La Voz de Motul

Editorial

“Mantecas” José Francisco Chay Dorantes

Pescador de toda la vida y gran beisbolista. Nació el 4 de octubre de 1942 en Motul, Yucatán. Su padre igualmente pescador don Raymundo Chay Cetina, trabajaba en un barco que viajaba de Progreso a Veracruz; y su madre doña Obdulia Dorantes Kú oriunda también de Motul.

Acerca de su apodo relató, que de pequeño era gordo y desde entonces le apodaron el “Mantecas”.

Recordó que vivía en la calle 28 entre 25 y 27 de Motul, en la casa que fue de Don Mariano Pech, frente a la actual terminal de autobuses de la línea Noreste. Los días que su padre regresaba de viaje los pasaba con ellos ya que para mantenerlos tenia que volverse a embarcar.

Su madrina fue la señora Idelfonsa Arceo quien tenía como pareja a don Acrelio Carrillo Puerto a quien José Francisco llamaba “Padrino”. Al cumplir alrededor de dos años de edad su padre se retiró de trabajar en los viajes de barco. Optando por trasladarse y quedarse con su familia en Telchac Puerto para trabajar como pescador.

img_2895_result
Equipo “Pescadores de Telchac Puerto” Sentados: Fredy Castillo, persona no identificada, Armando Rosado, de cuclillas; persona no identificada, Ricardo Povedano, Rugiero Boeta “Pescadito”, niño Pastor Chay Cetina, Petronilo Rosado “La Pega”; de pie: Ricardo Martín Chay Cabrera, no identificado, no identificado, José Pool y Luis Maldonado.

A diferencia de los demás su madrina doña Idelfonsa le llamaba “Negro”, recuerda que al quitarse sus papás de Motul, su Madrina les solicitó que él, se quedara con élla, argumentando que en la ciudad el niño tendría más futuro y sobre todo la oportunidad de estudiar, por lo que sus padres accedieron a la petición quedándose a vivir con su madrina hasta los 8 años.

Estudió en la escuela primaria “Roque Jacinto Campos” hasta el 4° grado, y contando ya con 8 años de edad, pidió a su madrina ir a vivir con sus padres a Telchac Puerto. Al principio ella se resistió por la costumbre y el cariño que le tenía ya que era como su hijo, pero al final, accedió y José Francisco se fue a radicar a Telchac Puerto como hasta la fecha.

Concluyó su primaria en el puerto de Telchac. En esos años estudiaba de lunes a viernes y los sábados y domingos se iba a pescar con su padre, de quien aprendió los secretos del oficio de pescador, la vocación de su vida.

Relató que como a los 11 años de edad comenzó a acompañar a su padre a la cacería de cocodrilos. Entraban a todos los cenotes que existen en el petén, en la ciénaga, desde el “Sohol” hasta “Sancrisanto”. Iniciaban su travesía a las 8 de la mañana y regresaban cerca de las 3 de la tarde. Siempre buscaban alcanzar los camiones que transportaban sal que como a esa hora salían con su cargamento de las charcas salineras de Sancrisanto, regresando con ellos a Telchac Puerto.

La caza del lagarto la realizaban para obtener la piel que su padre vendía a buen precio en Progreso, recordó que en esos años cuando su padre regresaba de la venta traía bastantes monedas de plata de 25 centavos.

La técnica que utilizaban era recorrer los cenotes que tienen forma de ojo de agua para localizar los agujeros debajo del agua, donde viven los lagartos. Recordó que la forma de hallar los cocodrilos consistía en observar cuando el agua de la entrada de los agujeros estaba turbia indicaba la existencia de lagartos; por lo contrario el agua limpia era señal de que no estaba ocupado el agujero.

Cuando detectaban la presencia de algún lagarto, esperaban hasta que saliera a respirar, y en el momento que observaban que el agua de la entrada se enturbiaba, se preparaban con una especie de lanza con punta de metal a la cual le llaman “Fisca” que es una especie de arpón.

Al salir el lagarto lo primero que asoma por encima del agua es la punta del hocico, el cual se le arponea de inmediato con la fisca, para seguidamente remolcarlo hasta la orilla del cenote, con un movimiento rápido se saca la fisca del hocico y se le clava en la parte posterior de la cabeza para darle muerte, en tanto el ayudante lo remata con una corva, (Apero agrícola que se usa en lugar de la azada), con la punta curvada hacia abajo.

img_2889_result
Luis Maldonado, José Francisco Chay Dorantes, Bartolo Sánchez y Petronilo Rosado, niño no Identificado.

La cacería del lagarto era apasionante y peligrosa. Casi siempre en cada incursión obtenían de una, a tres pieles, sin embargo había ocasiones en que no lograban ninguna, concluyendo “así es la cacería, en ocasiones hay, y en otras no”.

Se casó en 1959 con Mirna Cabrera Salvador oriunda de Chicxulub Pueblo, a quien conoció al venir su familia a Telchac a cuidar un cocal de nombre “Cabalán”, en donde se obtenía copra. De este matrimonio nacieron José Manuel (+), Glenda Guadalupe, Ricardo Martín, Mirna Cecilia (+), Josefina Concepción y Jesús Raymundo Chay Cabrera.

En lo que respecta a su etapa de beisbolista recordó que comenzó a jugar a los 16 años con un equipo del puerto llamado “Los Ratones”, inició como pitcher y luego como primera base, posteriormente formó parte de los “Tiburones”, luego jugó con los “Centauros de Telchac Pueblo”.

Posteriormente participó en Motul como refuerzo del equipo Kiní. Fue cuando conoció a Guillermo y Nacho Vidal, Fernando “Caris” y Humberto “Beto” Aguilar, de ahí pasó a jugar con los “Cardenales de Motul”, donde tuvo entre sus compañeros a Roberto Bolaños, a otra persona de Suma que conoció como la “Rata” Gonzáles y a los hermanos Ariel, Pepe, Herbé y Elías Montañez.

Jugó en la Liga del Oriente en donde competían Dzemul, Dzidzantún, Dzilam González, Temax y Buctzotz. Entrenó también en un equipo que estaba formando don Arif Cuevas Solís, para participar en la Liga Peninsular y cuyo entrenador era Mario Ayuso.

Como veterano, en especial participó con el equipo de Dzemul hasta que cumplió 50 años y se retiró del beisbol. Durante todo este tiempo combinó su actividad de pescador con el beisbol.

Sus barcos fueron “El Ricardito”, “La Glendy”, “La Conchita”, “Corazón de Jesús” y el último que tuvo fue el “Yosany Guadalupe” en honor de sus dos nietas.

Por último recordó que también fue uno de los que inició en el puerto el deporte del básquetbol. Jugando y siendo capitan del equipo de “Chiquis” al lado de Raymundo Chay, Genaro Cetina, Javier Ortíz, Rugiero Boeta “El Pescado”, Guillermo Cabrera, Ricardo Povedano.

José Francisco Chay Dorantes con uno de sus barcos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido Protegido
A %d blogueros les gusta esto: