La Voz de Motul

Editorial

Gremio Católico de Zapateros, Curtidores y Molineros de Motul

Más de un siglo de devoción, tradición y fe.

El Gremio Católico de Zapateros, Curtidores y Molineros de la Ciudad de Motul de Felipe Carrillo Puerto, Perla del Centro; es una organización familiar y de creyentes en la Santísima Virgen del Carmen. Fue Don Diego Can (+), junto con sus 2 hijos Lino (+) y Esteban (+) talabartero y zapatero de oficio respectivamente, los que rescataron el gremio con el apoyo de su familia en 1926. Uno de los rasgos que lo distinguieron, fue su afición y gusto por el arte de la pirotecnia, ya que cada 7 de julio por la noche, la Parroquia de San Juan Bautista de Motul, se convierte en un esplendoroso espectáculo de luces que brindan los fuegos artificiales.

     Esta pasión es una herencia de Don Diego (+), a quien le encantaba reventar voladores, aunque en una ocasión un volador le reventó en la mano destrozándosela. Este encanto por los fuegos artificiales era y es compartida por los socios fundadores: Don Esteban Can (+), Don Bartolomé Nahuat (+), Don Restituto “Tuto” Herrera (+), Don Viviano Sánchez (+), Don Pedro Castro (+) y Doña Isidora Canché de Can (pilar de la familia Can), quienes por muchos años compraron los fuegos artificiales para darle realce al gremio.

A mediados del siglo pasado el gremio quedó bajo el resguardo y valía de la familia Can y Canché, con el apoyo incondicional de Don “Tuto” y de Don Bartolomé, quién vivía en la ciudad de Mérida. Entre los que participaban activamente por aquellos tiempos, destacó por su ingenio Don Eliodoro Alonzo (+), quien pintaba y reparaba santos e imágenes religiosas, y quién con su pluma, creó para la eternidad el verso “Un Nuevo Amanecer” que luce hasta hoy en las invitaciones del gremio:

A la Virgen del Carmen

Un Nuevo Amanecer

Hace muchos años que te vimos en tu santuario engalanada con tus joyas, que el pueblo devoto te ofrendó

Así han pasado los días 7 de julio virgencita.

Si el señor nos concede vida, de los campos y prados te llevaremos flores, las más frescas y hermosas, para que con su perfume se alegre el ambiente de tu altar.

 

El significado de los fuegos artificiales

El gusto por los fuegos artificiales de  Don Esteban (+), la heredó de su padre, Don Diego Can (+). Hoy día, Marcelino Can, es el heredero mayor de esta tradición y creencia que entre otros significados, busca que los malos espíritus se asusten con los ruidos fuertes y se alejen; quien asegura que “mientras tenga vida, salud y trabajo, voy a iluminar una noche de las fiestas en honor a la Virgencita del Carmen. Hay que iluminar la fe en el cielo. La Virgen es mi inspiración, me da fortaleza para salir adelante, a veces el dinero va y viene, por eso doy todo sin medida”.

“Mi padre, Don Esteban Can, murió a la edad de 94 años un día 7, a las 8:45 de la noche; fecha y hora de inicio de la quema de los fuegos artificiales. Y su último deseo fue que el gremio siguiera en manos de nuestra familia. Es su legado”, enfatizó.

El gremio es costoso y laborioso. En su organización las responsabilidades las comparten Manuela Can, en la administración general; Marcelino, con los fuegos artificiales; Diego y Willy, en la parte logística y operativa; Eulalia, en la repartición de comida y botanas; María Rosenda, en la distribución de los estandartes y protocolo religioso; Arturo Córdova, con la elaboración del zapato; las familias Concha y Nahuat de Mérida, con las flores; y un familiar que no quiere ser mencionado, con la donación de arreglos y la ofrenda a la Virgen.

La tesorera Manuela Can se encarga de organizar actividades para recaudar fondos con familiares, socios y vecinos, como la crianza de cochinos y la venta de panuchos y antojitos regionales los sábados.

La comida es una ofrenda importante, al igual que en el Hanal Pixán, la creencia es que ese día los fundadores del gremio fallecidos, vienen a tomar la gracia de los alimentos. Así lo explicó María Rosenda, primogénita de Don Esteban Can (+), “cuando se está terminando la comida y está caliente, con el rezo de un - Padre Nuestro - se saca la primera ofrenda y se coloca en el altar. Se llama a las ánimas de los difuntos. Se les pone además de su postre favorito, bebidas de su agrado como: refrescos embotellados, jugos de frutas de la región, cervezas y licores, y agua natural o mineralizada”.

 

Pirotecnia inspirada

En 1979 empezaron con mayor intensidad la quema de vistosos fuegos artificiales. Uno de sus promotores actuales es Marcelino Can, quien vive en los Estados Unidos desde hace más de dos décadas. Los juegos pirotécnicos del gremio de zapateros que disfrutamos, están inspirados en los espectáculos de luces que se acostumbran los cuatro de julio en los Estados Unidos por el día de la Independencia en ese país.

Los latinos lo llaman el día del cuete, por la cantidad de dispositivos artificiales que se queman ese fecha; “íbamos a los estadios como el Dodger Stadium en Los Ángeles o al Rose Bowl de Pasadena en California, donde se ofrecen buenos espectáculos luminosos. Ahí en pláticas con los amigos y paisanos de nuestra ciudad y sus comisarías que emigraron, decían que un día, así se vería el cielo de Motul iluminando a la Virgen del Carmen, que hoy es una realidad” cuenta Marcelino.

Asegura “Soy católico de primera línea, me gusta ir a la misa del gremio para agradecerle a la Virgencita, porque ella me cuida donde ando, me protege. Algunos tienen gremio, pero no van a misa”. Los fuegos artificiales se encargan con anticipación a Don Manuel Canto. Este año se quemaron varias tiras de hilada, 2 cipreses, un zapato conmemorativo, 4 toritos, 5 cometas, 8 baterías (lluvia de voladores) y 65 bombas morteras.

La cuarta generación de la familia Can está inmersa en esta dinámica. Los nietos Alex Córdova, Gabriel Córdova, Luis Contreras, Yidely Contreras, Maira Contreras, Gener Can y Orlando Can. Se empieza con las tradicionales hiladas, que sirven para coronar el lugar y dar gracias, “decirle a la Reina de Motul, la Santísima Virgen del Carmen: estamos aquí para celebrarte”.

 

El Zapato

El zapato surgió de una plática en 1989 por iniciativa de Arturo Córdova y Can, con un grupo de jóvenes (Sector Juvenil) que en esos años se sumaron al gremio para fortalecer la búsqueda de fondos. Arturo decía “¿Por qué queman un toro, si el día es del zapatero?”. Un día Arturo les informó que ya tenía lista la estructura del primer zapato, un choclo “sólo tienen que hablar con el señor de los fuegos artificiales para que lo considere” y con la quema celebrar el próximo nacimiento en el mes de agosto de aquel año, de quien sin saberlo, sería su única hija Karen Anahí, hoy Abogada.

La creación del zapato ha tenido originalidad y matices de acuerdo al momento histórico. Para el Mundial de Francia en 1998, se hicieron unos “tacos” de fútbol. Cuando ganó Fox la Presidencia de la República en el año 2000, se hizo una bota vaquera. Cuando Ivonne conquistó la Gobernatura de nuestro Estado en 2007, se realizó un zapato de tacón rojo. Así se han diseñado distintas figuras  que van desde un huarache, sandalias, botines, hasta diversos tipos de tacones de mujer.

En el año 2012, fue un tenis de niño que tenía la leyenda “Alexander” por el nacimiento del único nieto de Arturo, hijo de Alex Córdova Can. Este año, se diseñó una alpargata chillona con bordados en color plateado, para celebrar el 25 Aniversario de dicha tradición, y que también servirá por petición del Párroco de Motul, el Padre Luis Ángel Espínola Echeverría, como ornamento para la tradicional Vaquería que se organiza en Honor a la Santísima Virgen del Carmen el 15.

En dedicatoria a mi abuelo Don Esteban Can, que en paz descanse, que de él aprendí el valor del trabajo y el amor por la vida

 LMINI. Alex Córdova Can M.A.

alexcordovacan@outlook.com

Facebook /AlexCordovaCan

Twitter @AlexCordovaCan

9993-317601

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