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La Voz de Motul

Editorial

AGUSTÍN FRANCO VILLANUEVA.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL.

Mención especial se merece el ilustre maestro Agustín Franco Villanueva, sin lugar a dudas el pedagogo más destacado en la historia de Motul y de Yucatán de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, que se merece una biografía más trabajada. Pero la ocasión nos obliga a realizar unos breves trazos de su vida.

Nació el 20 de enero de 1877 en Motul. Sus padres fueron Don Agustín Franco Povedano y doña Marcelina Villanueva. Estudió en ésta ciudad la escuela primaria y después en el Instituto Literario del Estado y en la Escuela Normal de Profesores de Mérida, donde obtuvo el título de profesor de Enseñanza Elemental y Superior. Inició impartiendo clases en Motul y fue nombrado director de la escuela primaria “Roque Jacinto Campos”. Fue catedrático de sexto grado del Instituto Literario del Estado, y de otros centros educativos de Mérida.

Fue contemporáneo de Felipe Carrillo Puerto (1874) con quien vinculó su vocación magisterial con las luchas sociales. Es parte del movimiento pedagógico renovador que se gestó a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, destacando junto con: Adolfo Cisneros Cámara, José Inés Novelo, José de la Luz Mena, Rodolfo Menéndez de la Peña, Gonzalo Cámara Zavala, Santiago Pacheco Cruz, Edmundo Bolio, Eduardo Urzáiz, Manuel Alcalá Martín, David Vivas Romero, entre otros.

Es autor del libro “Despierta” compuesto de lecturas para niños que se utilizó en la educación primaria. Sus colaboraciones en revistas pedagógicas, así como sus artículos periodísticos, fueron elogiados y despertaron gran polémica por sus radicales posturas ante los males sociales y su progresista visión de la educación.

Según Agustín Franco, para que la educación pudiera llenar su noble propósito de preparar al hombre “para la impía lucha de la existencia”, debía: “cultivar la sensibilidad, la inteligencia, la voluntad y las facultades físicas; o en otros términos ha de ser estética, intelectual, moral y física. La comprensión de estas cualidades hace que sea llamada con propiedad integra o integral, calificativo que resume, además, las ideas de armonía, gradación y progresión. La educación armónica consiste en desarrollar cada facultad según su importancia relativa; y la gradación y progresión en ir de lo menos a lo más, de los simple a lo compuesto”.

Al hablar de la educación física como uno de los componentes de lo que se concebía una educación integral, se basaba en los preceptos de Locke y Spencer, señalando que los principios de aquélla eran verdades proporcionadas por el conocimiento que se tenía del organismo humano y su funcionamiento, por lo que se recomendaba  observarlos “so pena de quebrantar la salud, las veces que se trate de educar”. Franco aducía estos principios permitían señalar la existencia de una relación íntima entre las facultades físicas y síquicas, por lo que entre estas habían influencias recíprocas que obligaban a propiciar equilibrio y armonía entre ambas.

En cuanto a la educación moral, Agustín Franco afirmaba que formar el carácter del niño y cultivar sus sentimientos es quizá “la obra más difícil que tienen que realizar padres y mentores en su misión de preparar al luchador y al ciudadano. La adquisición siempre en aumento de nuevas virtudes personales y sociales, nos llevará felizmente a un día de perfecta reciprocidad humana y de cabal inteligencia y libertad”.

Sobre la educación intelectual basaba sus formulaciones en los grandes adelantos que se habían logrado en ciencias y disciplinas como la embriología, la sicología, la antropología, la filosofía y la pedagogía “la educación de la inteligencia tiende a disciplinar y desarrollar el discernimiento, el acuerdo y la memoria” y señalaba que la adquisición de las ideas debía de irse de los simple a lo compuesto, de lo concreto a lo abstracto y para la asociación de las ideas debía emplearse el método inductivo y experimental. Proponía reconocer el valor educativo de la inducción y la acción “la enseñanza de la acción es la única que forma conceptos” concluía Franco.

Acerca de la educación estética consideraba que no tenía por objeto formar artistas ni diletantes ni críticos de arte, sino “a despertar normalmente la imaginación, la cultura de los sentimientos sensibles, a hacer sentir las emociones que produce la contemplación de lo bello, lo hermoso, lo simétrico y los armonioso”.

Con motivo de la visita de Salvador Alvarado a Motul, ya referida que ocurrió el 8 de agosto de 1915, 4 días después, el 12 de agosto de ese año, Salvador Alvarado nombró director general de Enseñanza Rural en el Estado al maestro Agustín Franco Villanueva. Quien promovió la Ley de Enseñanza Rural, cuya puesta en práctica llevó en el Estado como Jefe del Departamento de Educación. Días después participó directamente en la organización del Primer Congreso Pedagógico, efectuado en Mérida entre el 11 y el 15 de septiembre de 1915.

En el gobierno de Felipe Carrillo Puerto fue Jefe de Educación Pública. Alentó la fundación de 1,200 escuelas rurales en todo el estado. Estimuló la promulgación de leyes y reglamentos y se preocupó por la dignificación del magisterio y la escuela rural. Fue uno de los que auspiciaron el Primer Congreso Feminista celebrado en enero de 1916. Contribuyó a fundar decisivamente la Escuela Racionalista de Yucatán, junto al profesor José de la Luz Mena, con quien desde años atrás había promovido esta modalidad educativa.

Asistió como delegado por la Liga de Profesores a la Comisión que Integró el Primer Congreso Obrero Socialista de Motul, del 9 al 10 de marzo de 1918. Fue electo diputado federal al Congreso de la Unión durante el gobierno de Carlos Castro Morales. Asistió como delegado por el Consejo Federal del Partido Socialista del Sureste del Segundo Congreso Obrero Socialista de Izamal, efectuado del 15 al 20 de agosto de 1921. Se afilió a la logia masónica Renacimiento No. 1 de la ciudad de Mérida en 1922.

En sus escritos fijó su postura a favor de la causa de una nueva sociedad. Fue siempre un partidario de la Revolución que se debía sustentar en los avances científicos y el bienestar de los infantes, por ser ella la que debía de producir la libertad y la igualdad social. Falleció el 20 de febrero de 1961, legándonos sus aportaciones para los avances de la educación en Motul y en el Estado. Su hijo fue Agustín Franco Aguilar, político y periodista nacido en esta ciudad en el año de 1906, quien fuera gobernador del Estado de 1958 a 1964.

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