por trascender en el plano económico y social a fines del siglo XIX y principios del siglo XX.

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Canuto Paredes hijo. Postal enviada desde los EEUU, 1930’s.

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Herminio Paredes. Postal enviada desde los EEUU, 1930’s.

 

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Antonio Sánchez, en Motul, 1940’s.

 Orígenes familiares

En el año de 1862, nace en la Villa de Motul Canuto Fabián Paredes Herrera, hijo del segundo matrimonio de Gervasio Paredes de 47 años y Estebana Herrera de 43 años. Entre las anécdotas familiares existe la historia de que siendo aún joven, Gervasio Paredes emigra a la Ciudad de Mérida con su primera esposa Carlota Ayala, con quien se casó en 1840. Sin embargo hacia el año de 1850 regresaría a Motul huyendo del hacinamiento de la ciudad a causa de la emigración de cientos de familias provenientes de las poblaciones atacadas por los mayas rebeldes que habían iniciado la Guerra de Castas. En el barrio de Santa Anna donde radicó, y posiblemente enviudó, aprendería los oficios tradicionales de este lugar: platero, pirotécnico y sacamuelas, trabajos que desempeñaría toda su vida y que heredaría a sus hijos: Prudencio, Filegonio y por supuesto, Canuto.

Esta anécdota parece comprobarse por el hecho de que Gervacio Paredes ejerció en Motul el puesto de Subdirector del ramo de vacuna del Distrito de Motul[2], oficio ligado a los conocimientos rudimentarios que tenía como sacamuelas. Así como también se comprueba por el hecho de que su hijo Canuto Paredes ejercería también, al menos, uno de los oficios de su padre, tal como lo menciona Acrelio Carrillo:

Cuando hice amistad con Don Canuto Paredes, era éste un modesto orfebre, de cuyas manos salieron finos trabajos de arte, en oro y plata, que lo hicieron muy solicitado para producir vistosos objetos de esos metales preciosos destinados a los adornos, que tanto lucen y visten a nuestras hermosas y ricas “mestizas” y para enriquecer igualmente a los “santos” de la devoción de nuestras gentes, que tanto eran dadas antiguamente a cubrir con estos ricos objetos de arte a sus imágenes.[3]

Canuto Paredes y Familia, a principios del siglo XX.

Canuto Paredes se casaría en Motul a los 29 años con Anastacia de Jesús Espadas López de 19 años, el 17 de agosto de 1891, con quien tendría una numerosa familia conformada por: Jacinta, Canuto, Herminio, Esperanza, Gervasio, Marina, Adriana y Esdras. Asimismo, fuera del matrimonio, tendría un hijo natural con Clemencia Sánchez del pueblo de Uci en 1894, llamado Antonio Leonilo Sánchez[4]. Está práctica de hijos fuera del matrimonio estaba muy arraigada dentro de la sociedad yucateca de ésta época y según datos estadísticos de la Dirección del Registro Civil de Yucatán, entre 1882 y 1885 de 43,059 nacidos en Yucatán, 8,473 eran hijos naturales que equivale al 19.67% del total; quedando 34,586 de padres conocidos. Está práctica común originó que no pareciera nada excepcional el que Canuto Paredes siempre mantuviera a su lado a su hijo Antonio[5].

Trascendencia económica gracias al auge henequenero

Con el pasar de los años, Canuto Paredes incursionó en otra actividad más lucrativa y sin desatender su mesa de platero montó una pequeña motora raspadora conocida como “Rueda Solís”[6] sobre ruedas de hierro, que transportaba de un lado a otro, donde pudiera comprar y raspar pencas de henequén, De este modo, levantó un pequeño capital que le facilitó comenzar con la siembra de henequén en predios urbanos “abandonados” en el pequeño pueblo de Ucí, Del producto del raspado de las pencas que compraba y de los trabajos de oro y plata, que producía con la familia, Don Canuto Paredes fomentó una extensión importante de predios urbanos no mayores de una manzana con henequén, actividad que pretendía engrandecer hasta poder ser vendedor en vez de comprador de pencas. Gracias al libro de Acrelio Carrillo podemos ubicar la incursión de Canuto Paredes como mediano empresario entre 1898 y 1902:

“Por el precio alto que alcanzó la fibra debido a la guerra de Cuba (…) le pareció interesante y práctico desfibrar la penca de los solares que había fomentado y para tal experiencia se entendió con “uno de los grandes hacendados que había amasado ya una fortuna”; fue cuando necesitó un colaborador para sustituir a uno de sus hijos, por estar enfermo, para que fuera a atender el raspado de su “cupo” en hojas en la planta raspadora, habiéndome hecho a mi la confianza, por la amistad que yo tenía con la familia. (…) [De esta manera] resolvió el instalar un centro de desfibración completo en el pueblo de Ucí, lugar cercano a sus intereses, para desfibración suya y ajenas. Dicho centro habría de llamarse luego “San Román”, como se popularizó.”[7]

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Corrales de la finca San Román, en el pueblo de Ucí, en la década de 1940.

Hacia 1915, gracias al empuje y dedicación prodigado a su actividad henequenera, Canuto Paredes decide ampliar sus horizontes y para tal efecto adquiere una máquina desfibradora “mola”, de 12 caballos de fuerza, semifija Marshall en muy buenas condiciones, que era propiedad de Victoriano Arceo, de la población de Baca, en la cantidad de dinero considerable en aquella época, de 70 mil bilimbiques carrancistas. Pago que se realizó de contado gracias a un préstamo que hizo al Sr. Herculano Gutiérrez en oro metálico.

Como anécdota de este hecho, el historiador Víctor Hugo Medina Suárez, descendiente de Victoriano Arceo, me comentó que al caer el gobierno de Venustiano Carranza todo el dinero que había acumulado su bisabuelo en bilimbiques perdió su valor, hecho que lo enfureció, llevándolo al extremo de quemar toda su fortuna en billetes bilimbiques y con ello parte de su patrimonio forjado con tantos años de esfuerzo.

Ya con un motor de raspado más potente, Canuto paredes instaló la máquina en el pueblo de Ucí, en una casa de maderas de pinotea y láminas de zinc y con servicio de rieles para el bagazo y la tubería para el lavado de las maquinas y la fibra. Así, en 18 de septiembre de 1916, Canuto Paredes solicitaba al ayuntamiento el permiso correspondiente, pues:

“habiendo instalado en el predio de mi propiedad marcado con el núm. 114 de la calle 20, confín sur del pueblo de Ucí, una maquina desfibradora de pencas de henequén, tengo necesidad de construir una vía férrea para plataformas, que partiendo de la línea del tranvía a Komchén del Sr. D. Francisco Martínez Paredes, en la calle 18 del citado pueblo de Ucí y cruzando los predios números 100 y 116 de mi propiedad, cruza la calle 33 y entra en el predio 114, hasta el lugar de la máquina, necesito el permiso respectivo.[8]

Y fue Eraclio Carrillo Puerto, en su carácter de Presidente Municipal de Motul, el encargado de otorgarle el permiso correspondiente.

Sobre la dedicación que prodigaba Canuto Paredes a su actividad, Acrelio Carrillo comenta:

Don Canuto, era hombre de acción y muy poco hablar, de costumbres tan sobrias que puede sintetizarse así: al cerrar definitivamente su dedicación a la platería y dedicarse a la agricultura henequenera, se levantaba desde las tres de la mañana para irse a pie, siempre sobre distintos caminos hacia sus solares de Ucí, a 5 kilómetros de Motul, a comprobar si los trabajadores ya estaban dedicados a sus labores, que eran de rutina, el chapeo, el corte, reparación de los cercos (albarradas), levantamiento de hijos en las nuevas siembras, y un vistazo al tren de raspa donde siempre había algo “que hacer”, aunque no fuera día de desfibración para todas estas diligencias. Dispuesto todo lo que había que hacer, se volvía a Motul a tomar sus alimentos.[9]

Para el año de 1922, la relación de pagos hechos a la Tesorería Municipal de Motul señala que Canuto Paredes tenía en posesión 13 predios en el pueblo de Uci, con un valor catastral de 15,600 pesos, toda una fortuna para su época. De estos predios sobresalía uno ubicado en la calle 20, No. 114, con un valor de 10,000 pesos[10], es decir, la casa donde tenía instalado la maquina raspadora.

Trascendencia social y generacional

En 1919, con una situación económica solvente, Canuto Paredes decide viajar a los Estados Unidos con dos de sus hijos: Canuto y Herminio con el fin de entregarlos en colegios particulares para que estudien en ellos. Fue así como arribaron a la ciudad de Louisiana, New Orleans el 3 de octubre de 1919, estableciendo su residencia en la 741 de Royal Street de esa ciudad. Con el fin de asegurar la estadía de sus hijos en este país en caso de su fallecimiento, Canuto Paredes adquirió un seguro de vida a la Panamerican Life Insurance Co. Posteriormente, en otro viaje llevaría al menor de sus hijos varones, Gervasio, arribando a la misma ciudad de Louisiana el 27 de mayo de 1928.[11] Estos hijos ya no regresarían a radicar en México, estableciéndose definitivamente en Estados Unidos. Canuto Paredes Espadas, fallecería el 20 de agosto de 1992 a la edad de 91 años, Gervacio Paredes Espadas, fallecería el 5 de enero de 1992 a la edad de 85 años y Herminio Paredes Espadas fallecería en el año de 2005 aproximadamente a la edad de 90 años, todos ellos en la ciudad de Louisiana y a una edad muy avanzada. Incluso Herminio, participaría en la Segunda Guerra Mundial, enlistado en la Armada de los Estados Unidos.[12]

 

Canuto Paredes hijo.

Postal enviada desde los EEUU, 1930’s.

Herminio Paredes.

Postal enviada desde los EEUU, 1930’s.

Antonio Sánchez, en Motul, 1940’s.

 

Con sus tres hijos varones radicados en Estados Unidos, Canuto Paredes toma como brazo derecho en sus actividades a su hijo natural Antonio Sánchez, abuelo de quien esta historia escribe. Posteriormente se casaría nuevamente con Manuela Campos, con quien tendría nuevos hijos: Aída, Gloria, Gosberto y Rosendo.

Ya para la década de 1920 Canuto Paredes se enarbolaba como uno de los más tenaces y prósperos de los pequeños propietarios de plantíos de henequén a nivel local, y esto también, de cierta manera, le traería alguno que otro problema con aquellos medianos propietarios que veían con recelo su ascenso económico y social. Tal es el caso de la denuncia presentada ante el ayuntamiento de Motul por el representante de Juan Campos Palma en julio de 1920, aduciendo perjuicio de su propiedad en los siguientes términos:

La empresa que represento tiene necesidad de solicitar el auxilio de ese H, Consejo, a fin de que la policía vigile el tramo comprendido entre la quinta “Azurea” y en el cabo del pueblo de Ucí, pues es el caso que los vehículos que transitan por ese rumbo, usando la vía van sobre ella, ocasionando indiscutiblemente un deterioro de consideración destruyendo el terraplén y debilitando las rieles, lo que da lugar a no pocos accidentes que a más de perjudicar al público y constituir una amenaza, lesionan los intereses del propietario.

 

Por este motivo, el ayuntamiento le comunicó a Canuto Paredes:

Tiene conocimiento esta presidencia que el carruaje de su propiedad transita diariamente de esta ciudad para un paraje ubicado en el pueblo de Ucí y ocupa como mejor camino el embutido de la línea de tranvías de la propiedad del Sr. Juan Campos Palma, con perjuicio de la propiedad del referido Sr. Campos pues descompone el embutido y resulta peligros para el servicio de la empresa de tranvías.[13]

 

Por lo tanto, se le previno, se abstenga de ocupar el embutido de la línea, con la amenaza de multa en caso de infringir la disposición del Ayuntamiento. Pese a ser este el único camino en condiciones para transitar en carruaje, a Canuto Paredes no le quedó más remedio que cumplir con la orden, conociendo el poder económico y político de Juan Campos Palma y de sus capacidades para entablar un pleito.

Otra faceta de la vida de Canuto Paredes fue su dedicación al servicio público, desempeñando innumerables cargos dentro de la administración municipal en diversos años. Sobre todo como juez de paz y tesorero, labores en los que se destacó, a decir de Eraclio Carrillo como “justiciero y honesto”.[14]

Para el año de 1930, el 5° Censo de Población de los Estados Unidos Mexicanos consigna a Canuto Paredes viviendo en la Calle 26, en la casa de arcos donde hoy se sitúa el Instituto de Estudios Superiores de Motul y que durante muchos años fomentó y habitó. En este entonces contaba con 70 años, viudo, agricultor y como dato interesante, señaló hablar como segundo idioma el inglés, posiblemente aprendido por sus viajes a Estados Unidos donde radicaban sus hijos. Asimismo, Antonio Sánchez, fue captado viviendo en un predio aledaño al de Canuto Paredes, con 32 años, casado con Manuela Chan de 20 años, con un hijo llamado Antonio de 2 años, agricultor, y como segundo idioma también el inglés.

 

Epílogo

Canuto Paredes falleció en la Ciudad de Motul a principios de la década de 1940, a la edad de 84 años dejando gratos recuerdos entre la población donde había nacido, y se había desarrollado como próspero productor. Toda su vida fue de trabajo laborioso, constructivo, demostrando su labor como orfebre, agricultor y constructor.

Su vida entera fue testigo de varios cambios generacionales, económicos y sociales, tanto en Motul como en Yucatán y México. Formó parte del auge henequenero que se desarrollaría durante el Porfiriato y su posterior decadencia. Vería llegar la Revolución Mexicana y con ella el cambio en las relaciones sociales por muchos años acariciados por cientos de miles de personas explotadas. Sería testigo y actor de la lucha emprendida por Salvador Alvarado y su coterráneo Felipe Carrillo Puerto por construir una sociedad más justa e igualitaria.

Poco antes de morir sería testigo del reparto de las tierras con la Reforma Agraria del Presidente Lázaro Cárdenas y con ello el derrumbe de su patrimonio forjado con los años. Moriría con varias deudas pendientes; deudas que al final de cuenta causaron el deterioro de la economía de su familia. Aunque sus hijos lucharon por algunos años más por volver a levantar el patrimonio, las duras condiciones económicas para el henequén de la década de 1950 y la muerte inesperada de Antonio Sánchez, llevaría a la extinción de la fortuna de la familia Paredes. La mayoría de las casas y propiedades cambiarían de manos y muy pocas se mantendrían en la familia. Sin embargo, la mejor herencia que dejó fue su tenacidad y deseos de trascender generacionalmente, al igual que muchos personajes tan recordados y queridos en Motul.

Posdata: El presente trabajo, es un primer acercamiento de la vida de Canuto Paredes Herrera y familia. Si alguno de ustedes, amables lectores, posee información para esta historia, por pequeña que sea, será de gran valía y estaré enormemente agradecido de poder platicar con ustedes. En las oficinas de La Voz de Motul, Valerio Buenfil puede informar cómo contactarme o pueden escribirme al correo electrónico dzmauricios@yahoo.com.mx .

[1] Gilbert M. Joseph, Revolución desde afuera, Yucatán, México y los Estados Unidos 1880-1924, F. C. E., primera edición en español, 1992.

[2] AGEY. Poder Ejecutivo, Salud Pública. “Gervasio Paredes solicita al Prefecto Político del departamento que le pague los gastos que ha hecho como subdirector del ramo de vacunas del distrito de Motul”. Motul, 17 de julio de 1866. Caja 258, Vol. 208, Exp. 92.

[3] Carrillo Puerto, Acrelio. La familia carrillo Puerto de Motul con la Revolución Mexicana. Mérida, 1959. pp. 141-144.

[4] AGEY- Poder Ejecutivo, Registro Civil. Libro de nacimientos de Motul del año 1894. Acta No. 29, del 20 de enero de 1894.

[5] AGEY, Poder Ejecutivo, Ayuntamientos. “Estado que manifiesta el movimiento de población en las oficinas del ramo civil desde el 1° de enero de 1882 hasta el 30 de junio de 1885”. Caja # 233, 1885.

[6] Por ser su inventor José Estaban Solís.

[7] Carrillo Puerto, Acrelio. Op. Cit.

[8] AGEY. Municipios, Motul, “Solicitud Canuto F. Paredes para que se le conceda permiso para instalar una plataforma.” Caja 6, vol. 20, exp. 4, 1916

[9] Carrillo Puerto, Acrelio. Op. Cit.

[10] AGEY, Municipios, Motul, caja 14, vol. 37, exp 2. 1922

[11] Estos datos fueron extractados del New Orleans Passenger Lists, 1820-1945 de la Ward Line y los archivos históricos de la Panamerican Life Insurance Co, ubicado en Internet en la página www.ancestry.com .

[12] Estas referencias fueron extractados de las bases de datos de los archivos históricos de The Church of Jesus Christ of Latter-day Saint, ubicado en Internet en la página www.familysearch.org y en los archivos históricos de la U.S. World War II Army Enlistment Records, 1938-1946 ubicado en Internet en la página www.ancestry.com .

[13] AGEY. Municipios, Motul, “Denuncia presentada ante el ayuntamiento de Motul por el representante de Juan Campos Palma por perjuicio de propiedad”. Caja 10, vol. 27, exp. 3, 1920.

[14] Una muestra de su actividad como Juez de Paz se puede encontrar en: AGEY Municipios, Motul. “nombramiento de Canuto F. Paredes como Juez de Paz de Motul. Caja 8, vol. 23, exp. 6, 1920.

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