La Voz de Motul

Editorial

UN RELATO DE INFANCIA IMPREGNADO DE CONCIENCIA.

ABELARDO TAMAYO ESQUIVEL, CRONISTA DE DZILÁM GONZÁLEZ.

UN RELATO DE INFANCIA IMPREGNADO DE CONCIENCIA.

A Julio Macossay,  fallecido en Francia…

Por su incansable labor consecuente en defensa de los obreros.  Por haber cumplido cabalmente su profesión de abogado.

 Tenía yo entonces 5 años de edad  cuando EE.UU. tercamente continuaba asediando a Cuba por el “pecado” de hacerse libres de la opresión  de Fulgencio Batista, una dictadura feroz apoyada por Nixon y compañía, los que le precedieron y todos los que le habrían de suceder.

Los de mi generación, nacidos en 1957, un año después del asalto al cuartel Moncada (ese histórico 26 de julio),  y tres años después del triunfo de la Revolución, no olvidaremos nunca el temor que en nosotros infundieron   en contra de los “barbudos”,  aquellos hombres de acero de sierra maestra comandados por Fidel Castro y apoyados por el internacionalista revolucionario Ernesto el “Che” Guevara; era una campaña ideológica y una estrategia geopolítica de los insaciables gobiernos norteamericanos para recuperar la isla que habían colonizado y perdido. Simultáneo a ello en la iglesia de mi pueblo llegaba leche y alimentos que mandaba el gobierno de Kennedy: todos agradecíamos ese gesto  y no nos explicábamos cuáles eran sus verdaderas intenciones pues nuestra corta edad nos lo impedía; Bahía de Cochinos era el punto militar neurálgico, la invasión su meta, la estrategia el cerco ideológico y los afanes de lucro y saqueo su objetivo principal: No pudieron: “…por ahí vinieron, pero ahí quedaron…”. Fue  el principio de la crisis de los misiles.

Hoy, a más de medio siglo después, sigue Cuba luchando, desde ese entonces contra amenazas, bloqueos, crímenes e intentos de exterminarla  como lo quisieron hacer con Vietnam e Irak y fracasaron como seguramente fracasarán en todo país donde intenten entrometerse para imponer su hegemonía, ese loco poder enfermizo por adueñarse del mundo.

La inocencia engañada no tardó en  cobrar conciencia de la verdad gracias a las lecturas de Rius con su Cuba para Principiantes, La Truculenta Historia del Capitalismo, Marx, Lenin para Principiantes, El A, B Che, y tantos otros libros y amigos como Don Jesús “Cholaín” Rivero  quien nos acercó a las obras principales del marxismo científico, hoy más vigente que nunca. Con compañeros como Don Jesús, Julio y Mauricio Macossay, Gina Marrufo, Pedro Echeverría, Pedro Quijano, Hanzel Ortiz, Oliverio Castillo y tantos otros con quienes compartimos luchas que han nutrido nuestra conciencia de no claudicar jamás, estamos cada día más convencidos de que las verdaderas revoluciones no mueren, resisten y se fortalecen en la unidad y organización internacional como la Revolución Cubana por sus logros en salud, educación y deporte, no obstante los bloqueos perversos de gobiernos tiranos disfrazados de libertadores. Deseamos de todo corazón que las nuevas relaciones que se iniciaron en el año 2015 no frenen la dinámica de Cuba hacia el socialismo aunque sabemos que es difícil que se dé el socialismo en un solo país… Otras naciones como Venezuela siguen el ejemplo y otros más  ven  luces de esperanza en los Movimientos de Liberación Nacional como Brasil, Argentina, Bolivia, etc., y México, no es la excepción, pues cada día nuestro pueblo va despertando de esa profunda modorra en que lo han postrado; su participación es ya más consciente cuando se observa que no son ni los líderes con afanes de caudillismo ni los partidos políticos quienes solucionarán los grandes males que nos aquejan sino la transformación radical del modo de producción existente, es decir del capitalismo-neoliberalismo-economía de mercado.  Y para esto habrá que luchar por adquirir una conciencia de clase poniendo en práctica los principios de solidaridad en el trabajo productivo para todos, es decir, empezar a crear un modo distinto en la producción de bienes socialmente útiles de manera que se satisfaga primero las más elementales necesidades, al estilo de las autonomías como lo viene haciendo el zapatismo de Marcos en las comunidades de Chiapas.

Podrán morir nuestros compañeros de muerte natural como Julio en Francia luchando siempre , los podrán matar a sangre fría como a los estudiantes del 68, a los indígenas de Acteal, los floricultores de Atenco, los normalistas de Ayotzinapa, etc., como tantas veces lo han hecho a través de la historia; podrán construir más cárceles y cavar más fosas comunes para nuestros muertos pero la lucha seguirá irremediablemente por una sencilla razón: la existencia de clases sociales y el trabajo asalariado que concentra la riqueza en unas cuantas manos mientras miles de millones se mueren en la miseria. Esta es la verdadera causa de la violencia y no otra: la apropiación privada de los medios de producción que genera crisis y caos en la sociedad que sin duda habrá de transformarse en propiedad social porque son millones de trabajadores asalariados del campo y la ciudad quienes crean con su trabajo la riqueza que hoy se apropian los dueños de esos medios de producción. De aquí las políticas privatizadoras de los gobiernos en turno en materia de tenencia de la tierra, del petróleo, la electricidad, los bancos,  la salud, la educación, y ya, últimamente, hasta del agua…

Que no se olviden que los pobres no tienen nada que perder más que sus cadenas de sufrimiento, sudor, sangre y dolor y que tienen en cambio un mundo nuevo y bueno que ganar…

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: