La Voz de Motul

Editorial

LA PRESENCIA DEL BÉISBOL EN MOTUL.

MTRO. MAURICIO DZUL SÁNCHEZ. LA PELOTA CALIENTE EN YUCATÁN. APUNTES DE LA PRESENCIA DEL BEISBOL EN MOTUL. PUBLICADO EN LA VOZ DE MOTUL.

Por: José Mauricio Dzul Sánchez

A mi padre y abuelo.

Beisbolistas de corazón de la Hacienda Timul

En la Península de Yucatán, el béisbol ha sido la principal diversión, “el rey de los deportes”. Todos son beisbolistas: los funcionarios, los comerciantes, los profesionales, las amas de casa, los obreros, los taxistas y los campesinos: sin lugar a dudas todos sienten la atracción hacia este deporte.

El béisbol llega a Yucatán a partir de la inmigración cubana por el año de 1890 y hasta 1930. Un amplio lapso de tiempo que ha sido documentado por variedad de cronistas.[1]

Desde un principio, este deporte fue del gusto de las clases altas y medias de Mérida. Pero en  la década de 1920 durante la etapa activa de la Revolución Mexicana en Yucatán, el béisbol logró sus más importantes avances en el interior de estado. Precisamente, bajo la administración del gobernador Felipe Carrillo Puerto (1922-1924) y sus sucesores, el béisbol fue fomentado oficialmente entre la población de las comunidades mayas y haciendas, institucionalizando el juego a nivel de las clases populares. Desde entonces, el béisbol se fue arraigando en el gusto y vida cotidiana de los pueblos.

Aunque en un principio la mayoría de los equipos fueron de Mérida y posteriormente en Progreso, lugares donde radicaron estos primeros cubanos dedicados a la construcción del ferrocarril o como estibadores en el puerto. Las hazañas de estos jugadores, la mayoría de color, entusiasmaron a los espectadores de las décadas de 1900, 1910 y 1920 y todavía son recordados por los viejos aficionados. Quizás el más importante jugador cubano fue Eusebio Cruz, el legendario “Quince y medio”, famoso, por su extraordinaria velocidad, quien se ganó el apodo cuando un cronista deportivo yucateco cronometró su carrera de bases al pegar un jonrón de campo en 15 y ½ segundos.[2]

Durante la década de los veinte del siglo pasado, bajo la dirección de una variedad de dedicados beisbolistas, muchos de ellos improvisados capitanes y promotores del deporte, se llevaron a cabo los primeros torneos en el interior del Estado. Los campeonatos se realizaban a nivel de los pueblos y los distritos, pero, con mayor frecuencia, los clubes más destacados buscaban el reto deportivo que sólo se podía encontrar en los clubes grandes de Mérida y Progreso.

 

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“Club 13 de Motul”, en la década de 1910. Uno de los primeros equipos rurales de béisbol y siempre uno de los más aguerridos. Foto tomada de: Joseph, Gilbert. Obra citada.

Después de muchos años de haberse retirado del juego, el motuleño Emilio Manzanilla recordaba la emoción que se dio en torno a uno de los primeros enfrentamientos entre equipos de la ciudad y el campo a principios de la década de 1920. A fin de recaudar fondos para pagar el pasaje de primera clase en tren y el alojamiento necesarios para atraer a uno de los mejores quipos de clase media de Mérida, él y sus compañeros de equipo “Club 13 de Motul” se dedicaron a calear paredes y albarradas durante una semana antes del partido.

“Nuestros ojos estaban rojos de cal, y después de tres días de trabajo duro pintando 100 metros de pared, nos encontramos exhaustos, pero jugamos como nunca antes… La plaza entera estaba llena, la gente entraba a montones de los pueblos vecinos, Telchac, Dzemul, Sinanché, Baca… y de las fincas próximas también. Tenían que haber más de 2,000 presentes.”[3]

El club de Motul perdió el juego ese día; los primeros equipos rurales muy pocas veces derrotaban a los cuadros de la ciudad. Pero con el tiempo eso cambiaría.

Bajo el mando de Felipe Carrillo Puerto el béisbol se convirtió en un componente estratégico del Partido Socialista del Sureste (PSS) en su campaña de movilización de las bases rurales del régimen revolucionario. El fomento del béisbol encajaba bien con los objetivos tácticos del PSS. Los campesinos ya habían demostrado su especial fascinación por el béisbol. El juego siempre había disfrutado del apoyo de poderosos e interesados benefactores del sector privado, un papel que Carrillo Puerto podría asumir sustituyendo a ambos: los patrones rurales y los empresarios urbanos.

Durante el Primer Congreso Obrero en Motul (1918) y el Segundo en Izamal (1921), los dirigentes del PSS discutieron la importancia de los equipos deportivos de béisbol dentro de una estrategia más amplia de movilización popular y en él trataron de reflejar al socialismo, donde los valores individuales pasaban a valores colectivos. El béisbol contenía elementos de responsabilidad personal y permitía al individuo granjearse el reconocimiento social, además de incorporarlo a un esfuerzo colectivo.

Durante su breve gestión como gobernador, Carrillo Puerto promovió el béisbol en los lugares más apartados del Estado, “hasta los pueblitos” como lo dijo en su oportunidad. Distribuyó innumerables apoyos a los equipos y organizó escuadras de béisbol en aproximadamente 70% de los pueblos y comunidades de hacienda. Los antiguos peones de haciendas henequeneras como Cucá, Ticopó y San Juan Koop le escribían afectuosas cartas a Don Felipe expresando su gratitud. Los milperos oriundos de lugares todavía más remotos, como Tixcacaltuyú y Tacchibilchén comenzaron a enfrentarse entre sí. Incluso Carrillo Puerto giró instrucciones a los Ferrocarriles del Estado para que proporcionaran pases gratis a los grupos de beisbolistas deseosos de viajar a lugares distantes para participar en un encuentro.[4]

Hacia la década de los treinta el béisbol campesino se había consolidado. A partir de entonces, los habitantes de pueblos y haciendas, crecieron hablando maya, trabajaron en los campos de henequén y jugaron pelota en los campos de los pueblos y comunidades de hacienda; sobre campos trazados con cal o ceniza.

Tal es el caso de los “Cardenales de Motul”, equipo de Béisbol que en julio de 1937, realizaron una solicitud al Gobernador del Estado, Ing. Florencio Palomo Valencia en la que destacaban sus esfuerzos por continuar este deporte más sus recursos económicos no les permitía proveerse de lo indispensable, por lo que solicitaban su valiosa ayuda para otorgarles un juego de útiles. Para congraciarse con el Gobernador, adjuntaron a su solicitud una foto del equipo en pleno campo de béisbol del centro de la ciudad. También por esta solicitud podemos conocer los nombres de sus integrantes: Aniceto Ramírez, José Sosa, Salvador Pinto, Domingo Pool, Manuel Ramírez, Amado Couoh, Genaro Mendoza,  Tomás Pinto, Luis Mejía, Bernardo Cruz, Manuel Fuentes, Pedro Alonso, Humberto Flores, Fernando Sosa y Felipe S. Méndez.[5]

 

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Cardenales de Motul, 1937. Equipo que participó incluso en la Liga Peninsular de béisbol que contaba con novenas de Yucatán y Campeche. Foto AGEY.

El apoyo de las autoridades y políticos se fue constituyendo como parte esencial en la promoción del béisbol. Ya sea al gobernador, ya sea al presidente municipal o algún político, las novenas de béisbol vieron en estos personajes la posibilidad de adquirir sus implementos esenciales para el desarrollo del juego. Tal es el caso de la novena “Condor”  de la comunidad de México Chico (hoy Kopté), quienes en febrero de 1939 solicitaban al presidente municipal su apoyo a fin de dotarles de “una bola de espoli oficial, cinco mascotas y un bate” en atención al engrandecimiento del deporten en Yucatán, “de acuerdo a los nobles intereses del gobernador Ing. Humberto Canto Echeverría”.[6]

Con el paso del tiempo el béisbol de los pueblos se difundió gracias al tenaz interés de múltiples personas que sin recibir nada a cambio se encargaban de formar equipos, tramitar sus juegos, accesorios y un sin fin de actividades que solamente eran recompensados por la pasión que sentían hacia este deporte. Tal es el caso de Amado Couoh, beisbolista de corazón, gerente de la hacienda de Santa Cruz Pachón a quien encontramos en diciembre de 1940 organizando partidos de Béisbol de la novena “Esteban Quijano” que él mismo había organizado entre trabajadores de dicha hacienda. Razón por la cual solicitaba vehementemente al Presidente Municipal de Motul, Sr. Máximo Estrella, le proporcione el campo de béisbol “Edesio Carrillo Puerto”.[7]

Era usual entre los equipos de haciendas pertenecientes a Motul organizar sus partidos de béisbol en la cabecera, ante la falta de un campo idóneo. Tal es el caso del equipo de Dziná, capitaneado por Jesús Hernández, quien en diciembre de 1940, solicitaba al presidente municipal le permitiese jugar en el campo “Edesio Carrillo Puerto”  un partido de béisbol ante la novena de Muxupip.[8]

Siendo un niño, me maravillaba escuchar a mi padre y abuelo sus aventuras y hazañas del béisbol entre planteles de henequén. Habitantes y trabajadores de la hacienda Timul, como jornaleros, tenían muy pocas posibilidades de diversión y de hecho el trabajo les absorbía la mayor parte del día. Pero los domingos eran especiales, no por ser de descanso, sino porque era el día de jugar béisbol. Cuando habían pactado algún partido con algún equipo de otra hacienda, desde temprano se despertaban y comenzaban el viaje ya sea en plataforma, ya sea a pie, pero puntuales se presentaban al enfrentamiento en Kiní, en México Chico, en Kancabchén, o en lugares más apartados como en Techó u Oncán. Había quienes más por pasión hacia el béisbol jugaban sin importar no contar con un guante o una careta. Y muchos años después, me encontraba tratando de emular sus pasos en equipos infantiles como los Astros de Don Fausto Pisté o los Grillos de Don Rubén Rosales.

El béisbol en Motul, tuvo sus momentos cumbres con la llegada de la Liga Peninsular, época en la cual el equipo local contaba con hasta seis refuerzos cubanos. Para los “Cardenales de Motul” 1948-1949 de don Zenón Ochoa, lanzaban Armando "Colorado" Roche, Justiniano González, Potrerillo Consuegra, Pedreo "Charolito" Orta, Roberto Ortiz y Rogelio Bolaños, todos cubanos y solamente un refuerzo nacional Felipe "Muñeca" Iturralde.[9] La importancia de la presencia de jugadores cubanos tuvo tal vez una de sus épocas más inspiradas con la presencia de Leonel “el Coronel” Aldama, quien atraído por la Liga Peninsular de la década de los cincuenta, jugó con los equipos de: Mérida, Progreso, Campeche, Motul, Valladolid y Estrellas Yucatecas, y sobresaldría posteriormente con los Leones de Yucatán. Fue precisamente en el circuito peninsular donde fue bautizado como “Coronel” por el cronista deportivo Luis Ramírez Aznar, en un partido entre Motul y Estrellas Yucatecas.

Al paso de los años, el béisbol como deporte consolidado en el gusto de la gente fue arrojando grandes jugadores motuleños. Me refiero a grandes personajes de este deporte a nivel local, estatal y nacional, destacando nombres como la de los hermanos Herbé, Ariel y Elías  Montañez Jure, Julio “Jiki Espadas Abraham, Luis Pastor Mejía Puerto o Santiago Sabido, herederos de una larga tradición que se fue consolidando con el paso del tiempo. Incluso se recuerda todavía la pasión hacia este deporte de Justo Pastor Herrera Quiñones.

Hoy día el auge henequenero es cosa del pasado y la mayoría de los antiguos palacetes en las plantaciones han sido abandonados o descuidados. Pero el béisbol sigue siendo una tradición dominical en el campo. Las ligas actuales aún tratan de sobrevivir solicitando el apoyo de los gobiernos y políticos locales y ya se puede ver a equipos femeninos disputar una batalla más del “Rey de los deportes”.

[1] Tal vez el más consultado: Ramírez Aznar, Luis Alfonso. Historia del béisbol en Yucatán de 1892 a 1954, Diario Novedades, 1974. Uno de reciente edición es la de: Castillo Barrio, Carlos. Historia del béisbol en Yucatán y Campeche entre los años 1892 y 1905. UADY, 2006. Entre los cronistas deportivos yucatecos podemos mencionar a Jorge Blanco Martínez (George Withe), Jorge (El Primo) Abraham, Pedro Sahuí Abraham y Felipe Escalante Ruz (Juan Brea), entre otros.

[2] Joseph, Gilbert. “El béisbol en Yucatán: fotoensayo de un pasatiempo regional.” En: Revista de la Universidad Autónoma de Yucatán. Octubre/noviembre/diciembre de 1987, págs. 3-11.

[3] Lara C., Joaquín. “Peloteros de antaño: Emilio Manzanilla Gómez”. En: Diario de Yucatán, 7 de julio de 1968.

[4] Joseph, Gilbert, obra citada

[5] Solicitud del equipo de béisbol de Motul al Gobernador Francisco Palomo Valencia. Archivo General del Estado (AGEY) Poder Ejecutivo, Gobernación, 1937. caja 1027.

[6] Correspondencia recibida por la Presidencia Municipal de Motul. AGEY, Municipios, Motul, 1939. Caja 36, Vol. 80, Exp. 2.

[7] Correspondencia recibida por la Presidencia Municipal de Motul. AGEY, Municipios, Motul, 1940. Caja 36, Vol. 81, Exp. 10.

[8] Correspondencia recibida por la Presidencia Municipal de Motul. AGEY, Municipios, Motul, 1940. Caja 36, Vol. 81, Exp. 10.

[9] Citado en: “Columna Al Bat: Historia del béisbol ahora en Yucatán y Campeche.” Tiempo. La Noticia Digital, www.tiempo.com.mx, Fecha de Noticia: 16 de junio de 2007.

 

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