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La Voz de Motul

Editorial

CARNAVAL Y CENIZA.

RECUERDOS 2007. PBRO. LUCIO CETINA GÓNGORA, PÁRROCO DE MOTUL EN EL 2007.

Con motivo de la proximidad del Carnaval y del Miércoles de Ceniza les presento lo siguiente: El origen de la palabra carnaval es del latín “carnavale”. Es una palabra compuesta de carne que quiere decir carne, y valare que significa adiós; y es la “despedida de las carnes” con motivo de los ayunos y abstinencias de los próximo 40 días, es decir de la Cuaresma. Actualmente el carnaval se ha convertido en una fiesta popular de carácter bullicioso. Se ha transformado en una celebración pública que combina algunos elementos como disfraces, desfiles y fiestas en la calle. Y el sentido de “dejar la carne” se ha vuelto en “fiesta de la carne”, y las personas se divierten, hacen fiesta, se disfrazan, beben con los amigos, disfrutan de su libertinaje; todo, con la esperanza de que asistirán el próximo miércoles a la Iglesia para que les borren los pecados con la ceniza. Este pensamiento de que la ceniza es algo mágico, que borra los pecados, no es sino una idea totalmente falsa y falta de conocimiento religioso. La ceniza no es algo mágico que nos vaya a traer algo especial o a librarnos de un mal. El miércoles de ceniza mucha gente va a que se la pongan. Personas que otros días no entran a la Iglesia, van mezcladas en la multitud. Entran, reciben la ceniza y salen sintiendo que ya cumplieron. Pero… ¿con qué cumplieron? Algunos lo hacen porque creen que si no la toman, ese año morirán. Otros, porque opinan que está mandado. Muchos, por aquello de “¿A dónde va Vicente? ¡A donde va la gente!” Pero ¿qué hay en realidad en eso de la ceniza en la cabeza o en la frente? La Cuaresma es para irnos corrigiendo del mal e ir mejorando la comunidad en que vivimos.

Es para ir muriendo al pecado cada día y avanzando en una nueva vida, vida de hijos de Dios, unidos entre nosotros por el Espíritu Santo que es Espíritu de amor. Para lograrlo con más eficacia, al principio de la Cuaresma se llama a toda la comunidad cristiana para que todos se comprometan a luchar juntos para mejorar. El recibir la ceniza delante de la comunidad y de Dios, es un signo externo del compromiso para luchar contra el pecado y contra todos los males que él trae. Incluso, personas que no son deshonestas desean la ceniza, porque reconocen que también ellas no viven plenamente como cristianas. Este es el verdadero sentido de tomar ceniza: compromiso de corregirnos. Es arrepentimiento de los pecados personales y arrepentimiento también de todos los problemas que otros tienen, porque nosotros no les ayudamos a resolverlos. Es sentir parte de la culpa que todos tenemos en los males del mundo actual. Es arrepentimiento que debe ir unido a una decisión de cambiar de vida. Es propósito de no pecar, de luchar contra la corrupción que ahoga a nuestro pueblo. Es pedir perdón por lo pasado y pedir ayuda a Dios para corregirnos. Es ponerse un distintivo de com- prometido en la lucha contra el mal. ¿Tomarás la ceniza con esa convicción y ese propósito? Si no lo haces así, no pasarás de mancharte la cara o ensuciarte el pelo. Sé sincero al tomar- la. Comprométete de verdad a mejorar tu vida y uniéndote a otros comprometidos, lucha por mejorar nuestra comunidad.

Pbro. Lucio Cetina Góngora. 

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