La Voz de Motul

Editorial

MOTUL PUEBLO MÁGICO.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL.

La ciudad de Motul es un lugar mágico por su gente, su cultura y su paisaje; se le conoce como la Perla de la Costa, es un ciudad cosmopolita, destino de viajeros y comerciantes. Está ubicada estratégicamente al norte de la península de Yucatán, es un centro regional conectado por autopista a cuarenta minutos del aeropuerto de la ciudad de Mérida y del puerto de altura de Progreso, Yucatán.

Uno de los rasgos de la identidad local, son los huevos motuleños, una de las estrellas de la gastronomía internacional yucateca. Destacado lugar se ha ganado este platillo de la ciudad. Su presencia en los menús de los mejores restaurantes atrae especial atención de los comensales que gustan saborearlo, principalmente en el desayuno, momento ideal para disfrutarlos.

Hace 65 millones de años, un meteorito de más de 10 kilómetros de diámetro, impactó esta región provocando la extinción de la mayoría de las especies, entre ellas, los dinosaurios que habían dominado el planeta durante 180 millones de años. El meteorito llenó de agujeros las piedras y permitió la formación de los cenotes que están envueltos de creencias y temores. Se cree que los cenotes tienen vida y se tragan a la gente. Existen varios cenotes en la ciudad, el más popular es el cenote Sambulá por sus cálidas y apacibles aguas, recibe a miles de visitantes todo el año, es un sitio de encuentro y convivencia. En un símbolo de identidad.

Motul viene de la voz maya Mutul que tiene distintas interpretaciones. En la Relación de Motul escrita por el Capitán Martín de Palomar en 1581, se asienta que tomó el nombre de Mutul de un señor antiquísimo que le pobló, que se llamaba Zacmutul que quiere decir hombre blanco.

Según Eulogio Palma y Palma(1901) a semejanza de Juan Pío Pérez: Mutul viene de las voces mayas Ma-u-tul que significa No rebose. Palma y Palma relató que escuchó a vecinos del poblado entonar plegarias Ma-u-tul frente al misterioso cenote escondido que existe en el centro de la ciudad y del que no se tiene su ubicación exacta.

Mutul se castellanizó en Motul. Fue la capital de la Provincia de Ceh Pech que comprendía un vasto territorio. Sus principales poblaciones fueron: Ucí, Kiní, Muxupip, Telchac, Dzemul, Cacalchén, Bokobá, Suma, Chuburná, Itzimná, Conkal, Sitpach, Cholul, Chablekal, Kiba, Maxtunil, Chicxulub, Ixil, Yaxkukul, Mocochá, Baca, Tixkuncheil, Sabanal, Tixpehual, Tixkokob, Nolo, Ekmul y Euán.

Motul es la cuna del mestizaje yucateco, así lo atestigua la “Crónica de Chacxulub Chen” escrita por el príncipe Maya Ah Nakuk Pech en 1543 y el Diccionario Calepino de Motul, elaborado por Fray Antonio de Ciudad Real en el convento San Juan Bautista de esta ciudad a finales del siglo XVI con las aportaciones de los frailes de las parroquias de la región. Aquí se fundieron los mundos maya y español en una nueva cultura.

El Kí, o henequén, también conocido como sosquil, es originario de estas tierras, estos son los suelos más aptos para su producción, aquí logra este agave su mejor resistencia. El henequén es el símbolo que caracteriza la región. La ciudad logró su esplendor durante la época henequenera en la segunda mitad del siglo XIX.

En uno de sus escritos Acrelio Carrillo Puerto afirmó “Cuando comenzó a incrementarse la siembra del henequén, los agricultores de la ciudad de Motul y sus alrededores, se dedicaron con verdadero tesón y entusiasmo que mucho enaltece, al cultivo y explotación de este precioso agave, lo que con el correr del tiempo hizo que esta región fuera considerada como la más importante del estado, por sus numerosas y ricas haciendas henequeneras, resultando de esta actividad que hasta el decenio de 1910 a 1920, los hacendados tuvieran sus hogares bien amueblados con vistosas salas de recibo, mueblaje austriaco; estantería fina de manufactura francesa para sus recámaras; sus carros de victoria “Retif” traídos de París, pianos alemanes, buenos caballos para montar y un servicio doméstico de muchachas lindas, ya que se tenía cuidado de ataviarlas para lucirlas”.

Felipe Carrillo Puerto es conocido como el Cristo Rojo de los Mayas, el dragón de los ojos de jade, una figura emblemática de este periodo. Su nombre esta grabado con letras de oro en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y en el Congreso del Estado de Yucatán, infinidad de es- cuelas, organizaciones y estatuas se erigen en su nombre en toda la nación y otros países.

Motul es la cuna del socialismo de Yucatán y México. Recibe miles de visitantes procedentes de todas las latitudes del orbe que rinden homenaje a la memoria de Felipe Carrillo Puerto que resplandece como la de Emiliano Zapata y la de Francisco Villa. La enigmática vida de Felipe Carrillo Puerto envuelve de misterio la ciudad.

En esta época surgieron los huevos motuleños. La cocina popular motuleña de origen maya, había recibido durante tres siglos la influencia de la cocina española, y en las décadas de 1890 a 1920 se introdujeron las costumbres culinarias de los libaneses, que consumían cebollas, ajo, aceite de oliva y el trigo, así como el gusto de comer los huevos fritos sobre el pan árabe.

En la cocina popular motuleña existían como ingredientes cotidianos las tortillas, el frijol, los huevos y los tomates que provenían de las milpas y de los patios de las casas que eran huertos familiares. Estos ingredientes eran los que disponían la mayoría de las familias para desayunar. Comían huevo con tortillas y machacaban o tamulaban el tomate, lo hacían kut.

Los huevos motuleños surgen en la vida cotidiana de la necesidad de cocinar con los ingredientes disponibles. Originalmente es un platillo sencillo, casero. Todos tenían los mismos ingredientes, pero su propia forma de prepararlos. Los huevos motuleños son un patrimonio, un elemento, un rasgo de la identidad motuleña.

La receta original se le atribuye a Don Jorge Siqueff Febles, un migrante libanés que arribó a la ciudad en 1896. Hábil para el comercio, era un excelente cocinero y hombre de empresa. Su mérito fue desarrollar la salsa. En vez de los tomates machacados, la afinó friendo primero la cebolla en aceite de oliva a la que le puso el tomate picado y el jamón español ahumado, al final le agregó chícharos, para realzar el platillo lo sirvió con abundante frijol refrito y doble tostada generosamente aderezadas con la salsa.

Don Jorge Siqueff es el principal promotor de los huevos motuleños, participó como instructor y daba cursos de cocina en Cozumel, Cancún y la Riviera Maya donde enseñaba su platillo estrella los huevos motuleños, afirmaba “La salsa es el espíritu de los huevos motuleños”.

Cuenta la leyenda que en un desayuno que ofreció en el cenote Sambulá de esta ciudad el gobernador Felipe Carrillo Puerto a José Vasconcelos, Secretario de Educación Pública de la nación, don Jorge Siqueff preparó los huevos motuleños que fascinaron a la comitiva integrada por Diego Rivera, Roberto Montenegro, Jaime Torres Bodet, Carlos Pellicer, Pedro Enriquez Ureña y Adolfo Best Maugard, quienes cuestionaron el nombre del platillo, recibiendo como respuesta del gobernador Felipe Carrillo Puerto en tono firme !Estos son huevos motuleños!, haciendo alusión al valor del socialismo yucateco.

Existen testimonios de una receta para cocinar huevos motuleños que se le atribuye a Olegario Kantún, un cocinero de esta ciudad que cobro fama en la ciudad de Mérida sirviendo banquetes oficiales y fiestas privadas a mediados del siglo XX (1950). Sólo existen testimonios orales al respecto

Actualmente la ciudad de Motul es la cabecera del municipio del mismo nombre. Las principales poblaciones son: Ucí, Kiní, Kaxatah, Mesatunich, Sacapuc, Timul, San Pedro Chacabal, Santa Te- resa, Dzununcán, Kambul, Kancabal, Kancabchén Rancho, Komchén Martinez, San Pedro Cámara y Tanyá.

Uno de sus atractivos es el convento y templo en honor a San Juan Bautista que inició su construcción en 1567 por Fray Hernando de Guevara y fray Francisco de la Torre. Se terminó la iglesia el 2 de febrero del año 1651, cerca de un siglo después de haberse comenzado.

Destaca la importancia del sitio arqueológico de Ucí. Estudios recientes confirman que fue una ciudad importante con gran influencia regional, probablemente es el sitio donde se fundó la ciudad de Motul originalmente. Tiene un sacbé de 18 kilómetros de largo. Un sacbé es un camino o carretera, plataformas prehispánicas limitadas por muros de contención, rellenas de grandes piedras al fondo y grava en la superficie con una gruesa capa de estuco, equivalente al pavimento moderno; su altura promedio es de un metro.

El meteorito que explotó hace miles de años cocinó la tierra, le dio un sazón propio a los productos naturales de esta región. Por los suelos tenemos el mejor chile habanero de Yucatán y la mejor fibra de henequén, así otros productos. Esto distingue a la gastronomía local que ofrece además: cochinita pibil, relleno negro, relleno blanco, frijol con puerco, puchero, lechón al horno, potaje, panuchos, salbutes, polcanes y un sin fin de exquisitos guisos y postres. El mercado 20 de noviembre de la ciudad de Motul es de los más limpios de Yucatán y ofrece toda la variedad de la gastronomía yucateca, ofrece servicios todos los días.

El Santo Patrono es San Juan Bautista, su fiesta es religiosa y no profana. La fiesta más importan- te es a la virgen del Carmen el 16 de julio, día del Año Nuevo Maya, se realizan misas, gremios, danzas, corridas, vaquerías, comilonas, bailes y libaciones populares, miles de visitantes acuden a la procesión del 16 de julio.

En el mes de enero se realizan las fiestas a San Juan Bosco con misas, gremios, corridas, vaquerías y bailes populares. La devoción a San Antonio de Padua que celebran en la comisaría de Ucí, es de las más importantes; congrega a visitantes de toda la región, es una fiesta con regias vaquerías y corridas y toros.

Otra de las devociones importantes son las que se realizan a la virgen de la Asunción en la comisaría de Kiní en los meses de agosto y diciembre y las festividades a San Miguel Arcángel en la comisaría de Sacapuc a fines de septiembre.

En el mes de noviembre se le rinde culto a los muertos con la ceremonia del Hanal Pixán “Alimentos de las ánimas”. Miles de motuleños año con año reciben la visita de la muerte, a la que no se le teme. Se le respeta. Se le hacen ofrendas y se convive con ella, en una danza interminable entre la vida y la muerte.

Editor

José Valerio Buenfil y Méndez 24 de junio de 2017 lavozdemotul@gmail.com

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José Valerio Buenfil y Méndez

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Correo electrónico: lavozdemotul@gmail.com
La voz de Motul, Motul Pueblo Mágico,julio de 2017, tiraje de 1000 ejemplares

One thought on “MOTUL PUEBLO MÁGICO.

  1. Valerio,
    es un placer leer tu escritura; contiene una riqueza en sabiduría e información.

    Ya que resido en el extranjero leer sobre Motul me hace sentir cerca y ser parte de esta región.

    Te mando un fuerte abrazo.

    Sinceramente,

    William May
    Sacbé Films

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