La Voz de Motul

Editorial

LA LUCHA POR LA TIERRA Y LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN MOTUL(1915-1927).

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL.

La Revolución Mexicana (1910) fue una expresión popular en contra del gobierno de Porfirio Díaz, entronizado por más de 30 años en el poder de México. Con Díaz, una parte de la jerarquía católica tenía la protección del gobierno, continuando con la tradición heredada de la Colonia, pese a los avances alcanzados con las Leyes de Reforma. Cuando estalló la Revolución esos dirigentes por temor a perder sus intereses, empezaron a buscar gobernantes que los apoyaran. Con este afán se promovió la formación del Partido Católico Nacional.

En esos años era evidente y existían acusaciones en contra de los sacerdotes de acumular riquezas, involucrarse en la política y de tener conductas tachadas de inmorales. Como respuesta surgió el anticlericalismo, un movimiento de ideas, discursos, actitudes y comportamientos que rechazaban la interferencia de la iglesia y la religión en la vida pública. Los hermanos Flores Magón fueron promotores de las ideas anticlericales y del anarquismo. En esta ciudad los hermanos Carrillo Puerto, principalmente Felipe, Elvia y Eraclio, simpatizaron con estas ideas y las promovieron en la comunidad.

Francisco I. Madero mantuvo relaciones con la iglesia y había ofrecido a la Jerarquía Católica su apoyo para la derogación de las Leyes de Reforma. El golpe del Gral. Victoriano Huerta (en 1913) complicó la situación con la parte de la iglesia que había simpatizado con las aspiraciones del militar. En este contexto surgió el anticlericalismo que promovió Venustiano Carranza, quien consideraba entre los responsables del asesinato de Francisco I. Madero a las altas esferas católicas.

A nivel nacional en la fase armada de la Revolución, el movimiento anticlerical cerró iglesias, asesinó religiosos, profanó templos y pregonó el ateísmo. Este movimiento estuvo lleno de ambigüedades y contradicciones. Irónicamente, mientras sus dirigentes ordenaban realizar actos en contra de la iglesia, los revolucionarios llevaban al cuello escapularios y crucifijos, en el sombrero a la Virgen de Guadalupe y cocido en el exterior de sus blusas escapularios del Sagrado Corazón de Jesús con el lema “Detente enemigo, el corazón de Jesús está conmigo”, como muestra de que la herencia religiosa formada por siglos, resultaba difícil de erradicar.

En el régimen carrancista fueron expulsados del país o encarcelados la totalidad de los obispos, excepto el de Cuernavaca, que estaba en territorio zapatista. Emiliano Zapata nunca molestó a los sacerdotes que se encontraban en sus dominios y cuando los carrancistas cerraban los templos o expulsaban a los sacerdotes, los zapatistas los abrían y permitían que el clero regresara a sus parroquias.

En 1915 Acrelio Carrillo Puerto era el presidente municipal de Motul. El 6 de enero de ese año Venustiano Carranza emitió la Ley Agraria para restituir las tierras a los campesinos, una demanda que cimentaba el movimiento revolucionario. En marzo entró a Yucatán el Gral. Salvador Alvarado integrante del Ejército Constitucionalista bajo las órdenes de Carranza. Con Alvarado se inició la promoción de una política anticlerical que encontró en Motul terreno fértil por las ideas promovidas por los hermanos Carrillo Puerto. Existen testimonios que recuerdan que en la época de Alvarado había autoridad, sobre todo porque a los delincuentes se les castigaba de manera pública y ejemplar.

En ese tiempo Felipe Carrillo estaba colaborando con Emiliano Zapata en Morelos. A su regreso a Yucatán, la lucha de Felipe continuó en ese sentido, enarbolando la restitución de tierras y fortaleciendo la liberación de los campesinos “acasillados” iniciada por Alvarado desde su llegada, es decir, aquellos campesinos henequeneros que vivían recluidos como esclavos en las haciendas henequeneras; trabajaban atados a un sistema de deudas totalmente injusto. Existía la “chichan” cuenta y la “nohoch” cuenta, a través de las cuales el patrón controlaba a los “acasillados”.

En algunas haciendas para salir tenían que pedir permiso al patrón. Las deudas propiciaron distintos abusos que incluían a las familias de los campesinos. En algunas fincas los patrones mantenían el derecho de “pernada”, que les permitía pasar la primera noche con las novias que se casaban en sus fincas, a cambio costeaban las fiestas y en algunos casos los apadrinaban. Estos patrones, tanto padres como hijos, también cometían abusos sexuales con parte del servicio doméstico.

En 1915 los hermanos Carrillo Puerto que tenían el control del gobierno municipal, se vieron fortalecidos con el gobierno de Alvarado. Elvia y Eraclio encabezaban la lucha en ausencia de Felipe.
Los hacendados se aglutinaron en torno a Nazario “Naz” Campos Palma para la defensa de sus intereses, principalmente contra el reparto agrario. Como recurso jurídico en el período de 1913 a 1929 disgregaron las grandes propiedades de las haciendas entre sus familiares. Esto con el afán de burlar la Ley Agraria. Así se crearon infinidad de haciendas anexas. “Naz” había cobrado fama por su habilidad en los negocios y cierta crueldad en el trato con los trabajadores, por esto algunos de sus parientes no le decían “Naz”, sino “Satanás”.

Avisados por Acrelio de la lucha de Alvarado, el 8 de julio de 1915 Felipe Carrillo se encontraba de tránsito en Nueva Orleáns, acompañado de su hermano Benjamín, emprendieron su regreso a la ciudad con el propósito de fortalecer la lucha por la tierra y la libertad1.

La lucha por la tierra desató las pasiones, estallaron los odios y comenzó la etapa violenta de la Revolución Mexicana en Motul. Socialistas contra Liberales. La gente pobre del campo apoyó a los socialistas encabezados por Felipe Carrillo Puerto y los patrones dueños de las fincas, se organizaron con los liberales para defender sus intereses. Trajeron campesinos de otros estados para trabajar en las fincas y enfrentar a los campesinos henequeneros, fueron conocidos como “los mexicanos”.
Los miembros del clero con mucho arraigo en las poblaciones también tomaron partido en esta lucha; aunque existieron sacerdotes que a hurtadillas apoyaron la causa revolucionaria, la mayoría se sumaba abiertamente a la defensa de los intereses ya establecidos. “El 1º de septiembre de 1915 el Comandante Militar de Motul puso a disposición del Gobierno del Estado al cura español Manuel Martínez Herrera por propalar noticias contra la causa revolucionaria”2.

“El 15 de septiembre de 1915 fueron cerradas las iglesias del interior del Estado, quedando a partir de ese momento restringido el ejercicio del culto a la ciudad de Mérida. Los sacerdotes de las iglesias del interior fueron obligados, primero a radicarse en la capital y luego expulsados del país”3.
La orden de Alvarado fue contundente: “Los templos católicos cerrados fueron utilizados en su mayor parte como escuelas, pero algunos de ellos sirvieron como bodegas, otros fueron entregados a sociedades masónicas, y algunos sirvieron de foro para las conferencias anticlericales”4. Aparecieron los “toc santos”, personas del gobierno que buscaban principalmente imágenes religiosas de bulto, de vírgenes y de santos para quemarlos y destruirlos. Su presencia sembró el terror en la comunidad. Recordemos que en ese tiempo en la mayoría de los hogares de Motul existían altares y en muchos de ellos había imágenes de bulto. La población inmersa en la sacralidad religiosa reaccionó espantada ante esta ola de lo que consideraban sacrilegios, los pozos de las casas, las cuevas y las sascaberas sirvieron para ocultarlos.

La persecución religiosa en Motul

La persecución religiosa fue una de las acciones revolucionarias que encontró mayor resistencia popular. En Motul, el padre Cayo Castillo Suárez encabezó la defensa de la iglesia. Con un puñado de valientes católicos entre los que estaba Don Julián May Perera, organizaron la custodia y veneración de las imágenes religiosas de bulto principales de la iglesia de Motul, las de la Virgen del Carmen y de San Juan Bautista.

Don Julián fue un próspero productor henequenero que logró amasar una considerable fortuna. Cuentan sus familiares que un día salvó la vida en un accidente y que por ello se convirtió en uno de los más fieles devotos de la Virgen del Carmen. La capilla particular de Don Julián ubicada sobre la calle 27 x 10 sirvió para resguardar las imágenes de la Virgen del Carmen y a San Juan Bautista de los afanes destructivos de los “toc santos” del gobierno. Don Julián donó esta propiedad para que fuera una capilla5.

En Kiní la virgen de la Asunción fue resguardada en una sascabera y en los túneles ocultos que existen al norte del poblado por Don José Remedios Avilés y José Elías Pech. En Ucí y en Muxupip también hicieron lo propio, guardando a los santos de los ataques anticlericales.

La movilización popular en defensa del patrimonio religioso se volvió una constante en todas las poblaciones yucatecas. “En Telchac Pueblo unas 300 personas impidieron violentamente la confiscación de imágenes religiosas y objetos del culto”. La valentía y resistencia popular de los católicos se expresaba “con manifestaciones públicas portando estandartes y banderolas tricolor en la entrada y salida de los gremios y el uso inmoderado de las campanas”. “Esta situación se prolongó por un año, tras el cual el gobierno del Gral. Salvador Alvarado permitió la reapertura de las iglesias en todo el Estado, así como el ejercicio al culto aunque con ciertas restricciones en los horarios y el número de sacerdotes en las poblaciones, poco a poco y según fuera demandado por la población, las iglesias fueron entregadas a los vecinos católicos de la localidad” 6.

La ley de cultos de Alvarado limitó las prácticas religiosas. “Los cultos solo se podían realizar a determinados horarios y en el interior de los templos, se prohibía besar imágenes u objetos e instalar las pilas bautismales y de agua bendita. Además el Ejecutivo debía de estar informado permanentemente sobre la conducta de los ministros”. Antes de cumplirse 6 meses de la reapertura, las iglesias del interior fueron cerradas nuevamente y los ministros expulsados del país. El 3 de mayo de 1916 fue prohibido el ejercicio del culto en todo el estado, cerrándose incluso los templos de la capital7.

El 16 de febrero de 1917, el Comandante Militar de Motul informaba al gobernador Alvarado “Ha tomado nota esta Comandancia para cuando los vecinos de alguna de las poblaciones de este partido soliciten para las prácticas del culto católico las iglesias respectivas se procederá sin tramitación alguna a entregarlas con las restricciones que expresa y siempre que en ella no existiere instalada escuela alguna, pues en esos casos esta comandancia en acatamiento de su precipitada nota se abstendrá de verificarlo, hasta que los interesados gestionen y faciliten una casa del lugar, cómoda y adecuada para trasladar la escuela”8.

El 1º de octubre de 1916 tomó posesión Felipe Carrillo Puerto como presidente municipal de Motul. Destacaba en su grupo Valerio Buenfil, un abastecedor pragmático que se enroló en las luchas socialistas. Valerio fue suplente de Felipe Carrillo en la presidencia municipal, cuando éste pidió licencia se convirtió en Regidor Propietario, fue Comisionado de Policía en el Cabildo.

Con la llegada de Salvador Alvarado a Yucatán, la policía municipal de Motul pasó a depender del gobierno del Estado, se establecieron las Comandancias Militares. La pérdida del control de la policía socavó la autonomía municipal y exacerbó el clima de enfrentamiento entre los grupos locales y la Comandancia Militar que estaba en esta ciudad ubicada a espaldas del actual palacio municipal.
En esos años, el gobierno municipal luchaba por recuperar el control de la policía municipal. Después de un forcejeo entre Felipe Carrillo y el Gral. Salvador Alvarado, Motul recuperó el control de la policía, gracias a la vigencia de la recién promulgada Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el 5 de febrero de 1917. Un mes después, en marzo Valerio Buenfil siendo Regidor fue nombrado Comandante de la Policía Municipal de esta ciudad.

El 16 de mayo de 1917 Victoriano Martínez, presidente municipal de Motul informó que “En virtud de que hasta la presente fecha el encargado del templo de esta ciudad no ha avisado a esta presidencia como lo previene el artículo 130 de la Constitución”, por lo que instruyó a Valerio Buenfil, Comandante de la Policía, proceda “a notificarles se abstengan de verificar ceremonias en el interior del templo y abrir este al público sin que antes llenen el requisito que les impone el referido artículo de nuestra Constitución”9.

Estos hechos causaron hondo malestar en la comunidad católica motuleña y se vivió un ambiente de agitación social y de enfrentamientos. En la ciudad, los hombres andaban armados con pistolas y los campesinos usaban escopetas y machetes. Los delitos comunes fueron por difamación, calumnias, lesiones, allanamiento de morada, abusos de autoridad, usurpación de funciones, asonada, motín y homicidio. Hubo muertos con machetes y pistolas por causas políticas durante la Revolución, pero no encontramos registro de agresión contra religiosos.

Para contrarrestar el clima álgido que imperaba en Motul, el 27 de mayo de 1917, el Ayuntamiento sacó el siguiente aviso: “En virtud de que constantemente se están propalando noticias que alarman injustificadamente a la sociedad y perjudican el buen nombre de la clase trabajadora de este municipio atribuyéndole la intención de cometer actos vandálicos, esta presidencia previene al público en general que castigará severamente a toda persona que se le pruebe o se le sorprenda propalando estas noticias.10”

Los enfrentamientos se dieron también en el ámbito educativo. El 25 de mayo de 1917 el Capitán 2º del Ejército, Militar Mayor Alfonzo López, Comandante Militar de Motul informaba al gobernador Alvarado “Ha tomado nota esta Inspección Administrativa del oficio número 2345 de fecha 19 de mayo en curso, relativo a las infracciones que a la Ley General de Educación Pública y Constitución General de la República que se cometen haciendo funcionar escuelas primarias con el carácter de católicas u otras, y ya se comienza la indagación correspondiente a efecto de informar a esa Superioridad sobre el particular, por lo que respecta a este Departamento”11.

Con la nueva clausura del templo el padre Cayo Castillo reorganizó a la gente para la lucha. En el mes de octubre de 1917 le solicitaron al presidente municipal Victoriano Martínez, “permiso para abrir al público para las prácticas del culto católico, la capilla ubicada en la “Quinta San Juan” de la propiedad del Sr. Julián May Perera”12. Días después, el 10 de octubre de 1917 murió Don Julián, su pérdida le restó empuje a la lucha católica, le sucedió en las movilizaciones su hijo Don José Remigio May Pinto.
Con un retraso que podría causar perspicacia, fue hasta el 23 de octubre de ese mismo año, que el presidente municipal de Motul turnó la solicitud de Don Julián (ya fallecido) al Gobierno. El 26 de octubre de 1917, Álvaro Torres Díaz Secretario General (Gobierno) de Yucatán dio respuesta al oficio “este gobierno acordó se diga a usted que no ha lugar a la petición de los mencionados vecinos”13.
En 1918, Los ciudadanos Manuel Canto, Silvio Kú y Anastasio Gómez encabezaron la petición de los católicos “para abrir al público el templo de esta ciudad, para prácticas del culto católico”. El 7 de mayo de 1918, el presidente municipal comunicó a los solicitantes que “En sesión celebrada anoche este Ayuntamiento acordó decir a ustedes, en contestación a su instancia que piden que no se les puede conceder el permiso que solicitan en virtud de que el templo no reúne las condiciones higiénicas indispensables que requiere todo edificio que se pretende abrir al servicio público, pues no tiene piso impermeable, sino únicamente tiene piso de tierra mojada. Además acordó decirles que ya que están interesados en la conservación de templo manden componer el pararrayos que hay instalado sobre el edificio de referencia, para evitar que una descarga eléctrica destruya aunque sea una parte del tantas veces citado templo” 14.

La Liga de Resistencia “Nachi Cocom” de esta ciudad encabezó la lucha anticlerical. En un oficio dirigido al gobernador del Estado le señalaban “En vista de los insistentes rumores y de la prensa nos enteramos de que en próximo mes de enero se verificaría en esta misma una fiesta formal con sus respectivas corridas, tómbolas y cantinas, conculcando de esa manera la Constitución General de la República y de la particular del Estado, por cuyo motivo se pasó a discusión de la asamblea celebrada por esta Liga en el día de ayer y la concurrencia en masa protestó enérgicamente contra los iniciadores de la fiesta por las razones que pasamos a enumerar: Primera, la actual situación por la que atravesamos. Segunda, la infracción de los artículos relativos a la prohibición de las corridas de toros y juegos de azar y la de nuestra Constitución con respecto a Ley de Estado Seco. Tercera, la apertura del templo en la cual el vampiro eclesiástico se encarga de subyugar de nuevo las almas populares de acuerdo con sus secuaces los reaccionarios, que no desperdician ningún momento para la reconquista de sus antiguas prebendas. Cuarto, los eternos explotadores del pueblo, los comerciantes que siempre aprovechan de las desgracias del pueblo para extorsionarlos y envenenarlos con el alcohol. Quinto, los pobres jornaleros en la fiesta, viéndose sin dinero, como debe usted comprender, recurrirán a sus amos y de nuevo se van a endeudar y en el momento oportuno le pagarán sus trabajos como les venga en gana. En tal virtud, A usted C. Gobernador, nosotros los socialistas que nos preciamos de seguros colaboradores del actual régimen constitucionalista, no permitimos de ninguna manera, que esta culta ciudad de MOTUL CUNA DEL SOCIALISMO EN YUCATÁN, sean burladas la leyes de nuestra carta magna, que tanta sangre ha costado su conquista. Tierra y Libertad, Motul a diciembre 2 de 1918. El Presidente de la Liga, José María Ku; Agente de Reclamaciones, Valerio Ku; Agente de Trabajo, Germán Pech; Secretario, Moisés Chan”15.

En marzo de 1920 el enfrentamiento entre la iglesia y los socialistas llegó al terreno judicial. El cura párroco Cayo Castillo por sus homilías fue acusado ante Juzgado de Primera Instancia de lo Criminal por los delitos de calumnia e injuria pública. Todo inició con la publicación de un artículo en la sección de Motul de la Revista de Yucatán firmado con el seudónimo de “Caballero Gris”. Resulta que se hizo público el sermón del cura Cayo Castillo con relación al matrimonio civil “…las personas católicas que creyendo en la religión cristiana contraen matrimonio únicamente por lo civil, no son legítimamente casados y los demás católicos pueden considerarlos como concubinados, en atención que no han cumplido como buenos cristianos ante su religión”16. Esta nota periodística causó revuelo entre las filas revolucionarias de la comunidad y del Estado, los altos mandos revolucionarios consideraron el sermón como un desafió del sacerdote a su autoridad. Actuaron de inmediato.

El 3 de marzo, el cura Cayo Castillo le dio al corresponsal de la Revista de Yucatán la entrevista. El 5 de ese mismo mes se publicó la nota. El 8 de marzo se puso la denuncia y a los dos días, o sea el 10 de marzo, se inició la investigación en contra del cura Cayo Castillo Suárez, a cargo de Ramón Sánchez, Agente del Ministerio Público a quien se le instruyó “para que practique las diligencias que sean necesarias para el esclarecimiento de la verdad, sobre las acusaciones en contra del párroco de Motul”.
El 12 de marzo compareció el corresponsal de la Revista de Yucatán y dos ciudadanos más llamados como testigos por esta causa. Al día siguiente el cura Cayo Castillo contestó con valor al Juez de Primera Instancia “El que suscribe, cura párroco de esta Diócesis, comparezco y expongo con relación a las declaraciones que hice al corresponsal, el día 3 del presente mes y que a la letra dicen: “Las personas católicas, que creyendo en la religión cristiana, contraen matrimonio únicamente por lo civil, no son ante la iglesia legítimamente casados, y los demás católicos pueden considerarlos como concubinados, en atención a que no han cumplido como buenos cristianos ante su religión. Yo creo en el matrimonio civil para los efectos legales, pero también considero indispensable el matrimonio por la iglesia, especialmente para los católicos a quienes predico, porque como ministro de la iglesia estoy obligado a procurar se cumpla la doctrina que predico”17.

Al final de su comparecencia el cura solicitó al juez “retire la acusación por no haber sido mi intención ofender a nadie, sin claudicar de la doctrina de la iglesia católica acerca del matrimonio religioso”
La pugna por el restablecimiento del culto católico continuó por varios meses más. El 26 de mayo de 1920 se da un cambio drástico en la estrategia de la población motuleña por recuperar el espacio religioso perdido. Ahora fueron las señoras Hortensia Espadas, Petronila Gómez, Rita Rivadeneira, Petrona Pool, Evelina Rivero, María Elia Gutiérrez, Leandra Cuevas de Pool, Concepción Gutiérrez y otras más, todas mujeres, quienes solicitaron al Presidente del H. Consejo Municipal de Motul:
“Los que suscribimos en representación de todos los católicos de esta ciudad ante usted y con el debido respeto exponemos: que en virtud de que en todas las poblaciones del Estado, incluso la ciudad de Mérida es permitido a los católicos celebrar sus funciones religiosas y demás actos del culto católico en sus respectivas iglesias en horas que se acomoden más al pueblo, venimos a suplicar a usted encarecidamente tenga a bien concedernos la misma gracia para celebrar nuestro culto como hasta últimamente, antes que se recibiera la comunicación de usted, es decir, sin restricción en cuanto a las horas”18.

Sin conocer el resultado de su representación, no resultaría extraño que se les haya denegado lo que solicitaban pues al menos en Motul, las prohibiciones y restricciones de horario en torno al culto católico continuarían por un tiempo más. Al cura Cayo le siguió en su labor el padre Juan Pablo Góngora Alvarado. Según testimonio de doña Elda Ojeda Campos “nos contaba el padre Juan Pablo que las misas se celebran en las casas, ahí se daba la confesión y la comunión. Los sacerdotes tenían que disfrazarse de distintas maneras, por ejemplo de panadero, campesino etc. para poder cumplir con su ministerio. Una de las casas donde se reunía la gente era la de doña Rita Rivadeneira, ubicada sobre calle 29 entre 24 y 22 a espaldas de la iglesia, donde vivió doña Elsa Can. Doña Benita Pech Pech, de 102 años de edad, recordó que con pacas de henequén cerraron la puerta de la iglesia.

El 6 de junio de 1921, los presidentes de los gremios católicos entre los que estaban: Fabian Aké, Gerardo Barroso, Justiniano May, Y. Gorocica, Porfirio Vidal, María Luisa Aguilar, Eduardo Mendoza, Cornelia Rosales, Vicente Puc, Ambrosio Espadas y Mateo Castro solicitaron al Ayuntamiento:
“Se sirva concedernos como una gracias especial permiso para que se celebre aquel con las mismas solemnidades y costumbres que a dicho acto siempre ha regido. Nos referimos a que pueda permanecer abierta la Iglesia hasta la terminación de los rosarios, en virtud de la orden vigente de que debe cerrarse a las seis de la tarde. Como se trata solamente de honrar un credo religioso que en nada ofende a la sociedad ni se perjudica a nadie, no dudamos que el Ayuntamiento compenetrado de esta circunstancia se servirá acceder a lo solicitado, por cuyo favor los suscritos le anticipan su reconocimiento por tan merecido favor. Las fiestas religiosas a que nos contraemos, deberán tener principio el día cuatro de julio y terminar el diecisiete del mismo mes de julio próximo. En esta virtud y atentas las razones que llevamos expuestas, ocurrimos suplicando que en vista de lo que anteriormente indicamos, se sirva conceder el permiso que solicitamos”19.

El reparto agrario en Motul

Recordemos que el reparto de tierras lo inició Felipe Carrillo Puerto en 1916, en su breve gestión como presidente municipal de Motul, otorgó tierras para viviendas al norte de la ciudad a personas de escasos recursos, así creó la colonia “Delio Moreno Cantón” que actualmente se llama Felipe Carrillo Puerto20. Si bien uno de los primeras acciones del Gral. Alvarado fue poner en práctica el decreto por el cual se liberaba a los peones acasillados de las haciendas, éste pasó prácticamente sin efecto, pues estos peones no tenían tierras para trabajar y vivir, teniendo que permanecer en las fincas. Conocedor de esta problemática, el sueño de Felipe Carrillo Puerto era la dotación de tierras para liberarlos completamente.

En 1921 el Ayuntamiento que presidía Edesio Carrillo Puerto otorgó más de 300 hectáreas de tierras ociosas en renta a distintos campesinos del municipio que la solicitaron a través de la Liga de Resistencia “Nachi Cocom”21.

Siendo Gobernador Constitucional del Estado de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto inició en Motul la dotación de tierras y la creación de los ejidos en muchas de las comunidades del municipio. Como primer paso, cambió la categoría de Motul, pasando de ciudad a pueblo. Acto seguido, afecto a las haciendas de la siguiente manera:

El 18 de mayo de 1923 el ejido de Kopté con 680 hectáreas que se tomaron de las fincas en la forma que sigue: 191 hectáreas de Kulinché de Raymundo Cámara Palma, 160 hectáreas de Uitizl de Alberto Pompeyo y 328 hectáreas de Dzemul de José Castellanos Guzmán.

El 18 de mayo de 1923 el ejido de Mesatunich con 1, 000 hectáreas que se tomaron de las fincas siguientes: 584 hectáreas de Kulinché de Raymundo Cámara Palma, 305 hectáreas de Kambúl del mismo propietario y 109 hectáreas de Dzemul de José Castellanos Guzmán.

El 25 de mayo de 1923 el ejido de Kankabchén con 540 hectáreas que se tomaron de las fincas en la forma que sigue: 54 hectáreas de Kilinché de Raymundo Cámara Palma, 141 hectáreas de Katichén de Narciso Campos Sabido y 339 hectáreas de Dzununcán de Vitaliano y Álvaro Campos.

El 1º de junio de 1923 el ejido de Tanyá con 810 hectáreas que se tomaron de la finca de Dzununcán de Vitaliano y Álvaro Campos.

El 7 de junio de 1923 el ejido de Kankabal con 495 hectáreas, que se tomaron de las fincas de: Vitaliano y Álvaro Campos.

En el mes de junio de 1923 el ejido de Kiní con 3,144 hectáreas.

El 13 de julio de 1923 el ejido de Ucí 1,460 hectáreas que se tomaron de las fincas siguientes: 559 hectáreas de Santa Teresa de Ramón Palma y Hermanos, 280 hectáreas de Komchén de Francisco Martínez, 596 hectáreas de Kankabchén de Juan Campos Palma y 34 hectáreas de Ticopó de Herberto Gutiérrez22.

Estas dotaciones de tierras y la creación de los ejidos afectando las tierras en manos de los hacendados henequeneros, significó que se había encontrado el camino para implementar el reparto agrario y con ello el inicio del triunfo de la lucha agraria de Felipe Carrillo. A la larga, esta puede ser una de las razones por la cual los hacendados henequeneros más poderosos decidieron financiar su crimen.

En diciembre de 1923 el gobernador Felipe Carrillo Puerto fue aprendido por el Coronel Ricardez Broca, aprovechando la rebelión delahuertista. Con la detención de los hermanos Carrillo Puerto “se decomisaron en Motul 481 escopetas rémington, 104 rémington calibre 16, y una calibre 18, así como 5 pistolas para un total de 594 armas”23.

La labor libertaria y altruista de Felipe Carrillo Puerto se truncó con su artera muerte el 3 de enero de 1924, siendo Gobernador Constitucional del Estado de Yucatán. Su ausencia dejó un vacío en la conciencia del pueblo. Su sangre redimió sus pecados y lo ungió como un cordero, convirtiéndolo en un símbolo de nuestra historia municipal y estatal.

Acrelio Carrillo Puerto en sus notas autobiográficas hace referencia a su actuación como diputado en la XLIII Legislatura del H. Congreso de Estado “al hacerme cargo como funcionario de la Legislatura en la Cámara local, que correspondió al período de 1926-27, en la que entonces fungíamos 15 Diputados, para un periodo de 2 años, hacía más de 9 años que la iglesia de Motul estaba cerrada por disposiciones legales o caprichosas, políticas o administrativas, pero no se actuaba en ella”24.
Y narra que: “mi actitud para el pueblo católico motuleño, fue tener un cambio de impresiones con un estimable obrero de oficio herrero, el señor Alberto Rosel Euán, buen amigo mío, que siempre me manifestó su deseo de que se abriera nuevamente el templo, puesto que no consideraba justo que se conservara cerrado, sabiéndose que en su interior había cuadros e imágenes de bulto, de valor y que cediéndose a los deseos de los católicos no se perjudicaba a nadie y si se complacía un anhelo silencioso de gran parte de la población creyente de la fe católica!”. Y afirma que: “hice las gestiones ante las autoridades correspondientes y se invitó a numerosos vecinos católicos para que se formara la Junta Civil. Verificada una reunión en la casa del amigo Alberto Rosel”25. Con estas gestiones la parroquia de Motul abrió nuevamente sus puertas a la comunidad.

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1 Carrillo Puerto, Acrelio. “La Familia Carrillo Puerto de Motul con la Revolución Mexicana”. s/e, Mérida, Yucatán, México, 1959.
2 AGEY. “Acusación contra Manuel Martínez Herrera por propalar noticias contra la causa revolucionaria”. Fondo Poder Ejecutivo, Sección Gobernación, caja 471. 1º de septiembre de 1915.
3 AGEY. “Relación de sacerdotes expulsados del Estado”. Fondo Poder Ejecutivo, Sección Gobernación, Caja 502. 15 de septiembre de 1915
4 AGEY. “Orden de Alvarado para que los templos católicos cerrados sean utilizados como escuelas”. Fondo Poder Ejecutivo, Sección Gobernación. Caja 525.
5 Alcantara. “Leyenda histórica de la imagen de la virgen del Carmen que se venera en la parroquia de San Juan Bautista de la ciudad de Motul”. Con licencia eclesiástica. Nombre no identificado, s/f.
6 Joseph, Gilberth. Revolución desde afuera. Yucatán, México y los Estados Unidos 1880-1924. FCE, México, 1992, pp. 133 y 134
7 Ibid.
8 AGEY. “Informe del Comandante Militar de Motul, sobre restricciones para usar las iglesias, hasta que los interesados proporcionen lugar, cómoda y adecuada, para trasladar la escuela”. Fondo Poder ejecutivo, Sección Gobernación, caja 562, 16 de febrero de 1917
9 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul. caja 7, vol. 21, exp. 6. 16 de mayo de 1917.
10 AGEY, “Aviso del Ayuntamiento de Motul, para que se abstengan de propalar noticias alarmantes”. Fondo Municipios Motul, caja 7, vol. 22, exp. 6, 27 de mayo de 1917
11 AGEY. “Informe del Comandante Militar de Motul sobre las infracciones que a la Ley General de Educación Pública”. Fondo Poder ejecutivo, Sección Gobernación, op. cit. caja 562. 25 de mayo de 1917.
12 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 7, vol. 22, exp. 5. 26 de octubre de 1917
13 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Ibid. 26 de octubre de 1917
14 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, Caja 8, Vol. 23, Exp. 5. 7 de mayo de 1918.
15 AGEY, Solicitud de la Liga de Resistencia Nachí Cocom de Motul, en oposición a la realización de las fiestas de enero”. Fondo Poder Ejecutivo, Sección Gobernación, caja 607. 2 de diciembre de 1918.
16 AGEY. “Consignación que hace el agente del Ministerio Público de “la Revista de Yucatán “ en que se denuncian los delitos de calumnia e injuria publica que se atribuyen al cura párroco Cayo Castillo”. Fondo Justicia, Serie Penal. vol. 154, exp. 36, 1920. 10 de marzo de 1920.
17 AGEY. “Consignación que hace el agente del Ministerio Público de “la Revista de Yucatán “ en que se denuncian los delitos de calumnia e injuria publica que se atribuyen al cura párroco Cayo Castillo”. Ibid.
18 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 10, vol. 27, exp. 4. 26 de mayo de 1920.
19 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 12, vol. 31, exp. 5. 6 de junio de 1921.
20 AGEY. “Libro de actas de sesiones de Cabildo de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul. Libro Núm. 49. 2 de octubre de 1916.
21 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 11, vol. 29, exp. 1. En este volumen obran los documentos donde se conceden tierras ociosas a personas que lo solicitaron para cultivar.
22 AGEY. “Dotación de Tierras al pueblos del municipio de Motul”. Fondo Poder Ejecutivo, Sección Gobernación, caja 762, diversas fechas del año 1923.
23 AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 14, vol. 36, exp. 7, diciembre de 1923.
24 Carrillo Puerto, Acrelio. “La Familia Carrillo Puerto de Motul con la Revolución Mexicana”. Op. Cit.
25 Carrillo Puerto, Acrelio. “La Familia Carrillo Puerto de Motul con la Revolución Mexicana”. Ibid.

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