La Voz de Motul

Editorial

LAS ANDANZAS DEL ABUELO EN LA REVOLUCIÓN.

VALERIO BUENFIL, CRONISTA DE MOTUL.

Mi abuelo fue Valerio Buenfil, un mestizo de mediana estatura y complexión. Fue honesto en su actuar público, nunca se enriqueció de la política. Fue valiente, decidido y enérgico. Un líder apasionado y justo, algunas veces rebelde y hasta violento. Fue partidor de ganado y abastecedor del mercado “Guillermo Palomino”. Por su espíritu independiente se mantuvo soltero hasta los 40 años. Fue revolucionario, socialista y masón.

Nació a las 5 de la mañana el 28 de enero de 1884 en la villa de Tixkokob. Fue asentado un día después por Balbino Gorocica, Oficial del Registro Civil de esa población. Fue hijo natural de Casilda Buenfil, de 20 años de edad, soltera; y nieto de Manuel Buenfil y María Isabel Bracamonte, vecinos de Mérida.

No encontramos registros que avalen su educación formal, pero sabía leer y escribir. No se sabe cuándo ni cómo llegó a Motul. Primero vivió con su tía María y don Buenaventura Alcocer “Tula”, originario de Valladolid. La casa de Chichí María, como le llamábamos con cariño sus nietos, estaba ubicada sobre la calle 28 entre 33 y 35 de la ciudad de Motul.

El primer indicio de su vida pública lo encontramos cuando tenía 27 años, el 6 de diciembre de 1911, al solicitar la mesa del arco número 11 del mercado para un expendio de carnes frescas.
Valerio Buenfil fue parte de la generación inquieta que participaría en la transformación de la sociedad motuleña de principios del siglo XX. Estableció relaciones con Felipe Carrillo Puerto y sus hermanos, en especial con Edesio y Eraclio, los más diestros administradores de los “Carrillo”, como se referían en la ciudad a la familia Carrillo Puerto.

En esos tiempos, reconocemos en Motul tres clases sociales, arriba una cúpula de hacendados conformada por una treintena de familias; en medio un segmento integrado por comerciantes, funcionarios públicos y los oficios libres como los abastecedores, artesanos artistas y los libaneses que se integraban en esos años a la sociedad. Abajo estaban los campesinos libres y los peones acasillados. Los “acasillados” eran los campesinos sin tierra, los más pobres, vivían en la haciendas. Una enorme masa humana sujeta al control social y político por parte de los hacendados. Estaban recluidos en las haciendas, casi como esclavos, tenían que pedir permiso al patrón para ausentarse.
Motul se había convertido en una ciudad cosmopolita, lucía hermosa producto de la bonanza de algunas familias que les permitía embellecer el paisaje y arquitectura de sus propiedades en la ciudad. Lugares públicos fueron igual apareciendo para engalanar: el casino, el teatro, el circo teatro, el palacio municipal, el colegio Roque Jacinto Campos y la casa de la familia Novelo por mencionar algunos. Las viejas casas habían sido modernizadas con la influencia de la arquitectura francesa.

Por ferrocarril se tenía comunicación cotidiana con el oriente del estado y con Mérida, la capital; por barco con la península de Yucatán, Cuba, Nueva Orleáns, Veracruz y lugares distantes como Europa, especialmente Francia.

El comercio generaba tránsito de caballos, carretillas, carretas, y los modernos carruajes victorias traídos de Europa que daban servicio de transporte para pasajeros, empleados públicos y comerciantes.

La gente usaba armas para la cacería y por gusto. Todavía andar armado era una costumbre entre la población. Muchas disputas se resolvían a la fuerza, en algunas ocasiones a golpes y balazos. Las persecuciones y los arrestos se realizaban en carruajes o caballos. Frente a esta cotidianidad citadina, no resulta extraño que los dirigentes socialistas anduvieran armados.

El movimiento de liberación se gestó en el mercado, sitio de encuentro de los pobladores, pero principalmente de los comerciantes, los abastecedores y partidores de ganado.
En abril de 1916, Valerio encabezó un movimiento para exigir al Ayuntamiento que presidía Eraclio Carrillo, la disminución del impuesto a los solteros, que pretendían cobrar $ 6 pesos mensuales, cuando en Mérida la cuota era de dos pesos con cuarenta centavos. El Ayuntamiento bajó la cuota a lo solicitado.

Meses después figuró como Primer Regidor Suplente en la planilla que encabezó Felipe Carrillo. La toma de protesta se realizó el 1° de octubre de 1916 en el Salón de Actos Públicos del palacio municipal. La ceremonia la presidió el Mayor Miguel Riverola, Comandante Militar de Motul.
El Cabildo quedó así: Victoriano Martínez, Ramiro Palma, Miguel Escalante, Santiago Lope, Magdaleno Euán, Valerio Kú, Clotilde Caamal, Idelfonso Can, Regidores Propietarios en su orden respectivamente; y Amelio Martínez y Ángel Palma, Síndicos propietarios; y Valerio Buenfil, Faustino Pino, Julio Espadas, Bruno Martínez, Juan Pablo Canché, Diodoro Bonilla, Nicolás Pérez, José María Sánchez, regidores suplentes; y Paulino Villanueva y Felipe S. Méndez, síndicos suplentes.

El 30 de octubre de 1916, Felipe pidió licencia para separarse del cargo de Presidente por tener que atender asuntos agrarios. Se le concedió y se avisó a su suplente. Todavía fungiría como presidente en la sesión del 6 de noviembre de 1916.

En 17 de noviembre de 1916 con la Presidencia de Victoriano Martínez y con la asistencia de los regidores Palma, Escalante, Kú, Lope, Pino, Caamal y del Sindico Palma sesionó el Cabildo a las siete de la noche y Felipe se presentó a entregar el cargo. Acto continuo, Victoriano Martínez tomó posesión como Presidente y Valerio Buenfil fue llamado a tomar protesta como Regidor Propietario y le dieron sus comisiones.

Con la llegada de Salvador Alvarado a Yucatán, Motul perdió el control de la policía municipal, lo que propiciaba constantes enfrentamientos entre el Ayuntamiento y el Comandante de la policía ahora dependiente de Alvarado.

El 16 de octubre de 1916 Felipe Carrillo se quejó ante Alvarado por los abusos del Comandante de la policía Víctor Noble y sus amenazas a los integrantes del Cabildo.
Los forcejeos siguieron hasta que en marzo de 1917 la ciudad recuperó la policía y nombraron a Valerio Buenfil Comandante de la corporación. A partir de esta fecha aparece mi abuelo actuando como Comandante y Regidor en forma alternada y constante. La primera quincena del mes de mayo de 1917 le pagaron por sus servicios como Comandante $ 50 pesos oro nacional.

El 2 de junio de 1917 el Ayuntamiento recibió la queja que en la quinta “La Azurea”, ubicada sobre la calle 26 a las afueras de la ciudad, se realizaban juegos prohibidos. Se comisionó a Valerio Buenfil, como Regidor de Policía y al Regidor Miguel Escalante, para que con el apoyo del Comandante, acompañados de varios agentes se trasladaran al lugar. Sorprendieron a 17 chinos jugando bacarat, otros juegos y fumando opio. Se les trasladó a la estación de policía junto con la mesa en que jugaban, las barajas, las fichas y algunos pomos de opio. Se recogieron en la mesa $ 45 dólares metal, $ 38 dólares papel y $ 198 pesos oro nacional. Los detuvieron hasta el lunes 4 de junio cuando se les impuso una multa de mil pesos oro nacional, 50 pesos a cada uno de los 16 jugadores y 200 pesos al dueño de la casa.

Los socialistas locales habían asumido los postulados de Alvarado, sobre todo en lo concerniente a su lucha contra el alcoholismo. Irónicamente las fuerzas militares del Batallón del Ejército que había en la ciudad, se coludían con funcionarios federales para el contrabando de alcohol, que en esos años estaba perseguido y gravemente penado. Para probarlo los simpatizantes socialistas locales, en junio de 1917, detuvieron el contrabando que realizaba el señor José Inés Peraza, funcionario público estatal, que actuaba como Agente de Hacienda de Motul. Los sucesos iniciaron a la media noche, después de la función del circo “Atayde”, que hacía temporada en Motul. Cuando salió del circo el policía municipal Daniel Canché, quien también era auxiliar de la Liga de Resistencia “Nachi Cocom”, fue en apoyo de Valerio Buenfil, quien esperaba sigiloso, guardado sobre la calle 27 por el camino del “Tigre”. Cuando apareció Canché en la esquina de la calle 27 con 22, el señor Inés Peraza se percató y corrió sobre la calle 27 para detener el carruaje que conducía el señor José Escalante, para decirle que se regresara, traía un cargamento de aguardiente. Sus intentos fueron inútiles, los sorprendió Valerio, quien estaba al acecho esperando el momento. Detuvo al conductor y confiscó el contrabando. Molesto Inés Peraza promovió una queja ante el gobierno del Estado, quien a su vez exigió explicaciones.
El Ayuntamiento informó que el Agente de Hacienda, realizaba comercio ilegal de alcohol, que se tenía información que desde el domingo en la tarde le pidió su carruaje a Don Pedro Santos de la villa de Temax, para que saliera el lunes a las tres de la tarde con cuatro cajas de aguardiente con rumbo a la ciudad. Se le sorprendió, se detuvo el cargamento y arrestó al señor José Escalante, vecino de Temax, el conductor confesó que como empleado del señor Santos tuvo que traer el carruaje. El Ayuntamiento declaró culpable a Peraza.

Valerio Buenfil como Regidor Comisionado de Instrucción Pública, fue acusado ante el Cabildo en junio de 1917 por el Inspector de Escuelas Rurales, con el visto bueno de Daniel Vera, Jefe del Departamento de Educación. El Inspector educativo acusó que “Valerio… invade atribuciones, pues no se limita a velar por la asistencia de maestros y alumnos, sino que también practica reconocimientos, varía horarios y aún hace indicaciones a los maestros. Se presentó sólo a la finca Kancabchén pretendiendo imponer un nuevo horario para las faenas agrícolas a los profesores… les manifestó que había ordenes especiales del Gobernador del Estado habiendo llegado por último a amenazar al profesor auxiliar en presencia de los alumnos que estaban presentes. Él mismo me manifestó que al director de la escuela de Kambúl le ha señalado el tiempo de sus labores agrícolas, indicándome al mismo tiempo, cómo debía yo obrar acerca del particular y de los programas de exámenes”.

Daniel Vera, Jefe de Educación solicitó “al Ayuntamiento sirva indicar a su Comisionado que su injerencia en asuntos educativos, sea en lo relativo a la asistencia de profesores y alumnos… debe abstenerse de atender asuntos técnicos como reconocimientos, horarios, etc” .

Las tensiones eran constantes por el enfrentamiento de los partidarios liberales contra los socialistas, quienes tenían el control de la plaza. La violencia estalló la noche del 20 de septiembre de 1917, en un mitin realizado por el licenciado Víctor J. Manzanilla, presidente del Partido Liberal Yucateco, a un costado del parque principal “José María Campos”.

Los liberales para contrarrestar a los socialistas, habían contratado trabajadores agrícolas del centro del país, conocidos como los “mexicanos”, con ellos boicoteaban el trabajo a los henequeneros y también los utilizaron para los enfrentamientos armados, ya que la mayoría de ellos eran afectos a la violencia y las armas.

Esa noche, los liberales en sus arengas insultaron a los socialistas, apoyados por un grupo de choque de entre 30 y 40 “mexicanos”. La tensión estalló a balazos que llovieron de todos lados, principalmente de los techos de la panadería de Anastasio Euán, ubicada sobre la calle 26, al oriente de la plaza, donde se refugió el licenciado Manzanilla, quien ahí fue detenido con más de 30 “mexicanos” y compañeros suyos por el Inspector Administrativo, Capitán Alfonso López.

En el zafarrancho, Daniel Canché le disparó a Wenceslao Montañez, quien falleció al día siguiente. Valerio Buenfil fue acusado como autor intelectual del homicidio, se le siguió una Causa en la Sala del Ramo Penal a él y a varios socialistas. Nombró como su defensor a Eraclio Carrillo Puerto. Después de un largo juicio fue absuelto por falta de prueba plena para condenarlo.

Para enfrentar los problemas económicos la Liga de Resistencia “Nachi Cocom”, tenía una cooperativa que controlaba Eraclio, por este medio obtenían una parte de los recursos para financiar el movimiento. En julio de 1919, Valerio Buenfil como integrante del Consejo de Vigilancia de la cooperativa, junto con Ramiro Palma, Nicolás Pérez y Julián Uc, consignaron los Libros de Contabilidad de la cooperativa ante el Juez de Primera Instancia del Departamento Judicial, por sospechas de desfalco durante la gerencia del señor Pablo Albornoz del 29 de diciembre de 1918 al 15 de mayo de 1919.

En agosto de 1919 Valerio Buenfil fue acusado de difamación y calumnias por Maximiliano Canché, encargado de la alcaldía de la ciudad. En la querella, la autoridad informó que la policía detuvo a Mateo Vera y a Marciano Bacelis por embriaguez y escándalo, y que Valerio Buenfil se presentó como su defensor. El policía municipal Prisciliano Iuit, declaró que cuando detenían a Vera y a Bacelis, se presentó Valerio, quien lo sorprendió y dé un salto subió al pescante del carruaje y lo dirigió a toda velocidad al Batallón militar para gestionar la liberación de los detenidos.

El Regidor José J. Can, declaró que al salir del mercado para dirigirse al palacio municipal, cruzó un carruaje de sitio manejado violentamente por Valerio Buenfil y que había cuatro personas, entre ellas el policía Iuit. Valerio al no encontrar solución, empezó a gritar en medio de la plaza pública que “El alcalde municipal Canché consciente que Prisciliano Montañez venda aguardiente con descaro porque le paga $100 pesos y se de dos personas más que venden aguardiente con su consentimiento como lo probaré”.
Cuando Valerio se retiró de la plaza, se dirigió a las oficinas del palacio municipal y gritó lo mismo al alcalde en funciones Bruno Martínez, al secretario José J. Barceló, a Ramiro Palma y a otras personas.
El 12 de enero de 1920, Valerio Kú, Rosalío Hernández y Germán Pech, denunciaron ante el gobierno del Estado que en el mes de diciembre de 1919, integrantes del Partido Liberal Yucateco apoyados por las fuerzas federales del Coronel José Isaías Zamarripa, “violaron nuestras moradas, persiguiéndonos sin descanso, al grado que nos vimos obligados a abandonar a nuestras familias, dejando a nuestros padres, hijos y hermanos sumidos en la más profunda desolación. Asesinaron a Mateo Chuc, a Santiago Castillo y a Manuel Chí. Y fueron brutalmente flagelados de manera cruel y despiadada: Idelfonso Can, Valerio Buenfil, Buenaventura Lizama, Mateo Huchim, Aniceto Huchim, Abelardo Canto, Severo Pool, Pablo Chí, Justiniano Chi y otros muchos cuyos nombres escapan de nuestras memorias”.
En marzo de 1921 se suscitó un conflicto entre el Ayuntamiento y el señor Arsenio Martínez Miret, concesionario del servicio de energía eléctrica, por la calidad en el servicio “En sesión el Ayuntamiento acordó comunicar a la empresa que tanto el gerente como los demás empleados de la planta no tuvieron ninguna atención con el Ayuntamiento, pues por la interrupción que sufrió el alumbrado público el sábado 5, fue a la planta eléctrica el Regidor Valerio Buenfil a inquirir lo que motivó la interrupción, y ni el gerente ni los demás empleados le dieron informe”. El carácter impetuoso de Valerio en ocasiones tuvo consecuencias y contratiempos para el Ayuntamiento, que en más de una ocasión tuvo que intervenir por él, sin embargo su utilidad se justificaba por ser hombre de acción en la lucha revolucionaria.
El 16 de julio de 1921 a las 8 de la noche en el Salón de Actos Públicos del Ayuntamiento quedó integrado en la Junta Censal del Municipio de la Dirección General de Estadística de la República, quedando integrada como sigue: Presidente, Edesio Carrillo Puerto, presidente municipal de Motul; vocales del primero al 24 los ciudadanos: Anastasio F. Cortez, Marcelo Collí, Manuel Cirerol, Manuel Lara M., José J. Can, Juan B. González, Valerio Buenfil, Santiago Toraya, Dr. José N. Salazar, Lic. Tomás Rendón, Acrelio Carrillo, Gonzalo Vargas E., Francisco Rosado, Porfirio Canché, José D. Echeverría, Juan F. Carrillo, Ramón González, Julio E. Carcaño, Leopoldo Sabido, Gonzalo Aguilar, Antonio Sabido, Dr. Miguel Aguilar, D. Fernando García A., y Dr. Ricardo Canabal; Secretario, Ermilo R. Solís, Secretario del Ayuntamiento. Su propósito fue ocuparse: “de todos los trabajos relativos al Censo General… y tenía competencia en lo relativo a la división territorial, numeración de calles, casas, cuarteles y manzanas de la ciudad, pueblos y congregaciones que correspondan al municipio”.
El momento de mayor esplendor del movimiento socialista en la ciudad, fue la instalación de la Logia “Nachí Cocom” el 11 de noviembre de 1921, el Cuadro de Honor fue el siguiente: José Salazar, Edesio Carrillo Puerto, José Barceló, Francisco Domínguez, Acrelio Carrillo Puerto, Ermilo Solís, Francisco Patrón, Manuel Barroso, Valerio Buenfil, Manuel Lara, Manuel Cicerol, Eduardo Andrade, Santiago Toraya, Segismundo Avilés, Porfirio Canché, Honorato Marín, Ramiro Palma, Juan Manzanilla, Elías Siqueff y José Can. Con ello iniciaba otra etapa de la lucha socialista, ahora como sociedad organizada, se trataría de combatir con ideas y al calor de la reciente elección de Felipe Carrillo Puerto como Gobernador del Estado, se confiaba en su pleno apoyo para iniciar la transformación social.
A finales de 1921 Valerio Buenfil se hizo cargo nuevamente de la policía de manera temporal, le entregó el cargo el 3 de enero de 1922 a Idelfonso Can. A pesar de sus andanzas políticas, nunca dejó de trabajar su mesa de abasto en el mercado.
Se casó en 1923 con Carmen Escalante, vecina de Temax con quien procreó cuatro hijos: Manuel, Andrea, Celestino y Francisco. Enviudó en 1933. En 1938 murió por causas extrañas. Al parecer por un derrame de bilis causado por las disputas del reparto agrario que realizó Lázaro Cárdenas en Motul. También existe la versión que fue embrujado. Lo cierto es que murió abandonado a su suerte al igual que muchos socialistas de la ciudad, dejando en el desamparo a su familia.

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AGEY. “Libro de actas de Nacimientos del municipio de Tixkokob”. Fondo Poder Ejecutivo, Sección Dirección General del Registro Civil. Libro de nacimientos No. 15, p. 10, acta núm. 23, 28 de enero de 1884.
AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 6, volumen 18, exp. 3, 6 de diciembre de 1911.
AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 6, vol. 20, exp. 4, 16 de abril de 1916.
AGEY. “Libro de actas de sesiones de Cabildo de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul. Libro Núm. 49, 1° de octubre de 1916.
AGEY. “Libro de actas de sesiones de Cabildo de Motul”. Ibid. 17 de noviembre de 1916.
AGEY. Solicitud de Felipe Carrillo Puerto para que la policía dependa nuevamente del Ayuntamiento”. Fondo Poder Ejecutivo. Sección Gobernación, caja 528, 16 de octubre de 1916.
AGEY. “Libro de actas de sesiones de Cabildo de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul. Libro No. 54, 17 de Marzo de 1917.
AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 7, vol. 22, exp. 3, 15 de junio de 1917.
AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 7, vol. 22, exp. 2, 28 de junio de 1917.
AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 7, vol. 22, exp. 5, 25 de junio de 1917.
AGEY. “Toca a la causa seguida a Valerio Buenfil y socios por homicidio”. Fondo Justicia, Serie Penal. Homicidio, vol. 166, exp. 17, 20 de septiembre de 1917.
AGEY. “Diligencias que se practican a petición de los miembros del consejo de vigilancia de la cooperativa de consumo de la liga de resistencia socialista Nachí Cocom en contra de Pablo Albornoz” Fondo Justicia, Serie Penal, Peculado, vol. 134, exp. 26, 29 de julio de 1919.
AGEY. “Acusación del C. Maximiliano Canché en contra de Valerio Buenfil por los delitos de difamación y calumnia”. Fondo Justicia, Serie Penal. Difamación, caja 1145, exp. id. 2997, 2 de Septiembre de 1919.
AGEY. “Diligencias en averiguación de la denuncia de Maximiliano Canché contra miembros del Partido Liberal por flagelación y falta de garantías Fondo Justicia, Serie Penal, Lesiones, vol. 150, exp. 40, 19 de enero de 1920.
AGEY. “Correspondencia del Ayuntamiento de Motul”. Fondo Municipios, Sección Motul, caja 11, vol. 30, exp. 2, 10 de marzo de 1921.
AGEY. “Acta de Instalación de la Junta Censal de Motul”: Fondo Municipios, Sección Motul, caja 8, vol. 24, exp. 6, 16 de julio de 1921.
Asi se atestigua en el expediente: AGEY. Diligencias en averiguación promovidas por Valerio Buenfil contra Eligio Chalé por el delito de destrucción de propiedad ajena por incendio. Fondo Justicia, Serie Penal, Daño causado en propiedad ajena por destrucción e incendio, vol. 189, exp. 11, 24 de octubre de 1921.

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