La Voz de Motul

Editorial

147 Aniversario de Motul como Ciudad

Ariel Avilés Marín. 

Las poblaciones en el mundo entero tienen tras de sí una historia, ésta incluye a sus habitantes, este sentimiento de pertenencia se llama entraña. Hay ciudades con entraña más o menos profunda. La Ciudad de Motul, “La Perla de la Costa”, está entre las más entrañables. Siendo una ciudad relativamente pequeña, tiene en el devenir del tiempo historias, tradiciones, personajes, los unos, históricos, entrañables los más. Motul tiene una historia larga en el tiempo, pues ésta no empieza con la fundación hecha por los españoles a su llegada. Ya, desde siglos antes, Motul era un importante cacicazgo maya.

El origen de su nombre ha sido muy discutido, el historiador y genealogista Don Juan Francisco Peón Ancona, autoridad muy seria en la materia, lo relaciona con un legendario pájaro que existió, o existe en la tradición maya, el pájaro Mut. Por esa razón, Don Juan Peón pone a esta mítica ave en el escudo heráldico de la Ciudad de Motul.
En el año de 1872, la Villa de Motul ha alcanzado un importante desarrollo, por lo que el gobernador Manuel Cirerol le otorga la categoría de ciudad, por ello, el 22 de febrero de cada año, el pueblo motuleño se vuelca en festividades por esta grata efeméride. Y este año no ha sido la excepción, pues se ha festejado este 147 aniversario con una importante serie de actividades culturales y artísticas de gran lucimiento; mérito indiscutible de la visión del actual alcalde de la ciudad, Roger Aguilar Arrollo, y con el concurso de ciudadanos inquietos y distinguidos, como Valerio Buenfil.

A las once de la mañana dan inicio los festejos con la inauguración de importante y original exposición fotográfica. La dicha exposición está compuesta por una veintena de fotografías, elaboradas en dos partes; una parte superior en blanco y negro que contiene una imagen histórica de un Motul que fue; y en la parte inferior, una vista en colores del mismo lugar y el estado que hoy guarda. La comparación es muy fuerte, pues en una gran cantidad de los casos la exposición resulta una fuerte denuncia del alcalde del patrimonio arquitectónico de la ciudad que le ha sido robado por la inconciencia de sus propios moradores. Ya, desde sus palabras en la ceremonia de inauguración, Roger Aguilar nos muestra que es un hombre vertical, sincero y muy directo, de esos que llaman a las cosas por su nombre y que no tiene pelos en la lengua: “Vean la fotografía de nuestra iglesia de San Juan Bosco, qué horrible se ve hoy con esa antena de telecomunicaciones detrás de ella. ¡No entiendo como una autoridad pudo dar el permiso para que se construyera ahí! Entiendo que esa antena cumple una función importante, pero se pudo ubicar cerca de ahí, que no interfiriera, como lo hace, con la vista de nuestra iglesia, que es un símbolo de la ciudad”. Desde ese momento, el munícipe se ganó nuestra simpatía.

De inmediato subimos a la Sala de Cabildos de la Ciudad, en donde se llevó a cabo un evento cultural de altos vuelos. La Academia de Cronistas e Historiadores de Yucatán se reunió en pleno en el Palacio Municipal de Motul y realizó una importante jornada de reflexiones sobre la historia de la ciudad y del estado. La reunión fue presidida por el Dr. Renán Góngora Bianchi. Se instala el Cabildo de la Ciudad, y después de cumplida esta formalidad, se incorpora el Dr. Góngora a la mesa. Asistieron a la reunión una gran cantidad de cronistas e historiadores, entre los que se encontraban el Dr. Fernando Bautista Buenfil, Cronista Vitalicio de la ciudad de Tekax; el Profr. Anacleto Cetina Aguilar, Cronista de la ciudad de Hunucmá; el Ing. Lorenzo Couoh Ku, Cronista de Dzidzantún; la Mtra. Yazmín Gaspar Góngora, periodista e historiadora yucateca; Arq. Sergio Grosjean Abimerhi, historiador en Arqueología Histórica; el Lic. José Antonio Gutiérrez Triay, Cronista de Espita; Antr. Jorge Iván Borges Castillo, Cronista de Tekal de Venegas; Felipe Juárez Silva, Cronista de Tixkokob; Miguel Angel Orilla Canché, Cronista de Ixil; Mtro. Jorge F. Rivas Cantillo, Historiador Gráfico de Mérida; Profr. Luis Arturo Rodríguez Sabido, Cronista de Peto; José Antonio Ruiz Silva, Historiador de Mérida; Profr. Abelardo Tamayo Esquivel, Cronista de Dzilam González; Jorge Enrique Várguez Be, Cronista de Tixpéual; y desde luego, Valerio Buenfil Méndez, quien sin ser oficial, hasta ese momento, ha ejercido por muchos años la investigación y crónica histórica de su amada ciudad de Motul. Debemos consignar la presencia de un hijo distinguido de la ciudad de Motul, el Mtro. Faulo M. Sánchez, que también participó activamente en la importante sesión.

En el desarrollo de la jornada de historia se tocaron los tópicos más diversos sobre Motul, su historia, sus tradiciones, los nombres de sus esquinas, que han dado personalidad propia a la urbe y que están en peligro de ir perdiéndose, pues los propietarios de los lugares que le han dado nombres a las esquinas, muchas veces toman la decisión y cambian el nombre de la tienda, el molino u otra cosa que le ha dado esa presencia tradicional. El grupo de cronistas sugiere al alcalde que se haga una investigación del tema, y de inmediato se elaboren placas de piedra con los nombres tradicionales que se coloquen en las respectivas esquinas e informen permanentemente a la población de los nombres tradicionales. El cabildo toma con gran entusiasmo la propuesta y asigna a Valerio Buenfil la comisión de realizar la investigación para, posteriormente, mandar a hacer las placas.

Un tema obligado sale a colación, la razón por la que se ha alterado la tradicional frase atribuida a Felipe Carrillo en el momento de su fusilamiento: “No abandonéis a mis indios”. Opiniones a favor y en contra del cambio se exponen; Faulo Sánchez dice: “Ni siquiera existe una sola prueba documentada de que Felipe hubiera dicho cosa alguna en ese momento”, se maneja la posibilidad de que la frase hubiera sido acuñada por un poeta, dado su estilo, probablemente Luis Rosado Vega, por su cercanía con Felipe Carrillo. El alcalde expone las razones que lo llevaron a modificar la frase: “Quise evitar el sentido despreciativo y ofensivo que se da al concepto de indio, gente, abarca a todos sin excepción”, expone. Pero de inmediato deja ver su sentido democrático de las cosas: “Ustedes, los cronistas e historiadores saben más de esto, así que pongo a votación la decisión. Levanten la mano los que estén porque se retome la frase tradicional”, convoca y dice: “Notable mayoría, se retoma el texto tradicional”. La decisión es muy aplaudida.

Una inquietud ha corrido en la reunión, Valerio Buenfil, sin serlo oficialmente, es el cronista de Motul, por lo que en conjunto se solicita al cabildo el nombramiento oficial de Valerio. El Alcalde manifiesta: “Es verdad, Motul necesita un cronista, como lo tienen muchos otros pueblos y ciudades de Yucatán. Ya que está reunido el Cabildo en pleno, les solicito su voto económico para designar al ciudadano Valerio Buenfil Méndez, como Cronista de la Ciudad de Motul. Los que estén de acuerdo, sírvanse manifestarlo en forma económica. ¡Aprobado por unanimidad!”, así que, también nos ha tocado atestiguar el nombramiento oficial del Cronista de la Ciudad de Motul. ¡Felicidades Valerio!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: