La Voz de Motul

Editorial

CEPEDA PERAZA Y SU RELACIÓN CON MOTUL.

MTRO. MAURICIO DZUL SÁNCHEZ. GENERAL MANUEL CEPEDA PERAZA Y SU RELACIÓN CON MOTUL A 144 AÑOS DE SU MUERTE. PUBLICADO EN LA VOZ DE MOTUL.

El panteón de los hombres ilustres yucatecos tiene entre sus integrantes más destacados al General Manuel Cepeda Peraza, personaje que resalta como firme defensor de la las leyes y la libertad de la República y del Estado Yucateco en el siglo XIX. La siguiente semblanza da cuenta de su relación con la población de Motul.

Manuel Cepeda Peraza nace en la ciudad de Mérida el 19 de enero de 1828 en un domicilio cercano a lo que hoy es el parque de Santiago. Hijo de Andrés Cepeda y Narcisa Peraza; tuvo cinco hermanos: Andrés, José Apolinar, Eutemia, Pilar y María del Carmen. Por el trabajo de su padre, que se desempeñaría por muchos años como Subdelegado de diversos Partidos (regiones en que estaba dividida administrativamente Yucatán) aún no se encuentra muy claro los primeros años de su niñez, aunque al parecer vivió en Motul siendo alumno del Profesor Miguel Mocoroa y posteriormente en Valladolid y Peto, lugares a donde su padre fue destinado a servir como Subdelegado en 1835 y 1837-1838 respectivamente.1

La enseñanza secundaria la cursó en el Seminario Conciliar de San Ildefonso de la ciudad de Mérida. Durante estos años además de los estudios, su padre lo colocó como aprendiz en el taller de platería de Baltasar Villalobos, lugar donde contrajo amistad con un aprendiz del barrio de la Mejorada llamado Clemente López, a la larga su más fiel compañero y amigo. López, radicaría en Motul los últimos años de su vida, falleciendo de vejez a finales del siglo XIX.

Hacia el año de 1844, siendo ya un adolescente de 16 años, Cepeda Peraza ingresa a la Guardia Nacional, siendo nombrado subteniente y posteriormente en 1846, Teniente. Estos años, álgidos en movimientos armados en Yucatán, marcarían el camino de su formación. A partir de entonces dejó en claro cuál sería su vocación. Mientras tanto su padre había sido asignado como Subdelegado del Partido de Motul, lugar donde terminaría sirviendo los últimos años de su vida. Esta situación nos lleva a pensar que Cepeda Peraza paso sus años como miembro de la Guardia Nacional en el pueblo de Motul, ya que su padre además era el Coronel de dicha guarnición en esta plaza.
Los primeros años de la Guerra de Castas marcaron paulatinamente el ascenso de Cepeda Peraza en su carrera militar. En 1847 fue nombrado capitán, en 1848 se le designó como mayor, hacia 1849 fue elevado a teniente coronel y dos años después, en 1851 se le proclamó coronel con base en Tihosuco a la corta edad de 23 años. También fue comandante de los batallones de Valladolid, agregado a las fuerzas del general Sebastián Molas, jefe de la brigada de oriente en la lucha contra los mayas rebeldes.2

Pese a sus travesías y jornadas militares, Cepeda Peraza nunca perdió contacto con la población de Motul, lugar donde radicaba su familia paterna y prestaba servicio su padre. Hacia 1852 es nombrado Jefe Militar de Motul en donde conocería a Pascuala Argüelles y Medina con quien se casó el 21 de febrero de 1852.3 Unos días posteriores a su boda, por decreto del 10 de marzo, Motul ascendería al rango de Villa.

De regreso al campo de batalla en la lucha contra los mayas rebeldes, Cepeda Peraza es designado jefe de uno de los batallones que guarnecían la plaza de la ciudad de Valladolid. Hacia septiembre de 1853 secundó el levantamiento del general Molas contra la dictadura de Antonio López de Santa Anna. El fragor de la lucha alcanzó su momento culminante con la toma de la Ciudad de Mérida. En estos días el cólera atacó la columna de más de mil hombres que componían las fuerzas que acaudillaba Cepeda Peraza. Esta fue la causa de la derrota de los pronunciados. Cepeda Peraza, también enfermo de cólera, tuvo que salir huyendo hacia Motul lugar donde recibió los primeros auxilios y posteriormente se pasó a Temax, a ocultarse en las haciendas de dos tíos que tenía en aquella población. En estos días el gobierno puso precio a su persona: 500 pesos a quien lo entregara vivo o muerto. En noviembre Cepeda Peraza regresa a la Villa de Motul, lugar donde estuvo oculto, unas veces en parajes, otras en ranchos, haciendas o incluso en la misma Villa, pasando miserias hasta el 4 de diciembre del mismo año. Aquí se encontraba cuando supo la captura y muerte de Molas. El pronunciamiento había fracasado por completo.4

Declarado fuera de la ley y puesto precio su cabeza, Cepeda Peraza tenía sobre si perseguidores que acechaban sus escondites con el fin de capturarlo. Siempre estaba en alarma, cambiando de lugar a cada momento, con la salud quebrantada a causa del cólera y sin recursos pecuniarios. El 4 de diciembre se embarcó en Santa Clara en una canoa de Francisco Campos, comandada por su hermano, un joven que apenas alcanzaba los 20 años llamado Roque Jacinto Campos con destino a la Colonia Inglesa de Belice. Su compañero López lo acompañó en esta época hasta embarcarlo en Santa Clara.5

En Belice permaneció dos meses y se embarcó el 4 de febrero de 1854 para Nueva Orleáns. En esta ciudad se vincula con Benito Juárez y con Melchor Ocampo, Ponciano Arriaga y otros mexicanos exiliados que ahí se encontraban. En 1855 regresa a México por la frontera norte y participa en la batalla de Saltillo, teniendo como subalterno al capitán Ignacio Zaragoza que habría de triunfar más tarde, en 1862, sobre el ejército francés en la Batalla de Puebla, cuando las fuerzas napoleónicas ingresaron al país en apoyo al imperio de Maximiliano de Habsburgo.

Concluida la campaña contra la Dictadura de Santa Anna, el recién nombrado presidente Ignacio Comonfort designó a Cepeda Peraza Jefe del Batallón de Yucatán, cargo que asumió en 1856, marcando su regreso a la entidad. Tras caer el gobierno local ante las fuerzas del recién establecido Segundo Imperio, Cepeda Peraza sale nuevamente de Yucatán hacia el puerto de Veracruz, lugar donde nuevamente se encuentra con Benito Juárez, poniéndose a sus órdenes. Con él se mantuvo hasta 1859, año en que Juárez lo nombra Jefe de uno de los batallones de la Brigada de Oaxaca, a cargo del general Ignacio Mejía.

En 1861 después de exitosos combates por la libertad de Oaxaca, Puebla y Veracruz, Cepeda Peraza regresa a Yucatán, en donde es nombrado comandante militar de Sisal y luego jefe supremo militar. En el año de 1862 se presentó la guerra contra el gobierno establecido del estado, enarbolado por el coronel Pedro Acereto en Izamal y que tendría como campo de batalla la Villa de Motul, lugar donde recién había fallecido su padre. Regresar a Motul ahora enarbolando la causa oficial contra los rebeldes, marcó un hecho trascendental en la vida pública de Cepeda Peraza. Su contundente triunfo logró afianzar las instituciones del Estado y sus hazañas militares ya comenzaban a ser contadas por la población yucateca.6

En 1863 Cepeda Peraza lucha contra las tropas imperialistas al mando de Felipe Navarrete en la ciudad de Campeche, en los momentos en que las fuerzas francesas tomaron el puerto. Derrotado y apresado, fue deportado, junto con otros jefes republicanos, a La Habana. Tres años después, en 1866, salió de Cuba para regresar a Yucatán, retirándose a vivir en la ciudad de Mérida. Sin embargo, el gobierno ahora bajo el mando del Segundo Imperio, pretendió capturarlo por temor a sus ideas republicanas, precipitándolo a emprender la guerra contra el Segundo Imperio, guerra que marcaría la culminación de su carrera militar. Al año siguiente, luego de varios combates, logró sitiar a la Ciudad de Mérida durante 56 días, en un capitulo que costó poco más de mil vidas; hasta que por fin; el 15 de junio de 1867 consiguió la rendición de los imperialistas, para luego entrar triunfante a la capital del Estado. De inmediato y ya con el grado de General, asumió los cargos de Comandante Militar y Gobernador del Estado para restaurar el gobierno republicano en Yucatán.7

Cepeda Peraza tuvo que llevar a la práctica las Leyes de Reforma decretadas por Benito Juárez. Para tal efecto, el 8 de octubre de 1867 expidió una orden para que cumplir la ley del 26 de febrero de 1863 sobre la clausura del Convento de Madres Concepcionistas, determinando que el gobierno se hiciera cargo del edificio. La sociedad yucateca se inconformó, ya que la mayoría de las religiosas eran personas de edad, casi ancianas, y sacarlas de su Convento era como arrojarlas a la miseria. Quien encabezó el movimiento para evitarlo fue su esposa Pascuala Argüelles. Dramático debió ser para el General Cepeda tener que enfrentarse a su propia esposa, pero no por ello claudicó. Aunque se mantuvo firme, Cepeda Peraza no fue indiferente al destino de las Monjas exclaustradas, apoyándolas en la medida de sus posibilidades.

Su obra como gobernador puede resumirse de la siguiente manera: establece la Biblioteca Central del Estado, que sigue fungiendo hasta hoy día; la creación del Museo de Arqueología e Historia, del Instituto de niñas, la Casa Correccional y la Academia de Música. El día 18 de julio de 1867 creó el Instituto Literario del Estado, primer antecedente de la Universidad Autónoma de Yucatán;

Cepeda Peraza falleció a los 26 minutos del día 3 de marzo de 1869 cuando contaba con apenas 41 años de edad, la razón de su deceso fue una tuberculosis laríngea. Murió sin descendencia, ya que sólo tuvo un hijo, Manuel, el cual falleció a los 4 años de edad a consecuencia de la tosferina.

El 26 de abril de 1869 fue declarado “Benemérito del Estado”, y su nombre se mandó inscribir con letras de oro en el salón de sesiones del Congreso del Estado, declarándose día de duelo el 3 de marzo de cada año.

En agosto de 1878, el Congreso del Estado decretó que los ayuntamientos y juntas municipales celebren sesión extraordinaria con el objeto de unir el nombre de cada pueblo con el de un personaje celebre de la historia nacional o local. Fue así como en ese mismo mes, el Ayuntamiento de Motul, en honor a tan ilustre personaje, estableció que se le agregue la denominación “De Cepeda Peraza” a la Ciudad.8 Fue hasta septiembre de 1924 cuando Motul deja de llamarse de Cepeda Peraza y se transforma a Motul “De Carrillo Puerto”.9

1 Archivo General del Estado de Yucatán (AGEY). Fondo Poder Ejecutivo: Gobernación (Caja 18, Vol. 7, Exp. 20, 1835 y Caja 20, Vol. 10, Exp. 13, 1837) y Justicia (Caja 25, Vol. 4, Exp. 20, 1838).
2 Manzanilla, Yanuario. Recuerdos de la campaña de los republicanos contra el Imperio, en el Estado de Yucatán. Mérida. 1888.
3 Pérez Galaz, Juan de Dios. “Apéndice. Breves notas biográficas de otros cinco yucatanenses”. En: Enciclopedia Yucatanense, México D.F., Gobierno del Estadod e Yucatán, 1977-1981. Tomo VII.
4 Cabrera, Daniel (Edit.) Liberales ilustres Mexicanos. De la Reforma a la Intervención. México, Imprenta del Hijo del Ahuitotle, 1890.
5 Manzanilla, Yanuario. Op. Cit.
6 Baqueiro, Serapio. Ensayo Histórico sobre las Revoluciones de Yucatán, desde el año de 1840 hasta 1864. Mérida: Imprenta de Manuel Heredia Argüelles, 1879. Tomo III.
7 Pérez Galaz, Juan de Dios. Op. Cit.
8 AGEY. Fondo Congreso del Estado. Sección Comisión de Gobernación, Serie Dictámenes. Caja 53, Vol. 3, Exp. 24. 13 de agosto de 1878.
9 AGEY. Fondo Congreso del Estado. Sección Comisión de Legislación, Serie Dictámenes. Caja 81, Vol. 2, Exp. 68. 30 de septiembre de 1924.

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